Emprendimiento femenino
Estas son 16 emprendedoras que están moldeando el futuro tecnológico de Catalunya (y del mundo, en realidad)
Todas ellas son cofundadoras y consejeras delegadas de sus empresas, ‘startups’ que la Generalitat destaca por su potencial médico, técnico o energético
Un tercio de las ‘startups’ de tecnología o ciencia puntera están fundadas por mujeres

Combo de mujeres emprendedoras / EP

Si bien no a una velocidad abismal, el ecosistema emprendedor catalán avanza hacia la paridad. Según el último informe que analiza el tejido de 'startups' 'deeptech' [de tecnología avanzada] de Catalunya, un tercio de estas compañías están ya fundadas por mujeres. Sin ir más lejos, de 10 empresas biotecnológicas y médicas que destaca, como ejemplo, este informe, 8 están cofundadas por mujeres; son 5 consejeras delegadas, entre la decena de 'startups' que destacan en IA y supercomputación; y otras 4 directoras generales (además de cofundadoras, la mayoría) en el caso de las diez empresas más prometedoras en el campo de los materiales sostenibles y de frontera. Ahí van 16 de estos casos, todas ellas cofundadoras y consejeras delegadas de sus compañías.
Doctora en bioquímica por la UB y emprendedora desde 2017, Marta Barrachina montó su empresa tras casi dos décadas investigando en el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL). Lo hizo para tirar hacia adelante su propuesta de test contra el Alzheimer: un sistema que permite diagnosticar tempranamente la enfermedad mediante un análisis de sangre. Sobre eso se ha construido Admit Therapeutics, una empresa que está abriendo estudios pilotos en España y Estados Unidos, como paso previo a su implementación en los sistemas nacionales de salud, y que está cerca de cerrar un primer acuerdo comercial con una clínica privada para empezar a vender.
Tras casi dos décadas trabajando de un modo u otro para la farmacéutica Ferrer, Judit Camargo decidió montárselo por su cuenta. Lo hizo tras dar con un principio activo que se pone a funcionar cuando entra en contacto con la luz del sol, es decir, que permite elaborar cremas de protección solar que se adapten al nivel de radiación que reciba la piel. Así se convirtió esta química, bioingeniera, máster en investigación clínica aplicada y doctora en medicina preventiva, epidemiología y salud pública, en emprendedora y directiva. Roka Furadada tiene ya una veintena de clientes que utilizan el principio activo para sus cosméticos y prevé terminar este año con más de 1 millón de euros de facturación.
Ingeniera química, doctora en Hidrología y gestión de recursos hídricos y, durante años, investigadora en la Universitat de Girona, Raquel García Pacheco es ahora la impulsora y máxima responsable de Ecomemb. Se trata de una compañía –‘spin-off’ de la misma universidad y del ICRA– que promete regenerar membranas de ósmosis inversa para que se puedan reutilizar en las mismas instalaciones que las han estrenado o incluso en otras. La empresa ha conseguido este año una ayuda Neotec para seguir innovando y se prepara para su expansión internacional de cara al año que viene.
La idea surgió mientras estudiaba Ingeniería Biomédica en la universidad, cuando descubrió que un perro era capaz de detectar un cáncer a través de su olfato. Pasaron tres años hasta que empezó a desarrollar su proyecto: un sistema tecnológico que, basado en una filosofía similar, detectara un cáncer de mama mediante una prueba de orina. Judit Giró es hoy la cofundadora, junto a Lidia Navarro, y consejera delegada de The Blue Box, un invento que ha captado este año 3 millones de euros para financiar los ensayos clínicos y obtener la autorización de la UE de cara a 2026.
El de Anna Martín es otro perfil atípico en esta lista. Estudió diseño de ingeniería en Elisava, un grado que combinó con el de emprendimiento en Esade. Esta mezcla propició que un proyecto creado junto a dos compañeros de clase y un amigo de ellos (Mariona Figueras, Marcel Rovira y Lucas Vicén) ganara un concurso para pasar un mes en Silicon Valley desarrollándolo y que hoy se haya convertido en una empresa de más de 2 años de vida. AtomH2 es un sistema capaz de convertir energía limpia en hidrógeno, almacenarlo en estado sólido y convertirlo en energía funcional de nuevo.
Es ‘alumni’ de la Universidad del Norte (Paraguay), de la Ashridge Business School (Reino Unido), de la Universidad de Texas (Estados Unidos), la de Fudan (China) y de la UOC, IESE y Esade. Ha trabajado en IBM, en EY, y ha fundado otras dos empresas antes de liderar su proyecto más longevo. Este año ha hecho 8 que Mar Masulli fundó BitMetrics, una empresa que ha desarrollado varios sistemas que, apoyados en inteligencia artificial (IA), hacen más autónomos a los robots industriales. La compañía ha entrado este año a un programa de colaboración con ‘startups’ de Nvidia y ha consolidado sus primeras implantaciones fuera de España.
Es bióloga, ingeniera, doctora y, en su última etapa, emprendedora. Sira Mogas ha desarrollado una máquina que analiza muestras de agua para detectar patógenos, cuyo objetivo fundamental es reducir los índices de mortalidad en las piscifactorías. El sistema de Koa Biotech, ‘spin-off’ de la Pompeu Fabra, toma las muestras de forma automática y avisa a la plataforma digital que lo monitoriza todo de la presencia de alguna anomalía, si la hay. Esto mejora la productividad, minimiza pérdidas y reduce la dependencia de antibióticos. La 'startup', que ya ha llegado al mercado con una primera versión de su producto, está ahora inmersa en la fase de implementación y escalado, así como estudiando sus oportunidades en otros países de Europa.
