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Protestas en el campo

Los agricultores vuelven a llevar sus tractores este martes hasta el centro de Barcelona

Los productores del Parc Agrari del Baix Llobregat denuncian que la ampliación de las zonas de protección de aves (ZEPA), para compensar el crecimiento del aeropuerto, coarta su futuro

Europa todavía no ha aceptado la ampliación del área protegida en el delta del Llobregat

Tractores cortando la Gran Via de Barcelona, delante de la Conselleria d'Agricultura, en mayo de 2024.

Tractores cortando la Gran Via de Barcelona, delante de la Conselleria d'Agricultura, en mayo de 2024. / JORDI OTIX / EPC

María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
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Una marcha lenta, que saldrá de Sant Boi de Llobregat y que tiene previsto llegar hasta el Palau de la Generalitat, en la plaza de Sant Jaume, colapsará este martes las calles del centro de Barcelona, ha advertido el sindicato Unió de Pagesos (UP), que se moviliza en contra de la ampliación de la zona de especial protección de aves (ZEPA) en el Parc Agrari del Baix Llobregat. Los afectados entienden que esa medida supondrá una pérdida de suelo fértil en el que cultivar y que, por tanto, restringirá aún más la actividad agraria en una zona que es el principal suministrador de verduras y hortalizas frescas a la capital catalana y su área metropolitana.

La organización agraria, mayoritaria en el sector en Catalunya, considera injusto que la ampliación de esta ZEPA, "planteada para compensar la ampliación del aeropuerto", se ponga sobre la mesa como una opción "en contra de la payesía y poniendo en riesgo terrenos agrarios de alto valor productivo", lamentan los afectados. El sector lleva años amenazado y ahora, con esta nueva medida medioambiental, teme lo peor. Si en 1996, el 24% de las verduras que se comercializaban en Mercabarna habían sido recogidas en el parque agrario, ahora ya solo representan el 12%, según un estudio del Institut Agrícola Sant Isidre.

En la misma acción de protesta, Unió de Pagesos mostrará su rechazo a "otros proyectos que arrinconan la agricultura en el área metropolitana de Barcelona, como el intento de imponer en Gallecs (Vallès Oriental) agricultura ecològica sin procesos participativos, la especulación que amenaza el suelo agrario del Pla de Balasc, en Santa Susanna (Maresme), o el Agroparc de Ametller Origen, en Gelida (Alt Penedès)".

Amenaza para la viabilidad económica

También la organización Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) ha alzado la voz contra unas restricciones que "ponen en riesgo la viabilidad económica de las explotaciones y el relevo generacional". En una jornada celebrada a finales de la semana pasada en Tàrrega (Urgell), JARC reclamó que se flexibilicen las limitaciones impuestas en las zonas ZEPA, "que impiden una gestión agraria y ganadera sostenible", y que se pueda "compatibilizar la protección de la biodiversidad con la producción agraria profesional, evitando que agricultores y ganaderos queden ahogados por la burocracia y las prohibiciones que impone la ZEPA", afirma la organización en un comunicado.

En él recuerda que ya han mantenido contactos en este sentido con ayuntamientos y consejos comarcales y anuncia que presionará a las consejerías de Territori y de Agricultura "para que el campo pueda seguir trabajando en zonas ZEPA sin palos en las ruedas" y para que los jóvenes que se encuentran en esas áreas o en sus inmediaciones "puedan ganarse la vida y no tengan que abandonar la actividad".

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