Guerra comercial
Empresas catalanas que se expanden en EEUU pese a los aranceles: "Si alguien piensa en invertir, que no pierda el tiempo, es el momento"
Derypol, una empresa industrial, está aumentando facturación ya que sus competidores chinos están peor; mientras que Metalcam, especializada en software, abrirá una filial en Los Ángeles

Guillem Solé, director comercial de Derypol. / Jordi Otix / EPC

En la compañía especializada en producción de polímeros Derypol, con fábrica en Les Franqueses del Vallès, han hecho suyo el lema de "a río revuelto, ganancia de pescadores". Pese al terremoto comercial que desató a principios de año Donald Trump anunciando una batería de aranceles, esta compañía catalana no solo ha logrado capear el temporal, sino que se están viendo beneficiados por el mismo.
“Hace un año el 2% de nuestras ventas iban al mercado estadounidense, hoy son el 5% y subiendo”, explica el director general de Derypol, Guillem Solé, en conversación con EL PERIÓDICO. Esta compañía del sector industrial compite en el ramo de la química, donde la política de Trump ha impuesto, como en otros, sobrecostes. No obstante, la partida en este gremio no se juega a escala local, sino mundial y los competidores de Derypol no están tanto en Aragón o Francia, sino más bien en China o Corea. Y la Casa Blanca ha sido mucho más contundente con Asia.

Guillem Solé, director comercial de Derypol. / Jordi Otix / EPC
“Trump ha tenido una posición mucho más dura con China que con Europa y eso ha acelerado las compras de quienes tenían proveedores de China, que les venían ofreciendo un mejor precio y ahora se lo han doblado. Necesitan, de repente, alternativas a China y están mucho más abiertos a importar de Europa”, cuenta.
Las empresas de EEUU siguen necesitando productos como los nuestros y nosotros los vendemos más baratos que China
“Todas las barreras de entrada que teníamos antes, como un tráfico de 30 días mínimo porque tenemos que cruzar un océano o el hándicap de no tener un almacén local en Estados Unidos para poder entregar en menos de 24 horas quedan en un segundo plano. Las empresas norteamericanas siguen necesitando productos como los nuestros y nosotros los vendemos más baratos que China”, concluye.

Derypol, empresa que pese a los nuevos aranceles ha salido beneficiada con el nuevo contexto comercial. / Jordi Otix / EPC
En ese contexto, las empresas europeas buscan erigirse como un valor seguro, en un contexto de hiperincertidumbre y aprovechar la ventana de oportunidad que se les ha abierto. “Si hay una compañía catalana que no ha exportado hasta ahora a Estados Unidos, con esta rotura del modelo comercial, que no se lo piense más, ahora es el momento para entrar. Cuando el mercado está removido es cuando tienes que entrar, porque hasta ahora EEUU era un mercado muy estable, en el que o bien prometías un beneficio muy grande o era imposible ganarte un cliente”, explica Solé.
"Nos preocupa el contexto, pero preferimos arriesgarnos y estar"
En la empresa de software Metalcam se definen como una “micromultinacional”. Están especializados en diseñar un programa informático que sirve a compañías industriales para diseñar sus propias piezas para máquinas y bienes de equipo. Su producto sirve para acabar creando componentes de mayor o menor tamaño que acaban en un avión Boeing o en una infraestructura de la NASA. Tienen una plantilla de 50 trabajadores y oficinas en Barcelona, Burgos, Bangalore (India), Queretaro (México) y Wuxi (China). “En 2026 abriremos delegación en Los Ángeles”, cuenta su director comercial, Manel Torrijos, en conversación con EL PERIÓDICO.

Manel Torrijos, director comercial de la empresa de software Metalcam. / Sandra Román / EPC
“Nos preocupa el contexto”, reconoce, “pero preferimos arriesgarnos y estar”, añade. “Estados Unidos es un mercado muy relevante, son muy competitivos y cuesta entrar, pero es lo suficientemente grande como para que haya negocio para todos. Y una vez dentro, ellos valoran mucho poder descolgar el teléfono y hacerte una consulta o pedirte algo al momento. Y eso, con nueve horas de diferencia horaria, cuesta”, reflexiona Torrijos.
Valoran mucho poder descolgar el teléfono y hacerte una consulta. Y eso, con 9 horas de diferencia horaria, cuesta
Es por ello que, cuando la Generalitat, a través de su agencia de promoción internacional Acció, anunció subvenciones de hasta 80.000 euros para compañías que decidieran dar el salto y abrir una nueva filial en el extranjero, en esta compañía de software industrial decidieron apostar y entrar directamente al mercado estadounidense. Empezarán con un equipo mínimo de dos personas y según vaya evolucionando el mercado irán modulando la inversión, que inicialmente superará los 160.000 euros el primer año. “Tener base allí facilita mucho las cosas, ya no estás tratando con un proveedor extranjero”, afirma el director comercial. “Nuestra competencia ya está allí y para crecer tenemos que entrar en la boca del lobo”, añade.
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