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Emprendimiento femenino

Un tercio de las ‘startups’ de tecnología o ciencia puntera están cofundadas por mujeres

La tasa es diez puntos superior a la que se da entre el común de las ‘startups’, donde sigue estancada en torno al 20%

16 emprendedoras que están moldeando el futuro tecnológico de Catalunya (y del mundo, en realidad)

La fundadora y directora ejecutiva de The Blue Box, Judit Giró, en su primera oficina dentro de la Start-UB

La fundadora y directora ejecutiva de The Blue Box, Judit Giró, en su primera oficina dentro de la Start-UB / RICARD CUGAT / EPC

Paula Clemente

Paula Clemente

Barcelona
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Al ritmo actual, hasta pasado 2050 no habrá en Catalunya tantas ‘startups’ cofundadas por mujeres como fundadas solo por hombres. En 2022, eran el 19,9% que tenían a mínimo una emprendedora al frente; en 2023, la tasa subió al 20,8%; y en 2024, último dato disponible, ascendió al 21,9%. Y así, a punto por año, no será hasta 2052 que este gráfico muestre un 49,9% de empresas con al menos una mujer en el equipo fundador. Son datos de Acció, la agencia pública de promoción económica y empresarial –y una de las fuentes analíticas en las que más se apoya la Generalitat–, que incluyen, en cualquier caso, alguna que otra buena noticia.

Para empezar, esta proporción de mujeres emprendedoras es la más alta de entre los ‘hubs’ europeos líderes en materia de emprendimiento tecnológico. Berlín se queda en el 21,5%; Estocolmo, en el 19,7%; París, en el 19,2%; y Ámsterdam, en el 18,5%. En Madrid, el otro motor español en esta liga, son apenas un 17% las ‘startups’ fundadas por mujeres.

El otro gran logro es que estos porcentajes son mucho más elevados si se pone la lupa sobre el segmento ‘deeptech’ en concreto. Este anglicismo identifica aquellas empresas que emplean tecnologías disruptivas basadas en investigación científica e ingeniería avanzada y que tienen un alto impacto potencial en la resolución de retos globales y la creación de nuevos mercados. Es decir aquellas que desarrollan soluciones de inteligencia artificial (IA) o se mueven en el campo de la supercomputación, las que fabrican robótica o drones, las que diseñan y producen semiconductores o las que están volcadas en la fotónica, la cuántica o el espacio.

Son 374 en total, en Catalunya, un 32% de las cuales cofundadas por una mujer. Esta tasa es, así pues, más de diez puntos mayor a la media. Lo mismo ocurre con la proporción de empresas que tienen mínimo a una mujer en primera línea, sea como impulsora del proyecto, sea en el equipo directivo. Son el 42%, rozando, de este modo, la paridad.

Las razones tras el despunte

¿Qué ha ocurrido para que una de las alas más técnicas del emprendimiento y, tradicionalmente, más despoblada de mujeres, haya tomado tanta delantera? El mismo informe da varias pistas. Por ejemplo, que el sector biotecnológico (uno muy feminizado y el que más proporción de mujeres directivas tiene en su seno) sea el preponderante. Una tercera parte de las compañías ‘deeptech’ están orientadas a resolver un problema médico o propio de las ciencias de la vida. Este es un sector claramente en auge y en el que Catalunya está apoyando parte de su estrategia para lograr que la Unión Europea (UE) vea a la región como un activo clave en su ambición de autonomía estratégica de otras potencias como Estados Unidos o China.

Sin ir más lejos, de una decena de sociedades biotecnológicas o de tecnología médica que destaca Acció en su informe a modo de ejemplo (Admit Therapeutics, Ahead Therapeutics, BrainFocus, Flomics, Gate2Brain, GenInCode, Integra Therapeutics, Koa Biotech, Nema Health y Nimble Diagnostics), ocho están cofundados por mujeres y en cinco, es una mujer la que ocupa la dirección general.

Sensibilidad por las ciencias de la vida

“El sector ciencias de la vida mueve mucho a las mujeres”, reflexiona Yolanda Pérez Sáez, directora de BStartup, un agente especialmente activo en la inversión de ‘startups’ en fases semillas, muchas de ellas médicas. “En realidad, les mueve especialmente llegar a una solución [a los problemas de salud], y en el campo de la investigación no es raro que los descubrimientos queden en un cajón”, sostiene, como explicación a que muchas se decidan a emprender.

"Nos gusta impactar positivamente y nos gusta que las acciones que tomamos tengan impacto social, y el mundo 'deeptech' permite trabajar mucho en salud y biotecnología", apunta Conxi Pérez Andreu, socia de WA4STEM, una red de inversoras mujeres especializada en este área. Prácticamente la mitad de las 'startups' que les llegan, dice, tienen que ver con la salud, aunque ve en la Inteligencia Artificial (IA) otro filón a tener en cuenta. Como miembro, también, del Col·legi d'Enginyers d'Informàtica, ve a cada vez más mujeres apuntarse a másters para especializarse en esta tecnología.

De hecho, otra de las razones tras el auge es que en la base haya cada vez más mujeres interesándose por la ciencia y la tecnología. Según el informe de Acció, Nunca había habido tanta presencia femenina en las aulas de grados STEM (siglas en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), casi un 32% del total. Tampoco antes se había registrado una proporción tan alta de estudiantes matriculadas en másters STEM, aunque también en este caso sean poco más de una tercera parte (34%).

Más proyectos y normalización

Hay, en general, según la inversora de WA4STEM, "más cantidad de proyectos" y "más iniciativa de 'startup' en general que tiempo atrás", sin embargo, "sigue siendo un porcentaje aún muy bajo". A su juicio, falta acompañamiento y que estas mujeres sientan una red potente a su alrededor.

Lo mismo percibe la directora de BStartup, que son porcentajes todavía discretos y, efectivamente, más vinculados al campo de la salud que al de la ingeniería pura, pero, aún así, prefiere mirar con optimismo la evolución: “Veo mucho avance, veo normalización y veo casos muy relevantes”, indica. “Un cambio cultural lleva su tiempo; hace 15 años a mí esto me parecía imposible, y 15 años no es tanto".

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