Infraestructuras
Abertis completa la adquisición del 100% de los túneles de Vallvidrera y Cadí, reforzando su control sobre infraestructuras clave en Catalunya
El banco francés Crédit Agricole vende el 49,9% del capital, que controlaba desde 2020
La sociedad Túnels de Barcelona i Cadí generó unos ingresos de 69 millones de euros en 2024 y su concesión se extiende hasta 2037
Los peajes de la C-32, la C-16 y los túneles de Vallvidrera y el Cadí subirán un 3% en 2026
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Abertis refuerza su liderazgo y controlará el 100% de los túneles de Vallvidrera y del Cadí en Catalunya. / Abertis - Archivo

Abertis Infraestructuras se ha hecho con la totalidad del capital social de Túnels de Barcelona i Cadí, la sociedad concesionaria de los túneles del Cadí y de Vallvidrera, en Catalunya, según ha comunicado oficialmente la compañía a la CNMV.
La operación sitúa a Abertis como propietario al 100% de un activo clave de conectividad viaria con una concesión vigente hasta 2037, fortaleciendo su portafolio en España en un momento de clara reconfiguración del negocio de infraestructuras.
El movimiento corporativo se ha formalizado tras el ejercicio del derecho de adquisición preferente por parte del grupo, que ya controlaba el 50,01% a través de su filial Autopistas. Abertis ha comprado exactamente el 49,99% restante del capital a Crédit Agricole Assurances, que era el titular de esa participación desde 2020.
Con ello, el grupo pasa a controlar la sociedad de forma íntegra, eliminando estructuras compartidas con socios financieros y reforzando la estabilidad operativa del activo.
Esta operación sigue la estrategia de consolidación de activos madurados y de especialización en concesiones con flujos de ingresos estables y visibles a largo plazo, dentro de un entorno en que muchas concesiones de autopistas tradicionales están llegando a su fin o entrando en procesos de reversiones públicas.
Túnels de Barcelona i Cadí gestiona la explotación y mantenimiento de dos infraestructuras con distinta función geográfica pero alto impacto en la movilidad regional: por un lado, los túneles de Vallvidrera, que constituyen un eje transversal fundamental entre la ciudad de Barcelona y su entorno metropolitano occidental; y, por otro, el túnel del Cadí, acceso principal por carretera entre la Plana de Barcelona y la comarca de La Cerdanya, atravesando la sierra del Moixeró.
Estas concesiones, que suman más de 40 kilómetros, cuentan con tráfico estable y un perfil de ingresos por peajes que proporcionan una visibilidad de flujos de caja elevada hasta que expire la concesión. Túnels de Barcelona i Cadí generó unos ingresos de 69 millones de euros en 2024.
La operación se produce en un momento en que Abertis refuerza su posición estratégica tanto en España como en mercados europeos clave, tras una serie de movimientos corporativos destinados a reequilibrar su cartera de activos concesionales.
El grupo lleva adelante inversiones en Francia (como la adquisición reciente del 51,2% de la autopista de peaje A-63, un corredor estratégico al suroeste del país) y ha aprobado inyecciones de capital para respaldar su crecimiento y consolidar su balance.
Este crecimiento se enmarca en un contexto de transformación del negocio de autopistas de peaje europeo. Abertis, que es uno de los operadores más importantes del sector en España y el mundo, gestiona miles de kilómetros de carreteras en varios países y mantiene una posición dominante en el mercado español con varias concesiones estratégicas.
Para los analistas del sector, la toma de control completo de Túnels de Barcelona i Cadí tiene varias implicaciones:
- Fortalece el dominio operativo regional de Abertis en Cataluña, donde ya gestionaba la mayoría de las concesiones relevantes y donde varios contratos de peaje tradicionales han expirado recientemente o están en vías de finalización.
- Reduce la complejidad accionarial y de gestión al eliminar las estructuras compartidas de propiedad con inversores financieros externos, lo que puede facilitar decisiones de inversión y modernización operativa.
- Asegura flujos de ingresos en un activo con concesión remanente hasta 2037, en un entorno en que otros contratos de gran circulación viaria están sujetos a cambios regulatorios o reversiones al sector público.
Desde una perspectiva financiera, el refuerzo de la presencia en activos maduros con perfiles de ingresos predecibles responde también a las necesidades de estabilidad en el balance, especialmente después de decisiones recientes de inyección de capital de sus socios (como la aportación aprobada por parte de ACS y Mundys para apoyar el crecimiento del grupo) que buscan preservar la calificación crediticia frente a mercados volátiles.
La culminación de esta operación sitúa a Abertis en una posición de control absoluto de un activo concesional relevante para la movilidad catalana y otorga a la compañía mayor flexibilidad estratégica para planificar inversiones futuras e integrar este negocio dentro de sus operaciones globales de infraestructuras.
Este movimiento estratégico se suma a otras iniciativas de crecimiento y reorganización corporativa de la empresa, que, a medida que evoluciona el panorama concesional europeo y español, sigue buscando oportunidades para maximizar valor y resiliencia en su modelo de negocio.
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