Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

LAS COMPRAS TOTALES CAEN A NUEVOS MÍNIMOS DE 2025

Bitcoin y Ethereum sufren una ola de ventas tras el hackeo a Yearn Finance: "El mercado estaba vulnerable y saltaron todas las alarmas"

La compra de Bitcoin por parte de empresas que cotizan en bolsa acaba de caer a su nivel más bajo de 2025

De ahorrar para una hipoteca a apostar por Bitcoin: la crisis de vivienda empuja a los jóvenes hacia las criptomonedas

Las compras totales de Bitcoin y Ethereum caen a nuevos mínimos de 2025

Las compras totales de Bitcoin y Ethereum caen a nuevos mínimos de 2025 / ARCHIVO

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La fuerte corrección que ha sacudido al mercado de criptomonedas en las últimas horas tiene un punto de inicio claro: el ataque a la plataforma cripto Yearn Finance, que permitió manipular uno de sus fondos de liquidez creando de golpe una cantidad anómala de yETH y provocando un desajuste generalizado.

El incidente, amplificado por el temor a nuevos fallos en el ecosistema DeFi, desató una ola inmediata de ventas tanto en Ethereum como en Bitcoin.

La reacción fue fulminante. Bitcoin cayó por debajo de los 87.000 dólares y Ethereum retrocedió más de un 5%, marcando un inicio de mes especialmente débil para ambos activos.

Aunque la cuantía económica del exploit, cercana a nueve millones de dólares, resulta insignificante frente a la capitalización del mercado, su efecto psicológico fue devastador en un entorno ya extremadamente sensible.

"El mercado estaba vulnerable y saltaron todas las alarmas", explica Javier Castro-Acuña, director de Activos Digitales de Bitnovo. "Casi siempre se busca una causa única, pero aquí hablamos de un cúmulo de circunstancias", apunta.

Un terreno fértil para el pánico

Durante las últimas semanas, el aumento de los rendimientos de los bonos japoneses ha elevado la aversión global al riesgo, endureciendo las condiciones financieras. Ese cambio provocó, según Castro-Acuña, un cierre masivo de posiciones apalancadas en activos de mayor volatilidad.

"Se cerraron posiciones apalancadas en cascada, lo que a su vez generó grandes liquidaciones automáticas", comenta.

A este fenómeno se sumó otro factor técnico decisivo: el momento del incidente. "Las ventas de bots en un escenario de poca liquidez, coincidiendo además con un fin de mes, generan un cóctel perfecto para una caída rápida", señala el especialista.

Representación Bitcoin, Ethereum y otras criptomonedas

Representación Bitcoin, Ethereum y otras criptomonedas. / ARCHIVO

En esas circunstancias, un fallo puntual como el de Yearn puede convertirse en el desencadenante de un ajuste mucho mayor.

Los últimos episodios de seguridad —incluido el reciente hackeo al exchange Upbit, con pérdidas superiores a 39 millones— han generado un nerviosismo adicional, aunque Castro-Acuña matiza que estas cifras son “minúsculas frente al tamaño de la corrección”.

La retirada institucional agrava la presión

A la tensión técnica y emocional se suma un tercer componente: el enfriamiento de la demanda institucional.

Según el último informe de BitcoinTreasuries, noviembre fue el mes con menos compras corporativas de Bitcoin de todo 2025, con adiciones netas reducidas hasta 10.720 BTC pese a adquisiciones agresivas de firmas como Strategy, de Michael Saylor.

El informe detalla también que varias compañías redujeron sus tenencias (entre ellas Sequans, KindlyMD y Hut 8) ante dudas sobre la viabilidad de mantener posiciones elevadas en un entorno de volatilidad y presiones bursátiles crecientes.

La retirada de estos flujos institucionales debilita la capacidad del mercado para absorber ventas masivas.

Un mercado que busca estabilidad

Más allá del detonante puntual, la caída de Bitcoin y Ethereum revela la fragilidad de un mercado altamente apalancado, dependiente de la liquidez global y especialmente sensible a los incidentes técnicos.

Como resumen los expertos, "no hablamos de un solo factor, sino de un conjunto de elementos macro, técnicos y psicológicos actuando al mismo tiempo".

Tras esta corrección, el sector observa si la limpieza de posiciones y la caída del apalancamiento permitirán estabilizar las cotizaciones o si el impacto institucional y la desconfianza en DeFi (finanzas descentralizadas) pueden prolongar la volatilidad.

Por ahora, las criptomonedas continúan operando bajo un clima de cautela, con inversores e instituciones evaluando cada nuevo movimiento en busca de señales de suelo.

Suscríbete para seguir leyendo