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Autónomos en pie de guerra

José Luis Perea (ATA) habla claro sobre el descontento de los autónomos: "Son muchas las trabas que cada día nos ponen desde la Administración"

El colectivo denuncia una acumulación de cargas burocráticas, menos derechos sociales que los asalariados y una discriminación fiscal que ha llevado a la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA, a denunciar al Gobierno español ante la Comisión Europea por el IVA franquiciado

Feijóo propone un plan de autónomos con cuotas cero, flexibilidad en los pagos y menos papeleo

José Luis Perea, secretario general de ATA.

José Luis Perea, secretario general de ATA. / CEDIDA

Marcos Rodríguez

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Los autónomos vuelven a alzar la voz contra la Administración. Y lo hacen con un mensaje claro: más obligaciones, menos derechos y una sensación creciente de agravio comparativo. Así lo resume José Luis Perea, secretario general de ATA, cuando afirma que los trabajadores por cuenta propia se enfrentan "cada día" a nuevas trabas administrativas que dificultan la supervivencia de sus negocios.

Protección de datos, facturación electrónica, prevención de riesgos laborales, protocolos de igualdad. La lista es larga y, según ATA, no deja de crecer. "Cada día más dificultades", denuncia Perea, mientras los autónomos siguen sin acceder a derechos que sí tienen los trabajadores asalariados.

El ejemplo más claro es el subsidio para mayores de 52 años. Hoy, un autónomo que ha agotado la prestación por cese de actividad y se queda sin ingresos no tiene red de seguridad hasta la jubilación, algo que sí existe para los desempleados por cuenta ajena.

Precisamente, siguiendo el hilo de esto, hay otro aspecto importante que llevan tiempo reclamando mayor atención desde ATA: la jubilación activa. Y esto, lleva consigo la materia de las pensiones de los autónomos, quienes, en torno a un 65%, cobran menos de 1.000 euros al jubilarse. Unas cifras bajísimas.

A estas brechas se suman otras desigualdades. Las autónomas no cuentan con los mismos periodos de lactancia que las trabajadoras asalariadas. Y el llamado "paro del autónomo" sigue siendo, en la práctica, un derecho limitado: seis de cada diez solicitudes se deniegan, una cifra que ATA considera inasumible. "Imaginen qué pasaría si a seis de cada diez desempleados se les negara el paro", plantea Perea.

El IVA, el detonante

Este malestar ha estallado ahora con un conflicto fiscal de fondo. ATA ha denunciado formalmente al Gobierno de España ante la Comisión Europea por no aplicar el IVA franquiciado, un régimen que exime de repercutir IVA a los autónomos con menor facturación.

Lorenzo Amor, presidente de la organización, lo resume con contundencia: España es el único país de la UE que no ha transpuesto esta directiva, obligatoria desde el 1 de enero de 2025.

Lorenzo Amor, presidente de ATA, durante su intervención sobre el IVA de los autónomos.

Lorenzo Amor, presidente de ATA, durante su intervención sobre el IVA de los autónomos. / CEDIDA

En la mayoría de países europeos, los autónomos que facturan menos de 85.000 euros no tienen que cobrar ni declarar IVA. En España, en cambio, la inmensa mayoría debe hacerlo desde el primer euro, con las mismas obligaciones que una gran empresa.

El Gobierno argumenta que ya existe un régimen simplificado, pero ATA lo rechaza: solo afecta a unos 350.000 autónomos en módulos y deja fuera a profesionales liberales, negocios digitales y sociedades pequeñas.

Discriminación y pérdida de competitividad

Según la denuncia presentada en Bruselas, esta situación genera discriminación interna, por sector y forma jurídica, y una clara desventaja competitiva frente a autónomos europeos. Además, la Comisión Europea ya ha iniciado un procedimiento de infracción contra España, que sigue sin corregir el incumplimiento.

ATA reclama una solución inmediata: un régimen real de exención del IVA que reduzca burocracia, mejore la liquidez y permita a los autónomos centrarse en lo esencial: trabajar y mantener sus negocios a flote. Mientras tanto, el mensaje del colectivo es inequívoco. Las trabas pesan cada vez más. Y la paciencia, cada vez menos.