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Cuentas bancarias

¿Por qué los bancos bloquean las cuentas cuando fallece el titular? El abogado David Jiménez lo aclara

El experto explica que la medida impide que los herederos accedan al dinero antes de cumplir con sus obligaciones fiscales

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Los bancos bloquean las cuentas al fallecer el titular para asegurar el pago del Impuesto de Sucesiones.

Los bancos bloquean las cuentas al fallecer el titular para asegurar el pago del Impuesto de Sucesiones. / ShutterStock

Pedro Sanjuán

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Cuando una persona fallece y deja cuentas bancarias a su nombre, las entidades financieras proceden a su bloqueo de forma inmediata para evitar cualquier movimiento no autorizado. Así lo explica el abogado y economista David Jiménez en un vídeo publicado recientemente en Instagram, donde detalla que esta práctica, aunque a menudo sorprende a los familiares, forma parte del protocolo habitual que aplican los bancos en estos casos.

Según Jiménez, esta medida no responde únicamente a una cuestión de seguridad, sino que tiene un propósito fiscal muy concreto: garantizar que los herederos cumplan con el pago del Impuesto de Sucesiones -un tributo que deben pagar los herederos cuando heredan bienes, derechos u obligaciones de una persona fallecida- antes de acceder a los fondos. Las entidades bancarias, recuerda, asumen una responsabilidad directa frente a Hacienda y podrían enfrentarse a consecuencias legales si permiten que los beneficiarios retiren dinero sin que la herencia esté debidamente regularizada.

Evitar conflictos y garantizar un reparto justo

El experto explica que, en la práctica, esto significa que las cuentas del fallecido quedan inmovilizadas desde el mismo momento en que el banco tiene conocimiento del deceso. Durante este período, los herederos no pueden realizar transferencias, retiradas o movimientos de ningún tipo hasta completar los trámites necesarios.

Además, para prevenir conflictos familiares, lo más recomendable es que el fallecido redacte un testamento claro y detallado, que los herederos se informen sobre las particularidades del impuesto y que, en caso de duda, se busque asesoramiento legal profesional.

Aunque el proceso puede resultar lento y dificultoso para las familias en un momento especialmente delicado, se trata de un mecanismo necesario para evitar irregularidades y garantizar que tanto las obligaciones fiscales como los derechos de los herederos se cumplan correctamente.