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Tech Spirit 2026

El mercado sigue apostando por la IA pese a las sospechas de burbuja: "Es la revancha de los 'nerds', hoy todo pasa por la tecnología"

La sexta edición del evento anual del Tech Barcelona y la Cambra de Comerç constata que hay cierta corrección respecto a las expectativas que despertaba esta tecnología, pero que el sector lo ve como una señal sana de adopción

Barcelona es la tercera ciudad del mundo que más inversión extranjera capta para proyectos de IA

Oriol Juncosa, socio fundador de Plus Partners, junto a Sergi Bastardas (Orbio) y Sean Seton-Rogers (PROfounders)

Oriol Juncosa, socio fundador de Plus Partners, junto a Sergi Bastardas (Orbio) y Sean Seton-Rogers (PROfounders) / Tech Barcelona

Paula Clemente

Paula Clemente

Barcelona
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Lo adelantaba, a primera hora de la mañana, Miguel Vicente, presidente de Tech Barcelona, entidad organizadora, junto a la Cambra de Comerç, del evento anual de emprendimiento Tech Spirit. En su discurso inaugural ha advertido que la sexta edición de este foro de tecnología y emprendimiento iba a poner el foco en la necesidad de impulsar tecnologías que permitan ganar "soberanía y competitividad", al tiempo que mejoran la vida de las personas. No es casual, así pues, que buena parte del debate se haya centrado en la inteligencia artificial (IA) y en la incógnita de si es el invento que, en efecto, ha llegado para cambiarlo todo o si se trata de una burbuja que estallará tarde o temprano.

Tal como ha apuntado en una de las conferencias el socio cofundador de PROfounders Capital, Sean Seton-Rogers, lo que ha despertado las suspicacias es que el 90% de los proyectos relacionados con la IA hayan fallado o hayan acabado trayendo menos valor de lo esperado. Pero eso no significa, a su juicio, que sea una herramienta peligrosamente sobrevalorada, sino que el mercado se está corrigiendo de forma sana.

Las empresas están pasando de jugar con la IA a incorporarla en sus flujos de trabajo”, ha coincidido el fundador y consejero delegado de Orbio, Sergi Bastardas. “Antes había mucho ‘hype’ y la gente la adoptaba sin saber muy bien qué adoptaba, ahora se está empezando a entender qué es y cómo sacarle partido de verdad”, ha agregado, añadiendo que lo que a él le hace estar optimista es seguir viendo apetito en el consumidor, interés en el inversor y ganas en las empresas.

Es cierto, ha admitido Seton-Rogers, que ‘corrección’ sí suele ser sinónimo de menor dinero fluyendo, básicamente porque el inversor se vuelve más exigente con lo que financia, pero eso no significa que se haya esfumado el interés por toda innovación relacionada con esta tecnología.

Una revolución mayor a la industrial

Lo han confirmado, rato después, Mattias Ljungman, fundador de la firma de capital riesgo Moonfire y reputado inversor europeo, y Mason Sinclair, inversor en IQ Capital Partners. “Estos son los momentos que redefinen toda nuestra economía y, cuando se atraviesa algo así, normalmente sobrevaloramos al principio e infravaloramos el impacto a largo plazo”, ha reflexionado el primero.

“Vamos a ver nacer las compañías más extraordinarias jamás producidas y la mayor transformación: estamos aumentando la inteligencia, que es probablemente el recurso más poderoso del universo y una revolución mayor a la industrial”, ha afirmado el mismo, refiriéndose a que la llegada de las máquinas a la industria transformó nuestra relación con el trabajo, y que la llegada de la IA modifica, en cambio, tanto el panorama laboral como la inteligencia general.

Además, que, a diferencia de lo que ocurrió con la burbuja de las ‘puntocom’ –ha dicho–, actualmente hay cantidad de empresas basadas en IA facturando y obteniendo beneficios. Y que los últimos casos de éxito demuestran que no se necesitan plantillas de millares de personas para lanzar inteligencias artificiales completamente revolucionarias.

Concentración de los recursos

Ljungman ha advertido que el problema que él detecta es que son unos pocos proyectos (y muchos concentrados en Estados Unidos) los que se están llevando grandísima parte del dinero dirigido a la IA. “Hay una concentración masiva, pero creo que hay igualmente una oportunidad muy interesante porque hay dinero real dirigiéndose a la infraestructura”, se ha explayado, antes de lanzar una última reflexión: “Es una especie de revancha de los ‘nerds’: hace un par de años no necesitabas ser un perfil especialmente técnico para construir un negocio, hoy todo gira en torno a la tecnología”.

Algo menos entusiasta, aunque igualmente suscrito a la visión optimista del debate, se ha pronunciado Sinclair. “Nadie puede discutir que la IA es un cambio estructural en el mercado tecnológico”, ha asegurado este inversor, que cree que el mercado se encuentra justo en un punto intermedio entre la burbuja y el momento de ‘súper ciclo’. “En los próximos dos años probablemente veremos la reestructuración de algunas empresas que no serán capaces de cumplir sus promesas, pero también veremos a empresas de IA verdaderamente transformadoras crecer a un ritmo extremadamente rápido y generar enorme valor empresarial”, ha apostado.

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