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Operación inmobiliaria

El Govern ultima la compra de cuatro edificios del Hospital Clínic por 10,9 millones para vivienda protegida

La adquisición de los inmuebles, ubicados en Barcelona, sumará 52 viviendas al parque de alquiler público

La Generalitat adquirirá cuatro bloques en Barcelona que el Hospital Clínic sacó a subasta

El Hospital Clínic saca a subasta cinco bloques de pisos con inquilinos en Barcelona

El Govern pone en marcha una ley para acelerar la construcción de viviendas en Catalunya

Número 534 de la Gran Vía, propiedad del Hospital Clínic, puesto en subasta

Número 534 de la Gran Vía, propiedad del Hospital Clínic, puesto en subasta / JORDI OTIX

Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

Barcelona
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El Govern ultima la compra de los cuatro edificios completos que el Hospital Clínic sacó a subasta en agosto de 2024 y que quedaron sin adjudicar. En concreto, la Generalitat encarga ahora a la Agencia d’Habitatge de Catalunya la adquisición e incorporación de 52 viviendas al parque de alquiler público, por un importe de 10,9 millones de euros, más los impuestos aplicables. La operación incluye también la compra de cuatro locales comerciales.

Los inmuebles forman parte del patrimonio del Clínic y se encuentran en Gran Via de les Corts Catalanes, 534; calle Sardenya, 361; pasaje Prunera, 6; y calle Vallhonrat, 12, en Barcelona. Estos cuatro bloques salieron a subasta en lote junto a un quinto edificio, situado en el número 339 de la calle Navas de Tolosa, con cuatro viviendas en el barrio del Camp de l’Arpa.

Ese quinto edificio fue el único que recibió una oferta. La empresa Redfoot Investment pujó 460.000 euros, frente a un precio de salida de 385.000 euros, lo que lo convertía en el activo más asequible del paquete. Poco después, el Ayuntamiento de Barcelona anunció que ejercería su derecho de tanteo y retracto para igualar la oferta y adquirir el inmueble.

El bloque del número 339 de la calle Navas de Tolosa, que el Ayuntamiento de Barcelona prevé comprar tras salir a subasta.

El bloque del número 339 de la calle Navas de Tolosa, que el Ayuntamiento de Barcelona compró tras salir a subasta. / FERRAN NADEU

Tras quedar el resto de fincas sin comprador, el Clínic notificó en octubre de 2024 las ofertas al Ayuntamiento y a la Generalitat para que valoraran si querían ejercer la opción de compra. Finalmente, a finales de noviembre de 2024, el Govern anunció, en el marco de una comisión bilateral con el consistorio, que adquiriría los cuatro edificios del Clínic. La decisión llegó después de que el Sindicat de Llogateres, junto con los inquilinos afectados, organizara varias protestas para reclamar la intervención pública.

Este martes, y de acuerdo con la memoria justificativa y la memoria económica, el Govern ha valorado favorablemente la adquisición. Los detalles se publicarán en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya una vez se formalice la escritura pública de compraventa.

Según el Govern, la ampliación del parque público de vivienda “contribuye a reforzar los recursos residenciales disponibles y, en consecuencia, se constituye como mecanismo de prevención de situaciones de exclusión residencial”. Añade que el acuerdo permite al Clínic desprenderse de parte de su patrimonio y, a la vez, incrementar el parque público, ya que estas viviendas pasarán a ser vivienda protegida.

Simplificar trámites urbanísticos y ambientales

Paralelamente, el Govern ha aprobado también este martes la memoria preliminar del anteproyecto de ley de simplificación de trámites en el ámbito urbanístico y ambiental, tal y como anunció el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, el jueves pasado. Con la aprobación de esta memoria preliminar, a la que EL PERIÓDICO ya tuvo acceso, se inicia el proceso de elaboración del texto.

La memoria se someterá a consulta pública durante 30 días en el portal Participa.gencat.cat, "con el objetivo de recoger propuestas y observaciones de ciudadanía, colegios profesionales, administraciones locales, sectores económicos afectados y entidades ecologistas y sociales". Así, las aportaciones serán evaluadas y se realizará un retorno motivado, que podrá incluir su incorporación al anteproyecto.

Una vez cerrado el plazo, se redactará la norma y, posteriormente, el Govern llevará el texto al Parlament para buscar su aprobación definitiva. El objetivo, según el Ejecutivo, es que “las tramitaciones ganen en rapidez, haya menos burocracia y más seguridad jurídica”.

La memoria preliminar es una declaración de intenciones, aun sin entrar en el detalle legislativo, pero ofrece algunas directrices. Propone integrar fases de la tramitación para reducir plazos y evitar duplicidades, potenciar los trámites electrónicos sin comprometer la calidad técnica ni la seguridad jurídica, y permitir que entidades o profesionales acreditados intervengan en los procedimientos para hacerlos más ágiles. Asimismo, plantea que los municipios pequeños no asuman la misma carga burocrática que los grandes.

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