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Crisis ganadera

El nuevo foco del Empordà frustra el plan de levantar este jueves las restricciones de la dermatosis, que ha obligado a sacrificar 3.000 vacas

La Conselleria d'Agricultura da un ultimátum a los ganaderos y anuncia que prohibirá el movimiento de vacas no vacunadas a partir del 1 de febrero

La Generalitat empieza a indemnizar a los ganaderos de Girona afectados por la dermatosis nodular

Vacas en una explotación de ganadería extensiva.

Vacas en una explotación de ganadería extensiva. / CRAEGA

María Jesús Ibáñez

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Barcelona
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Han pasado ya cuatro meses desde que en el Empordà se encendieran las alarmas por la llegada de la dermatosis nodular contagiosa (DNC), una enfermedad vírica -de nombre antipático- que afecta al ganado vacuno y que, según apunta todo, viajó hasta Catalunya procedente del sur de Francia, a través de algún insecto (mosquitos, tábanos, moscas o garrapatas). Cuatro meses después de ese 3 de octubre en que se declaró el primer foco en una granja de Castelló d'Empúries (Alt Empordà) y cuando la Generalitat ya se disponía a ordenar este jueves el levantamiento de las restricciones impuestas en la zona, el virus ha reaparecido, esta vez en una explotación de Capmany. Con este contratiempo, solo 22 municipios van a poder volver a la normalidad. Otras 111 localidades deberán esperar 45 días más, si no se declara ningún otro caso, para poder hacerlo.

"Ha sido la peor de las noticias, una sorpresa muy negativa en un momento en el que parecía que por fin estábamos saliendo de esta crisis", apunta Raquel Serrat, coordinadora nacional de Unió de Pagesos (UP) y ganadera en el Ripollès. ¿Cómo ha podido ocurrir? "El foco se ha dado en una granja que solo había vacunado a una parte de su ganado, pero que tenía unos cuantos animales, que se criaban en pastos, que no habían sido inmunizados", explica Serrat, que califica lo ocurrido "de mala praxis, tanto por parte del propietario de esas reses como por parte de los veterinarios, que habrían tenido que asegurarse de que todo se hacía correctamente, sobre todo en una explotación que estaba en la zona cero", lamenta la coordinadora de UP.

Aunque la Generalitat asegura que el proceso de vacunación contra el virus de la DNC ha alcanzado ya al 99% de las cabezas de ganado de las instalaciones situadas en el perímetro de 50 kilómetros alrededor del foco inicial, "está claro que hay que insistir para que se llegue a la totalidad", subraya Serrat. Para ello, la Conselleria d'Agricultura ha dado un ultimátum al sector y ha advertido de que todos aquellos animales que no hayan sido inmunizados no podrán ser movilizados después del 31 de enero.

Un veterinario contratado por la Generalitat prepara una dosis para vacunar a unas vacas contra dermatosis nodular contagiosa (DNC).

Un veterinario contratado por la Generalitat prepara una dosis para vacunar a unas vacas contra dermatosis nodular contagiosa (DNC). / GENERALITAT / Europa Press

Cinturón sanitario contra la propagación

Hasta la declaración del caso de este miércoles, habían sido 18 las granjas con positivos: 17 de ellas situadas en el Alt Empordà y una en Cassà de la Selva, en el Gironès, lo que ha supuesto mantener 152.895 cabezas de ganado confinadas durante estos meses. Alrededor de 3.000 han tenido que ser sacrificadas, según estimaciones del sector ganadero, a las que se van a sumar ahora el centenar de la granja de Capmany. El levantamiento total de restricciones por la dermatosis iba a adoptarse este 8 de enero después de haber vacunado alrededor de medio millón de vacas en Girona, la zona cero de la DNC, pero también en las provincias de Barcelona, de Lleida, de Tarragona y de Huesca, con el fin de crear una especie de cinturón sanitario contra la propagación de la enfermedad.

Convencida (como los propios ganaderos) de que la crisis de la dermatosis estaba ya finiquitada, la Generalitat había ordenado también el pago de las indemnizaciones a los afectados, con un primer abono de 4,8 millones de euros el pasado diciembre y otros 1,5 millones a principios de este enero. Ahora ha anunciado la creación de una nueva líneas de ayudas para los afectados, que no van a poder vender ni la carne de sus terneras ni la leche que produzcan sus vacas durante el próximo mes y medio.

Lo cierto es que la notificación de este martes llueve sobre mojado, después de que Francia confirmara también, a mediados de diciembre, otros dos focos en explotaciones del Pirineo, cerca de la frontera con España. Todo ello "tiene muy preocupado al sector", asegura la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), hasta el punto de que el Ministerio de Agricultura ha dado instrucciones para que esta semana se empiece a vacunar también, de forma preventiva, a todas las granjas del País Vasco, Navarra y Aragón próximas a la frontera.

"Nos preocupa la calma con la que el ministerio está abordando esta cuestión", ha lamentado UPA en un comunicado. La organización agraria plantea al departamento que dirige Luis Planas la posibilidad de "rebajar el nivel sanitario de la dermatosis nodular de A a B, lo que supondría que si se diera un positivo, en lugar de realizar un vaciado sanitario de la explotación, solo sería necesario sacrificar a los animales que dieran positivo en la enfermedad, como ocurre con la lengua azul".

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