Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Bajo análisis

La banca ve innecesarios los límites a la concesión de créditos que estudia el Banco de España

El sector ha trasladado al supervisor que la medida no estaría "en línea con la situación actual de riesgo sistémico cíclico intermedio" en que está la economía

Sede del Banco de España en Madrid.

Sede del Banco de España en Madrid. / Isabel Infantes - Europa Press - Archivo

Pablo Allendesalazar

Pablo Allendesalazar

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Los bancos españoles no ven motivos para limitar la concesión de créditos en general, y de hipotecas en particular, como estudia el Banco de España desde la pasada primavera. Así se lo han hecho llegar las entidades de forma preliminar al organismo supervisor, que en cualquier caso no tiene una decisión tomada al respecto. Se trata de una cuestión compleja: instituciones internacionales le han instado a poner en marcha las medidas, pero podría resultar muy impopular en un momento en que el acceso a la vivienda se ha convertido en un problema creciente.

El sector financiero hizo llegar su posición al organismo gobernado por José Luis Escrivá el pasado verano, cuando este sometió a información pública su decisión de elevar del 0,5% al 1% el colchón de capital anticíclico que deben reservar los bancos del país (una hucha para afrontar potenciales pérdidas futuras). Aunque no era el objeto del trámite, los bancos se anticiparon y mostraron su rechazo a la posible imposición de límites en la concesión de préstamos.

"Se considera que la mención, en el Informe de Estabilidad Financiera de primavera 2025, a que existe un consenso creciente sobre la necesidad de tener activados unos límites macroprudenciales sobre las condiciones de concesión de préstamos no está en línea con la situación actual de riesgo sistémico cíclico intermedio", defendió el sector, según reveló el Banco de España a principios de octubre en un resumen de las alegaciones que recibió. Distintas fuentes bancarias consultadas por este diario confirman que esa sigue siendo la posición predominante en la banca.

Años en debate

Aunque ha ganado notoriedad en los últimos meses, se trata de una cuestión que viene de lejos. En 2018 y 2019, el Gobierno dotó al Banco de España de un paquete de nuevas herramientas para evitar burbujas de crédito que emanan de los cambios regulatorios impulsados a nivel global y europeo como consecuencia de la crisis financiera internacional iniciada en 2008. El supervisor las hizo operativas mediante una normativa propia (circular) a finales de 2021, pero nunca las ha puesto en marcha.

Con todo, el debate interno en el organismo sobre la posibilidad de activarlas comenzó ya bajo el mandato del anterior gobernador, Pablo Hernández de Cos. Parte de la cúpula de la institución era partidaria de ponerlas en marcha hace dos o tres años para "garantizar la calidad futura de la cartera de crédito y el balance" de los bancos. Pero el hoy director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS) de Basilea optó por activar el colchón de capital anticíclico, otra herramienta surgida de la crisis financiera para mejorar la resistencia del sector financiero ante futuras crisis.

A la llegada de Escrivá al cargo de gobernador en septiembre del año pasado, se encontró con que España era uno de los pocos países de los 21 de la zona euro que no tenía esas medidas activadas, junto con Italia y Alemania (que no tiene límites a la concesión, pero sí un colchón de capital específico vinculado a las hipotecas). A ello se sumaba que la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS, el supervisor que vela por la estabilidad financiera conjunta de la UE) había instado unos meses antes al Banco de España a activarlas, un llamado al que se ha sumado recientemente el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Acceso a la vivienda

Ante esa presión internacional, el Banco de España anunció a finales del pasado mayo que estaba "avanzando en el desarrollo del marco de seguimiento y calibración de los límites sobre las condiciones de concesión de préstamos" y estaba "evaluando su activación". En la misma línea, Escrivá anunció posteriormente a varios banqueros y a la JERS que estaba analizando su activación, según sostienen fuentes del sector. Sin embargo, en las últimas semanas parece haberse enfriado dicha posibilidad: "Hay que analizarlo mucho más", afirmó el gobernador la semana pasada en un acto de Pimec.

El Banco de España es consciente de que se trata de medidas especialmente "complicadas porque afectan al acceso a la vivienda" cuando se aplican a las hipotecas, como admitió en mayo su director de estabilidad financiera, Daniel Pérez Cid. A ello se suma que no resulta urgente aplicarlas para solventar un problema, sino que tendrían un carácter preventivo, ya que los "estándares de concesión crediticia no apuntan signos de relajación significativa", como consignó en el nuevo informe de estabilidad financiera de hace unos días.

A esto último se aferra el sector bancario para defender que los límites son innecesarios. "El incremento de los precios de la vivienda es debido a un desfase entre oferta y demanda, pero no estamos viendo una burbuja preocupante. Respecto a los criterios de concesión, lo más sano es que las entidades los utilicen con su mejor criterio para la concesión de hipotecas porque protege al cliente y a la entidad", ha argumentado César González-Bueno, consejero delegado del Sabadell.

Distintas opciones

Una posibilidad intermedia podría ser que el Banco de España introdujese recomendaciones no obligatorias, como han hecho Bélgica y Portugal. Es la opción por la que abogó hace unas semanas Gonzalo Cortázar, consejero delegado de CaixaBank: "Simplemente empezar con la obligación de hacer públicas determinadas cifras, que no sea vinculante pero que empiece a haber un seguimiento, creo que es algo que acogeremos con normalidad si el Banco de España va por esa vía". El propio Escrivá pareció entonces no descartarlo, al afirmar que aunque no veía las condiciones para activar los límites, se podrían "poner en marcha en momentos de cierta normalidad sin que sea necesariamente vinculante".

El Banco de España tiene la posibilidad de limitar el porcentaje máximo que la hipoteca u otro crédito puede financiar del valor o el precio del inmueble, la renta disponible máxima del cliente que puede ir destinada a pagar el crédito, y los plazos de vencimiento y de carencia del préstamo, entre otros indicadores. También puede imponer a los bancos que guarden una hucha de capital específica para afrontar las futuras pérdidas de sus hipotecas u otras carteras de créditos o activos (colchón anticíclico sectorial) y establecer límites máximos al peso de dichas carteras en el capital de la entidad. El organismo puede activar una o varias de estas medidas a la vez y tanto para créditos a particulares como a empresas.

Suscríbete para seguir leyendo