Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Crisis ganadera

Catalunya declara la emergencia por peste porcina: qué implica y qué efectos tiene

La Generalitat aprueba también aydas por valor de 20 millones de euros para los sectores económicos afectados por el brote

Catalunya declara la emergencia por peste porcina para agilizar las medidas de contención

Peste porcina africana en Catalunya, en directo | Última hora de los casos, jabalís muertos y localidades afectadas

María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La declaración por parte de la Generalitat de la emergencia en Catalunya por la peste porcina africana (PPA) no implica, de ningún modo, que la situación vaya a cambiar a partir de ahora para los ciudadanos. Tampoco para los ganaderos o las empresas del sector cárnico, que podrán seguir con su actividad como hasta ahora. El brote, detectado el pasado 28 de noviembre y localizado en el entorno de Collserola, debe "seguir encapsulado en la zona que ya ha sido perimetrada para que no se disperse fuera de ese territorio de 20 kilómetros", ha indicado este martes la consellera portavoz del Govern, Sílvia Paneque, antes de explicar las razones por las que se decreta el nivel de emergencia. ¿Qué objetivo persigue la Generalitat con esta decisión?¿Qué medidas prevé y cuál va a ser su impacto?

La declaración de emergencia permite al Govern actuar con mayor celeridad, por ejemplo, autorizando la compra de drones, trampas y material veterinario para controlar la población de jabalís, y facilitando el rastreo de la zona afectada. Así, se tramitarán de emergencia todos los contratos de servicios, suministros y, en su caso, obras que adjudique a la Generalitat o su sector público, que tengan como finalidad contener, prever o paliar los efectos y contagios de la fiebre porcina africana y posibles mutaciones o variantes del virus, según recoge el acuerdo aprobado este martes por el Consell de Govern. Eso incluye, por ejemplo, la adquisición de suministro de material, servicios de laboratorio o medicamentos, equipos de protección (detectores, mascarillas, guantes, jabón higiénico y dispensadores), así como los servicios de limpieza, recogida y tratamiento de residuos. También de vehículos y combustible, ordenadores portátiles, tabletas, teléfonos móviles, drones, cámaras termosensibles, trampas, armas y munición, así como el alojamiento y restauración del personal que participe en las labores de prevención y servicios de desinfección o limpieza de equipos.

Además de la declaración de emergencia, el acuerdo del Govern también prevé la creación de una línea de ayudas y subvenciones de 10 millones de euros, ampliable con otros 10 millones más, para mitigar el impacto económico que pueda provocar la enfermedad. También se amplía la línea de préstamos del Institut Català de Finances (ICF), destinada a empresas y entidades afectadas por emergencias climáticas, para incluir como posibles beneficiarios a empresas afectadas por la PPA.

Con todo, el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha querido precisar este martes que "es pronto para conocer el alcance de las pérdidas, se necesita más tiempo para evaluar el impacto, no solo en granjas, sino también en restaurantes o empresas de ocio" situadas en la zona cero del brote. Más allá de este apoyo económico a los negocios directamente afectados, la Agència per la Competitivitat de l'Empresa (ACCIÓ) y la Promotora d'Exportacions Catalanes SA (PRODECA), dos empresas públicas vinculadas a la Generalitat, abrirán un servicio de asesoramiento y acompañamiento a compañías del sector a las que ofrecerán un "apoyo especializado y adaptado a las necesidades, dudas y inquietudes específicas", recoge el acuerdo.

Además del apoyo económico, Ordeig ha explicado que hasta el 14 de diciembre se mantiene la restricción y prohibición de acceso al medio natural, que afecta a 91 municipios de la zona. El perímetro de 20 kilómetros alrededor del foco inicial sigue bloqueado de manera física para evitar el movimiento de jabalís hacia granjas. Se ha intensificado la vigilancia en las explotaciones porcinas y se han activado programas de supervisión sanitaria, que incluyen análisis serológicos periódicos en granjas de riesgo y se han rastreado ya unas 11.000 hectáreas de superficie (a pie, con drones y con unidades caninas) para realizar una búsqueda activa y retirada rápida de cadáveres de jabalís, de los que, hasta el momento, se han notificado 13 casos positivos al virus, aunque en este momento hay tres que están pendientes de resultado.

Suscríbete para seguir leyendo