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Nueva amenaza para el sector

Bruselas propone que los pescadores catalanes de cigala salgan a faenar solo nueve días en todo 2026

La Comisión Europea considera que la población de este crustáceo está amenazada por la sobrepesca, pero la Generalitat lo atribuye a que el cambio climático ha modificado el hábitat de la especie

Los pescadores del Mediterráneo podrán faenar 13 días más este año y salvan así la campaña navideña

Barcas de pesca amarradas a puerto, en una imagen de archivo.

Barcas de pesca amarradas a puerto, en una imagen de archivo. / Conselleria d'Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació

María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
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Los asesores científicos que están guiando a la Comisión Europea (CE) en la redacción de las nuevas regulaciones de pesca en el Mediterráneo Occidental para el próximo 2026 han alertado del descenso de la población de cigalas en algunas zonas, como la costa de Catalunya, y han recomendado que las capturas de este crustáceo se limiten aún más. Y la respuesta de Bruselas ha sido drástica: la pesca de cigala deberá limitarse el año que viene a solo nueve días, lo que supone una reducción del 65% en la cifra de jornadas de trabajo para los pescadores especializados en esta especie.

Pese a que los datos recogidos por los ecólogos indican que hay tendencias positivas, como la recuperación de la biomasa de las poblaciones marinas, todavía hay peces que sufren sobrepesca. Eso no afecta solo a la cigala, según recoge el documento de propuestas presentado por la Comisión esta semana, sino que también se deberían "disminuir gradualmente las capturas iniciales, promoviendo así un enfoque equilibrado", dice el texto, que todavía no es definitivo. La propuesta deberá votarse en la reunión del Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca (el denominado Agrifish), previsto para los días 11 y 12 de diciembre.

Un sector ya frágil

La primera en reaccionar contra el contenido del documento de la CE ha sido la Generalitat de Catalunya y lo ha hecho, según ha indicado en un comunicado, "con profunda decepción y preocupación". De entrada, la Conselleria de Agricultura, Pesca i Alimentació denuncia que el planteamiento de Bruselas "es absolutamente insuficiente para mantener la actividad pesquera en Catalunya", que ya es de por sí frágil, después de años de recortes y limitaciones ambientales.

"Con una asignación inicial de aproximadamente nueve días de media anual por embarcación, e incluso aplicando medidas compensatorias solo se podría alcanzar un máximo de 130 días anuales de trabajo", ha afirmado el director general de Política Marítima i Pesca Sostenible, Antoni Espanya. "Este nivel de actividad no garantiza la sostenibilidad económica de las empresas, pone en riesgo cientos de puestos de trabajo y amenaza la continuidad de cofradías históricas del litoral catalán", ha agregado Espanya.

Gamba roja recién capturada, sobre la cubierta de una barca.

Gamba roja recién capturada, sobre la cubierta de una barca. / Conselleria d'Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació

El principal argumento del Govern catalán es justamente ecológico. La información que maneja la Generalitat señala que la disminución observada en las capturas de cigala se debe al cambio climático (ya que el incremento de la temperatura de las aguas ha provocado el desplazamiento de la especie hacia zonas donde el agua es más fría), y no a una presión excesiva del sector pesquero. De ahí que las autoridades del sector en Catalunya consideren que la Comisión "castiga injustamente a los pescadores por efectos que no han provocado ellos ni pueden revertir".

Ya en 2020, Bruselas aplicó una reducción del denominado esfuerzo pesquero (la cantidad de días en que se puede salir al mar) del 40%, y el año pasado incluso ya amenazó con un recorte que iba a dejar a los pescadores con solo 27 jornadas hábiles para poder trabajar. Esta última medida se frenó en el último momento, después de varios días de huelga del sector, con la condición de que se incorporasen nuevos artes de pesca más sostenibles y se renovase la flota para reducir emisiones contaminantes.

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