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SUBIDA SMI

La CEOE propone elevar el SMI un 1,5% en 2026 y situarlo en 1.202 euros

Mientras empresarios y sindicatos chocan sobre el incremento del salario mínimo, el comité asesor de Trabajo propone escenarios intermedios y el Gobierno se prepara para cerrar el alza definitiva

Los sindicatos reclaman subir el salario mínimo un 7,5%, hasta los 1.273 euros al mes

El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, y la presidenta del Cepyme, Ángela de Miguel.

El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, y la presidenta del Cepyme, Ángela de Miguel. / Diego Radamés - Europa Press

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Barcelona
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El debate sobre el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026 ha entrado en su recta decisiva. La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y CEPYME han presentado una propuesta que sitúa el incremento del SMI en un 1,5%, elevando su cuantía hasta los 1.202 euros brutos mensuales en 14 pagas, con tributación en el IRPF, en línea con lo previsto para la retribución de los empleados públicos.

La propuesta empresarial llega justo en el momento en que el comité de expertos designado por el Ministerio de Trabajo ha trasladado al Gobierno dos escenarios alternativos, mucho más elevados, que situarían el SMI entre 1.221 y 1.240 euros en 2026, lo que equivaldría a incrementos del 3,1% al 4,7% según si el salario mantiene la exención de IRPF o no.

Debate entre cifras y metodologías

La patronal fundamenta su propuesta en que el SMI ya supera el 60% del salario medio neto, el umbral que suele emplear el Ministerio de Trabajo como referencia para justificar subidas del SMI. Según la CEOE y CEPYME, si se toma como base la Encuesta de Población Activa (EPA), que incluye sectores como agricultura, pesca o empleo doméstico, el salario medio neto arroja un valor que ya estaría cubierto por el SMI vigente, lo que, en su opinión, limita el margen para una revalorización sustancial.

La CEOE también ha señalado que, bajo los criterios de la EPA, el SMI actual sería un 4,9% superior al que correspondería, lo que justificaría que la subida quede atada a un porcentaje moderado.

No obstante, el Gobierno y los expertos del Ministerio favorecen el uso de la Encuesta de Estructura Salarial (EES) del Instituto Nacional de Estadística, que ofrece un salario medio más elevado al excluir algunos sectores intensivos en mano de obra, lo que eleva la referencia sobre la cual se calcula el 60% del salario medio neto y, por ende, conduce a propuestas de subida más altas.

Posiciones enfrentadas: empresarios, sindicatos y expertos

La postura de CEOE y CEPYME contrasta con la de los sindicatos UGT y CCOO, que demandan un incremento del 7,5%, llevando el SMI hasta 1.273 euros mensuales brutos, con el argumento de que esa cifra sería más coherente con el coste de la vida, la inflación prevista y el objetivo de mantener poder adquisitivo real para los trabajadores con menores ingresos.

El comité de expertos plantea, por su parte, opciones intermedias que superan claramente la propuesta de los empresarios pero se sitúan por debajo de las demandas sindicales, al tiempo que incluyen la consideración sobre si el SMI debe seguir exento de IRPF o no, un punto de debate crucial que afecta tanto al bolsillo de los perceptores como a la recaudación fiscal y la renta disponible.

Impacto económico y político

Desde la perspectiva empresarial, la subida del 1,5% tendría un coste bruto estimado de 862 millones de euros, equivalentes a unos 575 millones por cada punto de incremento, según cálculos de CEOE.

El resultado de estas negociaciones influyentes no solo determinará el nivel definitivo del SMI para 2026, sino que también dibujará el tono del diálogo social en España en un momento en el que la inflación, la competitividad empresarial y la cohesión social están en la agenda pública.

La decisión final corresponde al Ministerio de Trabajo, que deberá ponderar las recomendaciones de los expertos, las posiciones de los agentes sociales y las implicaciones económicas antes de formalizar el decreto que regirá el próximo año.

La discusión continuará en las próximas semanas con la convocatoria oficial de la mesa de diálogo social y la presentación del informe completo de expertos al Gobierno, que deberá conciliar estas distintas visiones antes de fin de año.

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