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Cesión de viviendas familiares

Vivir gratis en una casa de tus padres puede tener consecuencias fiscales: cuándo Hacienda sí puede intervenir

Las autoridades exigirán el pago de impuestos a los descendientes que se trasladen a segundas residencias familiares con la intención de ahorrarse una renta mensual

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Las autoridades impondrán cargos fiscales a los descendientes por vivir en segundas residencias

Las autoridades impondrán cargos fiscales a los descendientes por vivir en segundas residencias / FREEPIK

Alejandro Navarro

Alejandro Navarro

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Tras la preocupación de muchos descendientes por la posibilidad de pagar impuestos por residir en el domicilio familiar, las autoridades han comenzado a avisar sobre los matices de esta medida. La regulación será diferente en función del tipo de convivencia, ya sea en el mismo inmueble que sus padres, o en uno diferente pero de su propiedad.

Los descendientes residen junto a sus padres

El primer escenario, y el más común, es aquel donde los descendientes viven junto a sus padres en el mismo domicilio. En este sentido, no se impondría ningún cargo fiscal, ya que el hijo se encontraría amparado por el Código Civil bajo el concepto de deber de alimentos.

Según lo estipulado en el Título VI de la normativa, los progenitores estarían obligados a darle sustento y techo a sus hijos, siempre y cuando estos no dispongan de medios propios.

Los hijos se trasladan a segundas residencias

El caso contrario sería el de los hijos que decidan residir en segundas residencias de las familias, con la intención de ahorrarse el pago de un alquiler. En este sentido, la normativa actuaría contra los padres mediante la imputación de renta inmobiliaria.

La Agencia Tributaria obligaría a los padres a pagar impuestos extra en su declaración de la Renta. Este porcentaje se calcularía en base al valor catastral del domicilio. Además, la ley impediría la deducción de gastos de mantenimiento, IBI o comunidad por parte de los propietarios.

En todo caso, a nivel general las autoridades considerarían el hecho de disfrutar una casa ajena como una donación del derecho de uso. Por otro lado, en cuanto al impuesto de sucesiones y donaciones, las autoridades autonómicas serán las encargadas de exigir su pago a los herederos del inmueble.

El consejo de los expertos en casos de donación de inmuebles es claro: recurrir a la formalización de todos los documentos legales posibles. Una de las medidas más efectivas suelen ser la firma de un contrato de comodato, donde se establece un préstamo de uso gratuito. De esta forma, las contribuyentes podrían ahorrarse cualquier malentendido con las autoridades fiscales.