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PUEDE SER LA ESTAFA PERFECTA

Sergio Gutiérrez, agente inmobiliario, alerta sobre la moda de comprar pisos por Telegram: "Te puede pasar algo malo"

Las advertencias de un experto llegan en medio del auge de operaciones inmobiliarias a través de canales privados, con riesgos de estafas, comisiones ocultas y ausencia de garantías legales

El precio de la vivienda rompe los máximos históricos de la burbuja inmobiliaria

Sergio Gutiérrez advierte que comprar pisos por Telegram "puede ser la estafa perfecta"

Sergio Gutiérrez advierte que comprar pisos por Telegram "puede ser la estafa perfecta" / ARCHIVO

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

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En un contexto tan tensionado del mercado de la vivienda, comprar pisos por Telegram se ha convertido en una tendencia inmobiliaria al alza, pero también en un terreno peligroso.

Según el agente Sergio Gutiérrez, existe un riesgo real para quienes no tienen experiencia profesional: reservas sin contrato, intermediarios fantasma y comisiones sorpresa que pueden suponer miles de euros perdidos.

Un fenómeno inmobiliario bajo sospecha

Sergio Gutiérrez, experto inmobiliario, ha explicado en un vídeo en sus redes sociales que estuvo a punto de cerrar la compra de un piso por Telegram, pero finalmente abandonó porque "te puede pasar algo malo".

Según su relato, inicialmente ofrecieron reservar la vivienda por 5.000 euros, pero aparecieron comisiones inesperadas: 10.000 euros por honorarios y luego otra persona exigía 15.000 euros por adelantado.

Lo más alarmante: documentos de reserva mal escritos, con apenas cuatro líneas y, sobre todo, sin garantías reales.

Este testimonio coincide con un patrón de alerta creciente. Cabeceras como El País ya han descrito la "euforia inmobiliaria" en Telegram, donde los pisos se anuncian con urgencia, sin visitas, sorteos de compradores y promesas de alta rentabilidad.

Estafas, okupas y operaciones opacas

El uso de Telegram en el mercado inmobiliario no es inocuo. La Policía Nacional advierte de señales clásicas de estafa: precios muy bajos, presión para pagar por adelantado y negativa a realizar visitas al piso.

Además, se han detectado supuestas "inmobiliarias de okupas" que operan en redes sociales ofreciendo viviendas ocupadas como si fueran legítimas, con documentación laxa o inexistente.

Recientemente, se ha destapado un caso grave: un hombre fue detenido por simular la venta o alquiler de viviendas okupadas en Barcelona y L’Hospitalet, recaudando más de 200.000 euros con contratos falsos.

Otro negocio ilegal es la llamada "okupación a la carta", donde pisos desocupados de fondos o bancos son ocupados de forma artificial para luego vender "derechos de okupación" en redes.

Riesgos legales y financieros

Para inversores no profesionales, el modelo de negocio que circula en Telegram puede parecer atractivo, pero no está exento de riesgos.

Persona usando Telegram

Persona usando Telegram, en una imagen de archivo. / Wikimedia Commons

Al no haber contratos sólidos, la posibilidad de recuperar las reservas es limitada. Tal como alerta Gutiérrez, estos intermediarios "fantasma" pueden desaparecer o cambiar las condiciones de un día para otro.

Además, según algunos compradores entrevistados por El País, empresas del sector reconocen que no pueden supervisar el estado real de todas las viviendas vendidas de esta forma.

Recomendaciones ante esta creciente moda

  • Desconfiar de las ofertas que exigen pagos rápidos sin contrato o sin ver la vivienda.
  • Pedir documentación clara, incluyendo contratos de reserva o arras, y evita acuerdos informales por chat si no se formalizan por escrito.
  • Visitar siempre el inmueble antes de hacer cualquier pago.
  • Consultar a un abogado o asesor inmobiliario con experiencia, especialmente si se trata de inversiones.
  • En caso de duda o de detectar conductas sospechosas, acudir a la Policía o presentar denuncia.

La advertencia de Gutiérrez no es aislada: el mercado inmobiliario en Telegram combina la promesa de gangas con una falta estructural de garantías legales. Para muchos compradores, todo ese brillo puede ocultar trampas muy costosas.