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Opinión

Los clubs de fútbol quieren ser más que fútbol

Ya no solo importa que entre la pelota para generar ingresos. Buscar más negocios inmobiliarios y de ocio será clave para sostener las finanzas de las entidades y su crecimiento

'Render' de la futura Ciudad del Deporte del Cádiz, en el Puerto de Santamaría.

'Render' de la futura Ciudad del Deporte del Cádiz, en el Puerto de Santamaría. / 'ACTIVOS'

Apollo Sports Capital (ASC) ha hecho saltar la banca del fútbol con la compra del 57,5% del Atlético de Madrid por 1.440 millones de euros. La filial de una de las grandes gestoras de fondos del mundo, con una valoración en bolsa de 64.000 millones, ha tasado la entidad madrileña en 2.504 millones. Esta cifra sitúa al Atlético por encima del club de fútbol cotizado con mayor valor, el Manchester United, que vale 2.314 millones de euros al tipo de cambio actual respecto al dólar. Muy por detrás está la Juventus de Turín, con una valoración de mil millones.

El United, que llegó a ser el mejor club del mundo a finales de los años 90, ha perdido su esplendor. Su última Champions es de la temporada 2007-2008 y su última Premier, la Liga inglesa, de la del 2012-2013. Por ingresos (770 millones), está por detrás del Real Madrid (1.045), el Manchester City (837) y el PSG (806), según el último informe publicado por Deloitte sobre la temporada 2023-2024. El Atlético ingresó 409 millones.

Tal como explican esta semana en 'Activos' Gabriel Santamarina y Pablo Gallén, en la inversión de Apollo hay muchas más razones que las futbolísticas. Hay un proyecto inmobiliario y de ocio, incluyendo un polideportivo. En el futuro no se descarta que Apollo pueda decidir sacar a bolsa el club o la parte de él dedicada al negocio no exclusivamente futbolístico.

Esto es lo que ha hecho el Cádiz, que actualmente ocupa la sexta posición en la segunda categoría del fútbol español. El equipo gaditano ha lanzado a cotizar al mercado estadounidense Nasdaq su filial Nomadar, que quiere desarrollar un proyecto inmobiliario, de ocio y tecnológico en unos terrenos de 110.000 metros cuadrados ubicados en El Puerto de Santa María. El valor actual de Nomadar es de 130 millones.

Especular sobre la valoración de los clubs de fútbol es un divertimento de consultores y analistas diversos que a los periodistas nos gusta reproducir. La revista Forbes publicó el pasado mayo su particular ránking de valoraciones balompédicas. Lideraba el Real Madrid con 5.800 millones de euros, seguido del United con 5.700 (más del doble de la capitalización que marca la bolsa) y el FC Barcelona con 5.000 millones. En ese mismo ránking, el Atlético estaba valorado en 1.500 millones, mil menos que la tasación de Apollo.

¿Entonces cuál es el valor correcto en un negocio que es más que fútbol? En el caso del Atlético, los analistas de Apollo bien habrán analizado las expectativas de ingresos y flujo de resultados, tanto futbolísticas como las que no lo son. Hasta que el fondo estadounidense, junto al resto de los socios, no decidan qué hacer con su participación, no se sabrá la evolución del valor. Mientras tanto, al seguidor atlético solo le importa lograr algún título.

El Cádiz ha lanzado al Nasdaq su filial Nomadar, que quiere desarrollar un gran proyecto en El Puerto de Santa María

Estimaciones similares realizó en su momento Goldman Sachs para convencer a una veintena de inversores que compraran 1.500 millones en deuda emitida por el Barça. Deuda necesaria para financiar el nuevo complejo azulgrana y salvar al club del descalabro económico en el que se encontraba y que ponía en peligro su estabilidad patrimonial.

El Atlético, sociedad anónima, no puede compararse con Real Madrid ni FC Barcelona. Estos, como asociaciones deportivas privadas, son propiedad de sus socios (en teoría) y sin ánimo de lucro, no pueden venderse a fondos ni accionistas diversos ni pueden salir a bolsa. Esto no impide que ambos usen y puedan usar diversos artilugios financieros -ahora les llaman palancas- para generar ingresos financieros más allá del fútbol.

Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, señaló en la asamblea general de socios de noviembre de 2024 que el valor del club blanco superaba los 10.000 millones. Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, no se ha ceñido nunca a ninguna cifra; pero sí ha mencionado que el valor del club es mucho mayor que el meramente contable. Para empezar, aquí se incluye el valor virtual de las estrellas futbolísticas, los ingresos derivados de los esperados triunfos futbolísticos y todos los negocios complementarios. Desde conciertos -en el caso del Bernabéu, suspendidos temporalmente hasta que no se arreglen las molestias causadas a los vecinos- y eventos hasta los ingresos procedentes del complejo de ocio que se instalará en el Espai Barça. Con un año de retraso, finalmente la entidad azulgrana volverá a jugar en el renovado Camp Nou construido por la empresa turca Limak.

Los estudios e intentos -Barça Media- que ha hecho el FC Barcelona para sacar alguna pata de su negocio a bolsa no han prosperado. Si fuera necesario volver a intentarlo, siempre y cuando fuera una operación comprensible y nítida para los socios, se haría. Y siempre con el visto bueno del guardián de los números: Goldman Sachs.