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Prevén alcanzar la treintena en 2028

Corpinnat arranca 2026 con dos nuevas bodegas y alcanza las 21 integradas

La marca colectiva que nace como escisión a la DO Cava incorpora a la histórica bodega Celler Mir y a la familiar Torné & Bel

Corpinnat empieza a captar también bodegas de Clàssic Penedès y aspira a duplicar los socios en dos años

Celler Mir y Torné & Bel se incorporan a la marca colectiva Corpinnat, que suma 21 bodegas

Celler Mir y Torné & Bel se incorporan a la marca colectiva Corpinnat, que suma 21 bodegas / CEDIDA

Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

Barcelona
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La marca colectiva Corpinnat inicia 2026 sacudiendo el statu quo de los espumosos del Penedès con dos nuevas incorporaciones. Se trata de la bodega histórica Celler Mir, situada en Subirats y actualmente no inscrita en ninguna denominación de origen (DO); y la familiar Torné & Bell, con viñedos en Espiells (Penedès), que desde ahora deja atrás la DO Cava. Con estas entradas, Corpinnat alcanza las 21 bodegas integradas y supera en número de elaboradores a más de una veintena de denominaciones de origen.

Tal y como explica el grupo en un comunicado, el crecimiento se produce bajo un modelo abierto e integrador, sustentado en uno de los "reglamentos más estrictos del mundo del vino espumoso". Se caracteriza por usar uva 100% ecológica, vendimia manual, vinificación íntegra en la propiedad, largas crianzas, compromiso con las variedades históricas, viñedos propios o bajo contratos de larga duración con un precio mínimo garantizado para el viticultor y auditorías externas anuales.

Familia e historia

Celler Mir es una bodega histórica situada en Subirats, en el corazón del Penedès, con un legado vitivinícola que se remonta a 1776. A lo largo de 17 generaciones, la familia Mir ha cultivado viñedos y elaborado vinos estrechamente vinculados al territorio, “convirtiéndose en una parte esencial de la memoria vitivinícola de la región”, explican desde Corpinnat.

Celler Mir es una bodega histórica situada en Subirats, en el corazón del Penedès.

Celler Mir es una bodega histórica situada en Subirats, en el corazón del Penedès. / Cedida

La trayectoria de la bodega está estrechamente ligada a Can Guineu, una de las casas más emblemáticas del municipio, y a la figura de Marc Mir Capella, referente intelectual y agrónomo visionario, protagonista clave en la lucha contra la filoxera. En la actualidad, la bodega trabaja con viticultura 100% ecológica certificada y asegura mantener “un control integral y prácticas que favorecen los suelos vivos, la biodiversidad y el equilibrio natural”.

La segunda incorporación es Torné & Bell, una bodega familiar situada en Espiells que representa la continuidad de una historia vitivinícola iniciada hace seis generaciones. El proyecto se constituyó formalmente en 1991, con la primera vendimia en 1997 como punto de partida. Sus viñedos se trabajan bajo criterios de viticultura ecológica y respetuosa con el terruño, con xarel·lo, macabeo y parellada como variedades principales. Hasta ahora, sus espumosos estaban asociados a la DO Cava.

Un 2025 de oro

Lo cierto es que el año anterior fue de oro para la marca colectiva de productores de vinos espumosos del Penedès, nacida en 2018 como una escisión de la DO Cava. Lo fue porque, en 2025, se unieron a ella cinco nuevas bodegas, lo que permitió cerrar el ejercicio con 19 miembros antes de las dos últimas adhesiones.

La bodega familiar Torné & Bel es  un proyecto familiar arraigado en el Penedès.

La bodega familiar Torné & Bel es un proyecto familiar arraigado en el Penedès. / Cedida

Entre ellas figuraban Demost —hasta entonces comercializada a través de cooperativas—, Mas de la Basserola, de la familia Vives, y la icónica Celler Kripta, fundada por Agustí Torelló Mata, uno de los referentes históricos de la denominación de origen Cava, que anunció el pasado mes de julio su salida de la DO para integrarse en Corpinnat.

Completaron la lista Mas Bertran y AT Roca, procedentes de la DO Clàssic Penedès, una alternativa al cava que agrupa a productores bajo el paraguas de la DO Penedès. Tras estas salidas, Clàssic Penedès pasó de 18 a 16 miembros.

Corpinnat, que significa nacido en el corazón del Penedès, se registró como una marca colectiva en la Oficina Europea de la Propiedad Intelectual (EUiPO) hace casi 8 años atrás, con el objetivo de sacudirse la etiqueta de producto low cost y poner en valor el origen y la calidad. Desde su nacimiento, el 10 de abril de 2018, se han integrado bodegas como Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet de Can Feixes, Júlia Bernet, Mas Candí, Can Descregut, Pardas, Bufadors, Cisteller, Viader, Mas de la Basserola, Celler Kripta, Demost, Mas Bertran, AT Roca y, desde hoy, Celler Mir y Torné & Bel

Treinta bodegas antes de 2030

¿Y qué prevén de cara a los próximos años? Pues tal y como explicaron el pasado mes de diciembre Pere Llopart, copropietario y director técnico de Llopart, y Roc Gramona, director técnico de Gramona —presidente y vicepresidente de Corpinnat—, ya están en marcha auditorías a una decena de bodegas con vistas a su posible incorporación en un plazo máximo de dos años, siempre que los resultados sean positivos.

Socios de Corpinnat.

Socios de Corpinnat. / Corpinnat

La previsión es superar la treintena de bodegas en 2028, impulsados por el interés de distribuidores e importadores que están animando a elaboradores de la DO Cava o de Clàssic Penedès “a dar el salto” y sumarse a la marca colectiva. Entre los motivos, Roc Gramona destaca la necesidad de “priorizar la generación de valor añadido dentro del territorio y a lo largo de toda la cadena de producción, y sobre todo defender el valor del precio de la botella de espumoso”. “No buscamos competir en precio, sino vender siempre de manera digna”, subraya.

A la espera de analizar en detalle la campaña de Navidad, los responsables de Corpinnat prevén que la facturación al cierre de 2025 aumente como consecuencia de un incremento generalizado de precios y de la venta de un mayor número de botellas por la incorporación de nuevos elaboradores. A su vez, el presidente, Pere Llopart, celebra que las perspectivas sean positivas, tras un 2024 en el que la facturación creció un 1,7% —hasta los 26,87 millones de euros—, aunque la venta de botellas descendió un 2,63%, con 2,2 millones de unidades distribuidas.

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