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Guerra comercial

Las empresas catalanas superan los primeros 9 meses de los aranceles de Trump mejor de lo esperado: "Algunas incluso ganan más dinero"

Unas 1.200 compañías han solicitado ya las ayudas de la Generalitat para amortiguar los impactos y prevén empezar a cobrarlas antes de fin de año

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Donald Trump, durante el anuncio de los nuevos aranceles

Donald Trump, durante el anuncio de los nuevos aranceles / BRENDAN SMIALOWSKI / AFP

Gabriel Ubieto

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Barcelona
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Hace nueve meses que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaba su intención de imponer aranceles a la Unión Europea. Si bien no fue hasta agosto cuando llevó a blanco sobre negro su amenaza, ese anuncio ya provocó una reacción en cadena a nivel mundial, con vendedores y compradores anticipando pedidos y las compañías más afectadas mirando hacia otros mercados para compensar los posibles daños directos e indirectos de la famosa pizarra con la que el dirigente estadounidense repartía tarifas por todo el mundo. Un total de 3.261 empresas son exportadores regulares a Estados Unidos y aproximadamente el equivalente al 1,4% del PIB catalán estaba en juego.

Pese al temor que infundieron los anuncios de Trump, las sociedades catalanas han superado los primeros nueve meses con mejor nota de lo esperado, según coinciden en señalar las distintas fuentes consultadas para este reportaje. El impacto ha sido limitado en un mercado estratégico, pero no especialmente voluminoso a nivel de exportaciones y los mayores gravámenes impuestos por EEUU a otros continentes, rivales directos para muchas empresas catalanas, incluso han dejado a estas compañías en mejor posición de la que tenían.

Estados Unidos concentra el 4% del total de ventas de empresas catalanas al extranjero, según el análisis elaborado por la Cambra de Comerç de Barcelona, a petición del Govern.

"La situación es más cierta hoy y las empresas tienen más claro de qué mal tienen que morir. La incertidumbre ha sido lo que ha generado mayor impacto, mucho más que los propios aranceles. Los primeros meses, desde que Trump anunció hasta que se alcanzó un pacto con la UE, fueron muy paralizantes", explica la directora de la unidad de negocio internacional de Acció, Cristina Serradell, que desde hace meses monitoriza la situación y pone al día a las empresas catalanas.

Casi 300 días después de que Donald Trump anunciará su intención de incrementar los aranceles a los países de la Unión Europea, la afectación de los mismos sobre la economía catalana está siendo moderada. Estados Unidos es un mercado estratégico, pero minoritario a nivel de volumen de exportaciones y, según una encuesta publicada a principios de noviembre por el Idescat, solo el 14,4% de las empresas catalanas declaran haber notado algún impacto al respecto.

Algunas empresas están ganando más dinero, ya que ven como su competencia sufre aranceles más elevados

Carles Mas

— Director del área de economía y empresa de Pimec

“Algunas empresas están ganando más dinero, ya que están afectadas, pero ven como su competencia, principalmente asiática, tiene que gestionar aranceles más elevados y eso les deja en una mejor posición competitiva”, explica el director del área de economía y empresa de Pimec, Carles Mas.

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Ante los nuevos aranceles, las empresas catalanas están reaccionando de tres maneras distintas, según tienen identificado desde Acció. Unos, los menos, están apostando 'todo al rojo' e invirtiendo para instalarse directamente en Estados Unidos, lo que les requiere más recursos, pero les corta en seco los aranceles.

Otros están viendo como crece su facturación, ya sea porque sus competidores tienen más aranceles -como es el caso de la química y sus rivales asiáticos-, ya fuere porque su producto en Estados Unidos no tiene sustitutivo y pueden trasladarle enteramente los nuevos costes -como el caso de ciertos bienes de equipo industriales-.

Y el tercer grupo ve como le crecen los costes, no puede repercutirlos y o bien sufre pérdidas o bien trata de colcar su producto en otros mercados. Este es el caso de la industria alimentaria o parte del sector industrial, especialmente el que trabaja con acero, aluminio o hierro. En dicho gremio, un tercio afirma sufrir algún tipo de afectación, según esa misma encuesta de Idescat.

Muchos exportadores están haciendo de la necesidad virtud y han aprovechado esta crisis para abrir mercados a los que de otra manera no se hubieran lanzado. "El aumento de ventas a Asia y Latinoamérica está compensando", explica el director de internacional del Treball, Kilian Garcia. Coincide, a su vez, que las exportadoras a EEUU son de las más competitivas, dadas las duras condiciones que allí se encuentran; lo que las hace más resistentes, según explican desde Pimec.

Las ayudas están llegando

En paralelo, las ayudas anunciadas por la Generalitat de Catalunya se han desplegado a tiempo y las compañías las recibirán antes de fin de año. La administración activó un 'escudo' tanto para parar el golpe, como, especialmente, incentivar que las compañías exportadoras viren hacia otros mercados. Estados Unidos es actualmente el quinto destino de exportación de las empresas catalanas y con las nuevas ayudas su peso presumiblemente se reducirá.

Un total de 1.200 empresas han solicitado alguna de las ayudas habilitadas desde la administración catalana a través de su plan de choque para amortiguar la crisis arancelaria. Según datos facilitados por la conselleria de Empresa i Treball, el equivalente a un tercio de las compañías que regularmente exportan a Estados Unidos se han postulado a recibir algún tipo de subvención de la administración catalana.

Algunas de estas son subvenciones de hasta 80.000 euros para aquellas sociedades que decidan abrir una filial en un país extranjero. Otro programa de ayudas que salió en verano fue para financiar la promoción internacional. Las compañías que paguen campañas de publicidad digital o desplacen a equipos a ferias internacionales para darse a conocer y vender su producto recibirán hasta 30.000 euros.

Más éxito han tenido las subvenciones que los créditos bonificados del Institut Català de Finances (ICF). Solo seis empresas han solicitado por el momento un préstamo de este tipo, por valor total de 2,6 millones de euros, según datos facilitados desde el organismo a este medio.

"Es coherente con la evolución de las previsiones de impacto de los principales organismos macroeconómicos. Si bien en abril el FMI estimaba un incremento del comercio mundial de bienes y servicios de solo el 1,7%, en octubre esta previsión ya era del 3,6%. La Organización Mundial del Comercio previó inicialmente escenarios más adversos, con una rebaja de 4,3 puntos porcentuales para el 2025 respecto a las previsiones iniciales", justifican desde la conselleria de Economia.

¿Qué pasará con el dólar?

“Aún tardaremos un tiempo en ver todos los efectos completos, los más relevantes serán los indirectos, aunque hay empresas que están haciendo más negocio”, afirman desde Foment.

No obstante, uno de los elementos que señalan desde Acció de cara a 2026 no son los gravámenes, sino la cotización del dólar frente al euro. "La depreciación del euro durante ciertos momentos del 2025 ha perjudicado mucho más, su evolución a medio plazo condicionará los flujos comerciales", augura Serradell.

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