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Tras 16 años desde el arranque

Las obras del acceso ferroviario de Rodalies al aeropuerto de Barcelona-El Prat ya están al 95% de ejecución

El nuevo enlace, que gestionará la Generalitat con la R-Aeroport, tiene una inversión global de 400 millones y permitirá llegar de Sants a la T1 en unos 20 minutos

El ministro de Transportes, Óscar Puente, visita la recta final de unos trabajos que beneficiarán a más de 7 millones de viajeros al año

Transportes ha ejecutado el 80% del nuevo acceso ferroviario a la T1 del aeropuerto de Barcelona-El Prat

Cristina Buesa

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Barcelona
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Las obras del nuevo acceso ferroviario al aeropuerto de Barcelona-El Prat entran en su fase decisiva. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha visitado este lunes los trabajos que Adif ejecuta para conectar por tren el aeropuerto con la red de Rodalies y que ya alcanzan el 95% de ejecución en su segunda fase, previa a la puesta en servicio. La inversión asociada a esta fase ronda los 80 millones de euros y forma parte de un proyecto mucho más amplio, con una inversión global superior a los 400 millones, que se integra en el plan de Rodalies.

Según las previsiones del ministerio, el nuevo acceso permitirá establecer servicios directos entre las terminales T1 y T2 del aeropuerto y el centro de Barcelona, con un tiempo de viaje de unos 20 minutos hasta la estación de Sants. Se estima que más de 7 millones de viajeros al año utilicen esta nueva infraestructura. Puente ha aprovechado su visita a Barcelona para el acto formal de constitución de la nueva empresa mixta de Rodalies para desplazarse hasta El Prat y ver los trabajos. Iba acompañado tanto por el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, y el presidente de Adif, Luis Pedro Marco, que habían asistido igualmente al

5,2 kilómetros de trazado

El trazado cuenta con 5,2 kilómetros de longitud, de los que 4,3 discurren soterrados. El tramo principal, de 3,1 kilómetros, fue excavado con tuneladora bajo las pistas del aeropuerto durante la primera fase del proyecto. La línea, de vía doble, parte de la actual Barcelona–Vilanova (R2) y dispone de una estación intermedia en la T2, donde conectará con la línea 9 de metro, y una estación final en la T1. En estos momentos, los trabajos se concentran en el interior del túnel y en las estaciones subterráneas. El túnel ya cuenta con la vía en placa, la catenaria rígida y los pasillos de evacuación completamente ejecutados, mientras se ultiman las instalaciones eléctricas, de ventilación, iluminación y seguridad contra incendios.

Nueva estructura de pérgola

En la estación de la T1 se han construido los andenes y las principales canalizaciones, además de instalar ascensores, escaleras y salas técnicas. En la T2 avanzan los trabajos de estructura, cubiertas y lucernarios, así como el montaje de ascensores, escaleras mecánicas y pasillos rodantes, y la adecuación de los espacios de uso público. En el exterior, ya se ha completado la nueva estructura tipo pérgola que permite el cruce a distinto nivel de las vías existentes de la línea Barcelona–Vilanova sobre el nuevo acceso al aeropuerto, así como la electrificación y adaptación de la catenaria.

De forma paralela, se están instalando los sistemas de información al viajero y las acometidas eléctricas necesarias para garantizar la puesta en servicio en condiciones óptimas. El proyecto cuenta con financiación de los fondos europeos del Plan de Recuperación "y se enmarca en los objetivos de impulsar una movilidad más sostenible y reforzar el transporte público en el entorno metropolitano de Barcelona", aseguran las mismas fuentes.

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