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Choques ferroviarios

Los maquinistas de Renfe convocan huelga los días 9, 10 y 11 de febrero en toda España

Los ánimos entre la plantilla están muy caldeados después de la muerte de tres maquinistas en la última semana

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Los maquinistas convocan huelga general tras los accidentes de Adamuz y Gelida

Sara Fernández

Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona
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Las cúpulas de los sindicatos con representación en el Grupo Renfe se han citado este próximo jueves a las 12.30 horas para acabar de concretar el alcance de una huelga en toda España. De momento, el sindicato de maquinistas ya se ha adelantado y pretende parar los próximos 9, 10 y 11 de febrero. Esta huelga podría extenderse a todo el sector ferroviario, no solo al Grupo Renfe, a expensas del registro formal ante la autoridad. Será competencia del Ministerio de Transportes fijar los servicios mínimos pertinentes para el conjunto de la operativa y los mismos no suelen emitirlos hasta días antes del inicio de la convocatoria.

Los ánimos entre la plantilla del operador público están caldeados, según coinciden en señalar distintas fuentes sindicales consultadas. Tres maquinistas han muerto en la última semana en acto de servicio, uno en el siniestro de Adamuz y otro en el de Gelida. En este último, un conductor en prácticas ha fallecido al desplomarse un muro sobre el convoy que manejaba. "Entendemos su estado de ánimo y lo respetamos, pero consideramos que la huelga no es la fórmula de solucionarlo", ha manifestado el ministro de Transportes, Óscar Puente, en rueda de prensa. "Vamos a escucharles" y a tratar de que la huelga no llegue a producirse, ha añadido. La principal reivindicación de los protestantes es más inversión pública para aumentar la seguridad de la infraestructura.

Este miércoles se ha desplazado el presidente de Renfe, Álvaro Fernández, hasta Barcelona para trasladar su pésame a los compañeros de dicho fallecido, un joven en prácticas de origen sevillano, y no ha sido recibido con buenas palabras. Entre la plantilla circula un mensaje, al que ha tenido acceso este medio, en el que se desgrana una serie de incidencias que tuvieron lugar durante la jornada del deceso en distintos puntos de la infraestructura, ⁠desde un desprendimiento de marquesina en Premià, pasando por la caída de un árbol en Viladecavalls, hasta el propio descarrilamiento en Gelida.

"Muchos lo han interpretado como 'hoy ha sido el compañero de Gelida, mañana puede ser otro", explica un trabajador presente en la reunión con el presidente de Renfe. En señal de protesta, varios empleados han arrojado a los pies del máximo responsable sus petos amarillos. "¿Qué vais a hacer [para que no vuelva a repetirse]?", le han preguntado a Fernández, sin obtener una respuesta que les convenciera.

Preaviso mínimo

Este jueves se reunirá en convocatoria extraordinaria el comité general del grupo Renfe, órgano sindical donde están representados toda la plantilla del operador público, desde los maquinistas, pasando por los revisores y los trabajadores de estación, entre otros. A falta de la decisión que se consensue en dicha mesa, los ánimos por el momento son de huelga en toda España y de varios días. El sindicato de maquinistas Semaf ya ha adelantado su intención de registrar paros, CCOO y UGT también se han posicionado favorables a los paros y desde centrales como la CGT han secundado anteriores protestas por motivos similares.

Faltará por concretar los días y cuándo comenzarán los mismos en todo el grupo. Por el momento, el sindicaato Semaf, que representa únicamente a maquinistas y no al resto de perfiles dentro de Renfe, ha llamado a parar los próximos lunes 9 de febrero, martes 10 de febrero y miércoles 11 de febrero. Consideran que esta es "la única vía legal que se ha dejado a los trabajadores para reivindicar la recuperación de los estándares de seguridad del sistema ferroviario, y con ello, garantizar la integridad de los profesionales y de los usuarios del ferrocarril", reza su comunicado.

Toda huelga que afecte al interés general y precise de servicios mínimos requiere de un preaviso mínimo de 10 días (sin contar el día del registro ni el primer día de paros). En el caso del Grupo Renfe se añade, por convenio, pasar antes por una mediación obligatoria, que puede añadir entre tres y cuatro días a ese lapso previo a la primera jornada de protesta. Es decir, en el más rápido de los casos, hasta el 5 o 6 de febrero no podrían convocar las centrales su huelga y los maquinistas han preferido esperar a la semana siguiente y empezar a partir del lunes 9.

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