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SEGÚN UN ESTUDIO

De ahorrar para una hipoteca a apostar por Bitcoin: la crisis de vivienda empuja a los jóvenes hacia las criptomonedas

Un estudio académico revela que la caída de la asequibilidad está llevando a los jóvenes a abandonar la idea de ser propietarios y a asumir más riesgo financiero, incluyendo inversiones en criptomonedas

El experto inmobiliario Ferran Font augura que el precio de la vivienda subirá también en 2026: "Ya se sitúa un 26% por encima del registrado en 2007"

La subida de la vivienda hace que los jóvenes apuesten cada vez más por las criptomonedas, según un estudio.

La subida de la vivienda hace que los jóvenes apuesten cada vez más por las criptomonedas, según un estudio. / 'ACTIVOS'

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

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La vivienda, durante décadas el principal mecanismo de acumulación de riqueza en Estados Unidos y Europa, está dejando de cumplir esa función para toda una generación, la llamada "generación Z".

Un nuevo estudio titulado 'Giving Up: The Impact of Decreasing Housing Affordability on Consumption, Work Effort, and Investment', elaborado por Seung Hyeong Lee (Northwestern University) y Younggeun Yoo (University of Chicago), concluye que millones de jóvenes están renunciando de forma explícita a la idea de comprar una casa. Y esa renuncia está transformando su comportamiento económico de manera profunda.

Los autores calibran un modelo de ciclo de vida con datos de EEUU y proyectan que la cohorte nacida en los 90 alcanzará la jubilación con una tasa de propiedad un 9,6% inferior a la de sus padres.

Pero lo más revelador no es solo el descenso en la probabilidad de acceder a una vivienda, sino lo que ocurre cuando los jóvenes asumen que nunca podrán comprarla.

Consumir más, trabajar menos y asumir más riesgo

Según el estudio, en cuanto disminuye la probabilidad percibida de convertirse en propietario, los hogares jóvenes empiezan a consumir más en relación con su riqueza, reducen su esfuerzo laboral y se desplazan hacia inversiones más arriesgadas.

Uno de los puntos más llamativos es el incremento en la propensión a asumir riesgo financiero entre los jóvenes inquilinos con menor patrimonio, un patrón que los autores confirman empíricamente.

En la práctica, esta búsqueda de riesgo conecta directamente con un fenómeno creciente: la entrada de jóvenes en los criptoactivos. Informes recientes del Banco de España apuntan a que, aunque la tenencia de criptomonedas sigue siendo minoritaria, existe un segmento concentrado en menores de 45 años que destina una parte significativa de sus ahorros a estos activos.

Imagen de un inversor de criptomonedas estresado y hastiado.

Imagen de recurso de un inversor de criptomonedas estresado y preocupado. / ARCHIVO

Del mismo modo, varias encuestas en España y, sobre todo, EEUU señalan que Bitcoin es el activo de inversión preferido entre los menores de 30, muy por encima de depósitos o productos tradicionales.

El estudio ofrece una explicación económica clara: si la vivienda —el activo seguro por excelencia— se vuelve inaccesible, la frontera entre el ahorro prudente y la especulación se difumina.

Para muchos jóvenes, asumir volatilidad deja de verse como imprudencia y pasa a ser una oportunidad, quizá la única, de compensar la falta de acceso al ladrillo.

Una brecha de riqueza que se amplía

Lee y Yoo advierten de que estas diferencias no solo afectan al corto plazo. A lo largo del ciclo vital, las decisiones de "seguir intentando ahorrar para la entrada" frente a "dar por perdida la vivienda" generan una dispersión patrimonial mucho mayor entre ambos grupos.

Los que renuncian tienden a consumir más, ahorrar menos y exponerse a activos de alto riesgo, lo que provoca trayectorias financieras más inestables y dependientes de shocks.

Otras fuentes ya han alertado de este fenómeno. Fedea advertía recientemente de que los jóvenes en España "se están quedando sin mecanismos para acumular riqueza", subrayando que sin vivienda en propiedad la brecha generacional se amplía.

Además, los datos recientes de los últimos apuntan también a un descenso notable de la presencia juvenil en el mercado inmobiliario, no solo por precios, sino por desconexión emocional con la idea de comprar.

El estudio propone ayudas estatales

El estudio propone una política poco habitual: un subsidio altamente focalizado en los jóvenes justo por encima del "umbral de abandono", es decir, aquellos que todavía ven la compra como posible pero están a punto de rendirse.

Esa ayuda genera, según sus cálculos, beneficios 3,2 veces mayores que un pago universal y 10,3 veces más que uno dirigido exclusivamente al 10% más pobre.

La lógica, según ellos, es sencilla: evitar que la gente renuncie cambia completamente su trayectoria económica. Mantener viva la expectativa de ser propietario no solo fomenta el ahorro y el esfuerzo laboral, sino que evita que los jóvenes se lancen de lleno a activos extremadamente volátiles.

Un retrato generacional

La investigación de Lee y Yoo aporta evidencia sólida a un diagnóstico que ya se intuía: la crisis de vivienda no solo afecta al alquiler o a la compra, sino a toda la arquitectura económica de la juventud.

Imagen de archivo de una manifestación en Madrid por el derecho a una vivienda digna.

Imagen de archivo de una manifestación en Madrid por el derecho a una vivienda digna. / EFE - Chema Moya - Archivo

En un entorno donde el ladrillo ya no es una aspiración realista, muchos jóvenes están rediseñando su futuro financiero y algunos lo están haciendo a través de la puerta tan volátil y arriesgada de las criptomonedas.

La pregunta ahora es si los gobiernos responderán a tiempo para evitar que esta brecha económica y social se convierta en estructural.

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