Las ayudas para rehabilitar viviendas se multiplican por siete en un año
Casi la mitad de los municipios de Canarias —43 de los 88 existentes, un 49%— ha solicitado financiación para ejecutar obras de rehabilitación de viviendas en las zonas rurales del Archipiélago

Una mujer tiende la ropa en la azotea de un edificio de viviendas de una localidad rural del Archipiélago. / Andrés Gutiérrez
Casi la mitad de los municipios de Canarias —43 de los 88 existentes, un 49%— ha solicitado financiación para ejecutar obras de rehabilitación de viviendas en las zonas rurales del Archipiélago, es decir, aquellas que cuentan con menos de 20.000 habitantes. Los datos preliminares apuntan a una participación récord con respecto al año anterior: las propuestas presentadas por los ayuntamientos incluyen 272 beneficiarios potenciales, frente a los 39 de 2024, lo que supone que las solicitudes se han multiplicado por siete. Los beneficiarios ya han comenzado a recibir las ayudas y representan una estimación de 1.231.950,01 euros en la fase inicial de reparto. La convocatoria, dotada con un crédito inicial de 5 millones de euros, se enmarca en un contexto de alta demanda habitacional, que refleja la persistente presión sobre la vivienda en Canarias, comparable a la situación que vivía España antes del boom inmobiliario.
En este contexto, los jóvenes son uno de los sectores más afectados por la crisis habitacional. La convocatoria -que reserva un 20% de la ayudas a la población joven- busca, por un lado, mejorar la habitabilidad en los municipios rurales y, por otro, fomentar la permanencia de la población en estas zonas, golpeadas por el despoblamiento y el éxodo hacia las áreas metropolitanas, que a su vez enfrentan una elevada presión por la crisis de la vivienda. De hecho, varias ciudades canarias han solicitado ser declaradas zonas de mercado residencial tensionado, entre ellas Las Palmas de Gran Canaria, mientras que Santa Cruz de Tenerife cumple los requisitos para obtener dicha declaración.
Frente a esta situación, los pequeños municipios rurales —donde la demanda de vivienda es menor que en las áreas urbanas— se presentan como una alternativa para quienes buscan establecerse en estas localidades. Precisamente en este contexto se enmarca la ayuda del Gobierno autonómico, que se organiza en dos líneas principales. La primera se centra en la rehabilitación de inmuebles municipales en desuso, con el objetivo de ampliar el parque público de alquiler social en las zonas rurales. La segunda contempla la adecuación de viviendas privadas, tanto ocupadas como destinadas al alquiler, para garantizar condiciones mínimas de habitabilidad, eficiencia energética y mantenimiento estructural. De forma excepcional, también se permite intervenir en viviendas vacías, siempre que exista el compromiso de destinarlas al arrendamiento una vez finalizadas las obras.
Los municipios
La Victoria de Acentejo es el municipio que más fondos recibe de la convoctaria de ayudas. Con un total de 135.270 euros y 28 beneficiarios, la localidad tinerfeña encabeza el reparto autonómico, superando incluso a municipios de islas no capitalinas tradicionalmente vinculados a programas de fijación de población. Municipios tradicionalmente rurales como El Pinar, Frontera, Hermigua, Vallehermoso o Tejeda se sitúan en la franja media del listado, quedando desplazados en esta ocasión por varias localidades tinerfeñas y palmeras que han concentrado un mayor número de solicitudes aceptadas.
En La Gomera, San Sebastián de La Gomera cuenta con 103.947 euros asignados a 22 beneficiarios, mientras que en La Palma destacan Breña Alta y Breña Baja, con aproximadamente 88.454 y 83.982 euros, respectivamente. En este sentido, aunque todas las Islas han presentado proyectos, la intensidad se concentra especialmente en los municipios de la provincia occidental. De hecho, en Las Palmas, la única Isla favorecida es Gran Canaria, siendo Agaete y Moya los que más beneficiarios concentran.
Canarias cuenta con 47 municipios que atraviesan situaciones de despoblación o estancamiento, con una densidad media de apenas 90 habitantes por kilómetro cuadrado. Esta realidad se refleja en el aumento de las solicitudes de ayudas, que evidencia la preocupación de los municipios rurales por frenar la pérdida de población y mejorar el estado del parque residencial, un factor clave para retener habitantes en las zonas más afectadas por la despoblación en el Archipiélago.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Supremo sostiene que la divulgación de los datos de González Amador pudo lesionar su 'presunción de inocencia', pero no su honor
- España paga este jueves 4.575 millones del rescate europeo de 2012 y se libra de las visitas de los 'hombres de negro
- Llega a Barcelona una de las cadenas de gangas más populares de Europa: abrirá una megatienda en primavera
- La pareja de la madre del niño asesinado en Almería lo violó y golpeó hasta la muerte
- Los síntomas silenciosos que obligaron a Robe Iniesta a cancelar sus conciertos: qué es el tromboembolismo pulmonar y por qué pone en riesgo la vida
- Sandra Rodríguez, profesora de Física y Química: 'No hay ninguna materia científica obligatoria en 4º de la ESO
- Eterno Robe', artículo de David y Jose Muñoz (Estopa)
- Un vecino logra que su ayuntamiento le devuelva dinero por no aplicarle un beneficio fiscal en la tasa de basuras