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Servicios financieros

Catalunya suma poco más de 2.000 sucursales bancarias tras perder el 75% de oficinas en apenas dos décadas

MAPA | Consulta los 503 municipios de Catalunya que ofrecerán servicio de banca móvil

La banca móvil empieza en las comarcas de Girona que carecen de sucursales

Unidad de Banca Móvil que cubre la Catalunya central, en una imagen de archivo.

Unidad de Banca Móvil que cubre la Catalunya central, en una imagen de archivo. / David Aparicio

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El mapa bancario en la comarca del Lluçanès es casi un desierto y las oportunidades para sacar dinero y hacer gestiones se reducen prácticamente en la capital, Prats de Lluçanès. Es solo un ejemplo de una situación cada vez más común en algunos municipios catalanes. En menos de dos décadas, el número de oficinas bancarias en Catalunya ha caído un 75%, desde su máximo de más de 8.000 en 2008, a poco más de 2.000 en la actualidad.

El presidente de la Associació de micropobles de Catalunya, Joan Solà, reivindica el acceso a la banca como un derecho básico que se tendría que prestar "de una manera u otra". Amparo es una vecina de Olost (Lluçanès) que utiliza activamente la banca móvil que hace parada en el municipio una vez al mes: "Me gusta que vengan porque todavía funciono con efectivo". Poder sacar el dinero al cajero le da "autonomía" y se ahorra el desplazamiento hasta la oficina de Vic.

El marzo de 2001, Catalunya contaba con 7.172 oficinas bancarias, según datos del Banco de España, una cifra que fue subiendo progresivamente durante los años de la burbuja hasta llegar a las más de 8.000. En 2008 se llegó al pico, y desde entonces los cierres no se han detenido, con una caída especialmente destacable durante el principio de la década pasada, coincidiendo con la crisis económica y la concentración del sector bancario. Suponen un descenso del 70% de sucursales en 25 años, pero que alcanza el 75% si se contabiliza desde su momento máximo.

Entre 2009 y 2014, el panorama de entidades bancarias cambió radicalmente en el territorio, con la desaparición de una decena de cajas de ahorros, como por ejemplo Caixa Catalunya, Caja Manlleu, Caja Penedès o Caja Laietana. Actualmente, tras el proceso de fusiones y absorciones, CaixaBank y Banco Sabadell concentran buena parte del negocio en Catalunya, que en junio del 2025 sumaba 2.091 sucursales.

Tendencia a la baja en el futuro

El profesor de la UPF Barcelona School of Management David Igual explica que el hecho de que ahora haya muchas menos entidades explica las cifras, aunque otra razón es que "las entidades y la sociedad han avanzado mucho" en digitalización y en automatización de procesos. Según él, la tendencia a la baja continuará y las sucursales tenderán "a ser cada vez más marginales". A pesar de todo, también cree que un cierre muy acelerado puede significar "una pérdida de negocio", así que según él, este proceso "se ha retardado un poco los últimos años".

A escala española, CaixaBank perdió una de cada diez oficinas entre 2019 y 2024, mientras que del Sabadell desaparecieron un 37,5% en el mismo periodo, según los informes financieros anuales de las dos entidades. El conjunto del sector bancario español ha pasado de más de 250.000 trabajadores a principios de siglo, a menos de 170.000. Los datos reflejan que la caída en empleados es menos pronunciada que la de oficinas, que ahora tienen cada una "un número de trabajadores más elevado que el que tenían en el pasado", según David Igual.

En el territorio catalán, la desaparición de sedes es transversal. Según la serie desde 2001, siete de cada diez oficinas han cerrado hasta 2025 en las demarcaciones de Barcelona (-72,6%), Girona (-69,3%) y Tarragona (-69,5%), pero en Barcelona ciudad el porcentaje es todavía más alto (-76,9%). El impacto en las comarcas de Lleida ha sido un poco menor (-58,9%).

"Imaginémonos que en una ciudad el servicio bancario no existiera, y estos habitantes tuvieran que hacer 20 kilómetros para ir al cajero más próximo", dice Solà. "Esto que no nos podemos imaginar es el que está pasando en los micropueblos", apunta. Con el agravio "añadido" que antes tenían este servicio y, de repente, ha "desaparecido". La carencia de un transporte público adecuado se suma como un impedimento más en la hora de poder sacar dinero o hacer gestiones bancarias.

Según datos del Banco de España, recogidos por un informe de la Autoritata Catalana de la Competència (ACCO), en 2021 había 443 municipios sin acceso al efectivo (un 47% del total), y en las demarcaciones de Girona y Lleida, eran mayoría quienes no disponían de este servicio, mientras que en Tarragona suponían la mitad. Las poblaciones donde los ciudadanos no tenían puntos para sacar dinero representaban 209.098 personas, prácticamente el 3% del conjunto catalán, según el informe. Ahora podrían ser más, porque desde 2021, han desaparecido unas 600 sucursales en todo el país. De hecho, hace cuatro años había 494 municipios (52%) sin oficina bancaria.

18.228 personas atendidas por la Banca Móvil

En 2024 la Generalitat puso en marcha la Banca Móvil para contrarrestar la salida de las entidades bancarias de muchos municipios del país a raíz de la crisis del 2008. Ha dotado el país de una red de oficinas bancarias móviles itinerantes donde los vecinos pueden acceder a los servicios de una sucursal con personal especializado. En toda Catalunya participan unos 500 municipios y se cubre una población de 300.000 personas. En su primer año de funcionamiento han atendido a 18.228 personas, con 391.068 kilómetros recorridos, y operaciones por un importe total de casi 7 millones de euros.

Cuando los visita este vehículo, los ciudadanos pueden retirar dinero en efectivo, hacer ingresos, abrir cuentas, domiciliar pagos o pedir información sobre créditos y préstamos hipotecarios, entre otros. La frecuencia suele ser de un servicio en el mes y de una hora de media, lo que ha generado quejas por sus limitaciones.