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Despidos

Una empleada denuncia a su empresa tras un despido disciplinario: la Justicia da la razón a la empresa y considera el despido procedente

Tras la respuesta de la trabajadora, la empresa decide recurrir su denuncia, justificando el despido como procedente

Despiden a una trabajadora por “rebajar” un jamón ibérico y ahora El Corte Inglés deberá indemnizarla con más de 36.000 euros

La empresa decide recurrir la denuncia de una trabajadora, justificando su despido como procedente

La empresa decide recurrir la denuncia de una trabajadora, justificando su despido como procedente / Eva Abril - ARCHIVO

Alejandro Navarro

Alejandro Navarro

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Una empleada llevaba más de dos años trabajando como mánager de nóminas. Sin embargo, la empresa donde ejercía su puesto decidió comunicarle su despido disciplinario a principios del mes de septiembre de 2024. En respuesta a ello, la trabajadora recurriría a la Justicia, interponiendo una demanda en el Juzgado de lo Social n.º 8 de Zaragoza.

En ese momento, los jueces le dan la razón a la empleada, declarando el despido improcedente. Las autoridades judiciales establecen dos opciones para la empresa: readmitir a la trabajadora en idénticas condiciones, debiendo abonarle todos los salarios no recibidos; o pagar una indemnización de 8.438,43 euros.

El despido se considera procedente

La empresa no se encontraba conforme con esta decisión, por lo que recurriría la sentencia pidiendo explicaciones ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Curiosamente, esta vez la sentencia sería distinta, ya que el 19 de diciembre de 2025 la Sala de lo Social del TSJA le daría la razón a la empresa, y no a la empleada.

En este caso, los jueces pondrían el foco en el "mal trato y abuso de autoridad por parte de la actora" que se especificaba en la carta de despido. Básicamente, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón considera la actitud de la trabajadora como una infracción muy grave, dentro de lo establecido en el artículo 24.1 del Convenio Colectivo de empresas de consultoría.

Además, en la carta de despido se especifica que cerca de 14 trabajadores habían pedido la baja de la empresa por culpa de "la mala educación, el mal trato y la falta de empatía" de esta empleada. Como resultado de ello, la Justicia estimaría el recurso, declarando procedente el despido y anulando el pago de cualquier tipo de indemnización por parte de la empresa.

¿A qué tipos de despido puede recurrir una empresa?

En este sentido, la actual legislación establece tres tipos de despido a los que un empresario puede recurrir, siempre y cuando el empleado no lleve a cabo sus obligaciones, o esté afectando al ambiente de trabajo, entre otros:

  • Despido objetivo: Este se producirá por causas relacionadas con la situación económica, técnica, organizativa o de producción de la empresa. Se deberá abonar una indemnización al trabajador, así como notificar previamente esta decisión
  • Despido disciplinario: En este caso, el trabajador habrá llevado a cabo una infracción grave de sus obligaciones laborales, ya sean faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad; desobediencia en su puesto de trabajo; acoso verbal o físico, etc. Las empresas no necesitarán pagar una indemnización y el despido será de efecto inmediato
  • Despido colectivo (ERE): Esta tipología de despido afecta a un gran número de trabajadores, donde se incluye un proceso de negociación entre los representantes de los empleados y la propia empresa. Sus causas son las mismas que en el despido objetivo, pero a mayor escala

En todo momento, el despido se entiende como un proceso en el que ambas partes deben intentar llegar a un acuerdo. Una correcta justificación y documentación será fundamental para el proceso del despido, garantizando la legalidad y evitando cualquier tipo de reclamación judicial por parte del trabajador.