Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Al calor del plan inversor del Gobierno

Indra se afianza en Catalunya con 3.500 empleados y el objetivo de sumar 1.000 más

La comunidad cuenta con empresas punteras en ciberseguridad como TRC o Oesía, industriales como Gutmar y ‘startups’ ligadas al espacio

El consejero delegado de Indra Group, José Vicente de los Mozos (i), y el presidente ejecutivo de IndraGroup, Ángel Escribano (d), durante la presentación de IndraMind en la sede de INDRA, a 30 de octubre de 2025, en Madrid (España).

El consejero delegado de Indra Group, José Vicente de los Mozos (i), y el presidente ejecutivo de IndraGroup, Ángel Escribano (d), durante la presentación de IndraMind en la sede de INDRA, a 30 de octubre de 2025, en Madrid (España). / Alberto Ortega - Europa Press

Pablo Gallén

Pablo Gallén

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Catalunya busca posicionarse como un polo tecnológico y de defensa al calor del plan de rearme europeo. La comunidad cuenta con un tejido de pymes y grandes compañías, talento y la estrecha colaboración entre el Govern y la patronal Foment del Treball para situarse como punta de lanza de la soberanía estratégica. El mejor ejemplo es Indra, que ha convertido la comunidad en una de sus principales bases de operaciones, con más de 3.500 profesionales repartidos en doce sedes –siete en Barcelona, tres en Girona, una en Lleida y una en Tarragona– y el compromiso de crear alrededor de 1.000 puestos adicionales en los próximos años, muchos vinculados al espacio y la ciberseguridad.

En plena escalada de la inversión en defensa, Indra ha situado a Catalunya en el centro de su hoja de ruta junto a Andalucía, Asturias y Madrid. La compañía, que lidera las subidas anuales en el Ibex 35 con una revalorización del 172%, combina en la comunidad una potente base de ingeniería con una red de más de 350 proveedores y colabora estrechamente con universidades y centros tecnológicos locales.

Desde Catalunya, Indra diseña soluciones para la protección de infraestructuras críticas, centros de control para fuerzas y cuerpos de seguridad y herramientas de ciberdefensa para las Fuerzas Armadas, mientras despliega nuevas capacidades de comunicaciones tácticas y espacio integradas en su nuevo proyecto de inteligencia artificial IndraMind, que divide sus capacidades entre sus oficinas de Madrid y Barcelona. La compañía participada por el Estado lidera desde hace más de dos décadas el diseño y desarrollo de la infraestructura terrestre de los programas europeos de navegación por satélite Galileo y EGNOS, y participa en tecnologías críticas de navegación robusta y comunicaciones seguras, con más de 150 profesionales trabajando en programas espaciales.

Sin grandes proyectos de armamento

En torno a este gigante se articula un clúster cada vez más denso con mucha base tecnológica, ya que Catalunya no cuenta con grandes empresas ligadas al armamento pesado y los grandes programas militares de fragatas, aeronaves, tanques o munición. En esta nueva economía de lo digital y la ciberdefensa destaca GMV con 145 empleados desde la comunidad repartidos entre su oficina de L'Hospitalet de Llobregat y L’Ametlla del Vallès. La compañía nacida en 1984 de una spin-off de la Universidad Politécnica de Madrid es todo un referente con proyectos como la misión de captura de basura espacial, visión artificial, sistemas de control de satélites, sistemas de mando y control, sistemas inteligentes de transporte y movilidad autónoma.

Oesía cuenta con más de 100 profesionales en Catalunya y una sede en Barcelona desde donde desarrolla soluciones civiles y de seguridad y defensa. Con una facturación de 256,1 millones de euros en 2024, estudia inversiones de en torno a 140 millones en ámbitos como sistemas fotónicos, sistemas autónomos o comunicaciones tácticas seguras, con un potencial de cientos de empleos de alta cualificación. TRC, por su parte, abrió en mayo su delegación en Barcelona para ofrecer soluciones en seguridad, ciberdefensa y transformación digital a administraciones y empresas, y respalda su crecimiento con una facturación global de 86,7 millones de euros en 2024.

La defensa mira a los semiconductores

El ecosistema se completa con compañías industriales que aportan capacidades clave. Escribano (EM&E), en plena fusión con Indra, tiene en Barcelona una oficina de desarrollo de software e inteligencia artificial donde trabajan 15 personas y que lidera el desarrollo de software e IA de la compañía. La empresa, con 355 millones de facturación en 2024, participa además con un 5,8% en la catalana de semiconductores Ideaded, con sede en Viladecans, reforzando la autonomía en componentes estratégicos. En el terreno industrial, Gutmar se ha consolidado como uno de los pilares de la cadena de suministro de aeronáutica, defensa y espacio. La firma, con 130 empleados y 16 millones de facturación en 2024, opera desde la antigua factoría de Delphi en Sant Cugat del Vallès, donde concentra su capacidad industrial y de ingeniería, y es proveedor estratégico del proyecto ITER de fusión nuclear. Cuenta con el apoyo del fondo de inversión de Pablo Casado, Hyperion Fund, y la experiencia de una compañía familiar nacida en 1951.

La nueva economía del espacio tiene también acento catalán. Startups como Sateliot, Pangea Propulsion o Aistech Space han encontrado en la comunidad el entorno adecuado para crecer, apoyadas en infraestructuras como el Aeropuerto de Lleida-Alguaire y en el impulso de la Agencia Espacial Española. Pangea Propulsion cuenta con un equipo de 85 personas –58 en Barcelona– y dispone de instalaciones de prueba en Lleida-Alguaire, donde proyecta nuevos bancos de ensayo con capacidades criogénicas para avanzar en sus sistemas de propulsión, además de una nave industrial en la provincia de Barcelona para reforzar su capacidad de integración y fabricación.

Aistech Space, con sede en Sant Cugat del Vallès, emplea a 48 personas en Catalunya y registró 1,7 millones de facturación en 2024. La compañía ha cerrado una ronda Serie A y ejecuta una Serie B para captar nuevos recursos. Declarada empresa estratégica por el CDTI en julio de 2025, prepara para 2026 el lanzamiento de una constelación de seis satélites dedicados al control de cambios de temperatura en la superficie terrestre mediante imagen térmica y cuenta con un contrato plurianual con la Agencia Espacial Europea, en el marco del programa Copernicus, para desarrollar soluciones de inteligencia basadas en imágenes térmicas.

Todo este entramado de grandes grupos, pymes industriales y startups tecnológicas dibuja un ecosistema con capacidad para atraer inversión, talento y nuevos programas europeos. Desde Indra se considera que Catalunya reúne ya todas las condiciones para ocupar un papel relevante en la estrategia de soberanía tecnológica, ciberseguridad y refuerzo de capacidades de defensa y espacio de la Unión Europea: un ecosistema sólido, capacidades desplegadas en ciberdefensa, espacio y comunicaciones avanzadas y una red de proveedores altamente competitivos.

Suscríbete para seguir leyendo