Se ha formado en la Universitat de Barcelona (UB), la Politècnica de Catalunya (UPC), la Pompeu Fabra (UPF) y el Vall d’Hebron Institute of Oncology (VHIO), ha participado como responsable de proyectos de innovación y transferencia tecnológica en la Fundació Bosch i Gimpera o Ship2B, ha enseñado sobre ello en la UB, ha colaborado como asesora con el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) y, ahora, lleva casi cuatro años al frente de su propio proyecto, Oniria Therapeutics. Es una ‘spin-off’ del VHIO, la UB e ICREA para desarrollar fármacos que aborden la persistencia y recurrencia del cáncer. La compañía ha recibido justo este año 2 millones de euros en ayudas para tirar hacia adelante uno de ellos en concreto.
El perfil y trayectoria de Olga Rué son algo distintos a los del resto de mujeres que han emprendido en campo médico. Ella es abogada de formación, y empresaria y directiva por carrera. Estuvo casi una década al frente de Archivel Farma (una empresa biotecnológica centrada en la inmunoterapia), antes de embarcarse en la aventura de cofundar y dirigir Nema Health. Esta ‘spin-off’ de la Universitat de Lleida parte de la investigación de los doctores Joan Verdaguer, Jordi Barquinero y Marta Corral. Son, los tres también, cofundadores de la 'startup', aunque solo la última, doctora en biomedicina, ejerce un cargo directivo en ella, el de directora científica. La empresa pretende llevar la inmunoterapia personalizada a los melanomas avanzados.
Ha estudiado en la Universidad de Sevilla y la de Deusto, investigado en la de Miami y Singapur, y emprendido en Barcelona. Avencia Sánchez-Mejías era investigadora en la Universitat Pompeu Fabra (UPF), cuando se embarcó en la aventura de constituir Integra Therapeutics junto al doctor Marc Güell. Es el vehículo mediante el cual están desarrollando una plataforma capaz de recortar, escribir y pegar partes del ADN para crear nuevas terapias génicas y celulares. Recientemente ha cerrado una ronda de financiación de 10,7 millones de euros y ha publicado en una de las revistas del grupo Nature su descubrimiento de unas proteínas sintéticas capaces de editar el genoma humano de forma más eficiente de lo que lo hacen las naturales.
Bióloga, doctora en biología celular e investigadora con experiencia en el Centre de Medicina Regenerativa de Barcelona (CNRB) y en el Institut de Bioenginyeria de Catalunya (IBEC), y, desde principios de 2024, cofundadora de una ‘startup’ y co-consejera delegada de la misma. Lumiris nació precisamente en el IBEC, y se propone integrar los avances de la tecnología fotónica y la inteligencia artificial, para hacer una mejor selección de los embriones en los procesos de reproducción asistida. La compañía cerró a finales de 2024 una ronda de 6 millones de euros y estima poder llevar su innovación a mercado en un plazo de tres años.
Lleva especializada en la ciencia en torno a los péptidos y los algoritmos de la genética desde que realizó su doctorado a principios de los 2000. No extraña, pues, que su aventura emprendedora esté tan relacionada con ello. Meritxell Teixidó, entonces investigadora asociada del IRB, cofundó en 2020 Gate2Brain, una empresa 'spin-off' de la UB, el IRB y el Hospital Sant Joan de Déu para hacer llegar a mercado unos péptidos (una especie de vehículos biológicos) capaces de cruzar una barrera del cerebro y, consecuentemente, asegurar la llegada de moléculas terapéuticas que no pueden hacerlo por sí solas. La compañía está empezando a probarlo en el campo de los tumores cerebrales pediátricos, se encuentra en CNRMla fase preclínica regulatoria y sueña con estar haciendo un ensayo clínico en 2 o 3 años.
Es ingeniera mecánica, se ha pasado buena parte de su carrera involucrada en empresas del mundo del motor (MAN Truck&Bus, Seat…), hasta que decidió dejarlo todo para apostar por el emprendimiento. Lo hizo en enero de 2020, así que la pandemia le dio tiempo y espacio para tirarlo hacia adelante. El resultado es Sycai, una empresa cofundada junto a Javier García y Júlia Rodríguez-Comas, que incorpora la inteligencia artificial al análisis de imágenes para diagnosticar tempranamente el cáncer de páncreas, hepático y renal. La solución ya está en hospitales aplicándose a la primera indicación. La ‘startup’ ha captado este año 3 millones de euros para seguir con el desarrollo de esta ‘software’ pensado para radiólogos.
Ha sido durante más de 15 años abogada especializada en el mercado empresarial y el comercio internacional, montó una consultoría para ello, pero, finalmente, se decidió a ser empresaria tecnológica. En eso la convierte ser la cofundadora y consejera delegada de Vottun, una empresa que ha montado junto a Luis Carbajo y Rohan Hall que se propone democratizar el acceso a la tecnología ‘blockchain’ y simplificar el desarrollo de aplicaciones Web3. A estas alturas, la empresa cuenta ya entre sus clientes a Banco Sabadell, Santander, Naturgy, Grupo bimbo o Mercadona, por ejemplo.
Su currículum muestra un grado en biología (con su especialización en genética), un máster en oncología médica, así como sendos estudios relacionados con la gestión de proyectos y grupos científicos en CESIF, Esade e IESE, además de un doctorado relacionado con la biología moléculas y la bioquímica. La lista sigue con años de experiencia en investigación, hasta llegar al emprendimiento con Reveal Genomics. Se trata de una empresa que desarrolla formas de diagnóstico innovadoras para hallar la mejor opción terapéutica para un paciente con cáncer. La compañía está avanzando en la autorización europea y preparando el camino para el lanzamiento de su primer producto en Estados Unidos. Su expectativa es llegar al mercado en 2027 y facturar, ese mismo año, 10 millones de euros.
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