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Energía

Las grandes eléctricas presionan ‘in extremis’ a Competencia para cobrar más dinero por sus redes

El próximo 1 de enero debe entrar en vigor la nueva política de retribución para las actividades de transporte y distribución de electricidad

Bruselas alienta a los Estados a asumir parte de la inversión en redes eléctricas para aliviar el bolsillo de los consumidores

Dos torres eléctricas.

Dos torres eléctricas. / Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

Sara Ledo

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Madrid
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Las grandes eléctricas no cesan en su intento de cobrar más dinero por sus redes. A falta de un mes y medio para la entrada en vigor de la nueva retribución de redes eléctricas y después de que la CNMC haya enviado al Consejo de Estado su propuesta definitiva, la patronal Aeléc (que agrupa a Endesa, Iberdrola y EDP) eleva la presión sobre la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC).

La asociación ha publicado este lunes una encuesta realizada a una treintena de fondos de inversión y analistas financieros para reiterar que la propuesta de la CNMC es insuficiente y pedir al 'superregulador' más dinero por el despliegue de redes.

Red Eléctrica se encarga de 'tirar' los cables eléctricos que van desde las centrales de generación hasta las subestaciones de transporte (redes de transporte); mientras que las grandes empresas eléctricas --Iberdrola, Endesa, Naturgy o EDP-- ejecutan aquellos que van desde las subestaciones hasta los hogares (redes de distribución).

Pero al tratarse de una actividad regulada son los consumidores quienes pagan esas inversiones a través del recibo de la luz (los llamados peajes eléctricos). Y por eso las compañías tienen limitado el dinero que reciben.

Tasa

En concreto, la CNMC se encarga de diseñar el retorno de la inversión en redes eléctricas y lo hace en periodos de seis años. Para el ciclo 2026-2031, el 'superregulador' ha fijado una tasa de retribución del 6,46%, lo que supone un incremento desde el 5,58% actual.

Pero Aeléc sostiene que la tasa de retribución debe compararse con la tasa de inversión sin riesgo (el bono español a 10 años) y en esa relación la tasa vigente tenía un diferencial de 416 puntos básicos, mientras que la nueva tasa reduce la diferencia hasta los 327 puntos básicos, lo que implica una menor rentabilidad.

"La aplicación de un diferencial sobre la deuda soberana igual o superior al establecido en el segundo periodo, como afirma el 100% de los encuestados, sería equivalente a una tasa de remuneración financiera como mínimo del 7,5%", defienden las empresas, que añaden que la media de países del entorno se sitúa en el 7,43%.

Metodología

Pero no solo eso. Las compañías también critican la metodología de la retribución, que sirve para delimitar aquello sobre lo que se aplica la citada tasa. Y advierten de que la propuesta de la CNMC de vincularla a la evolución de la demanda incrementa el riesgo. "Este enfoque puede elevar el riesgo financiero de la actividad y encarecer el coste del capital necesario para financiar nuevas inversiones", afirman.

En este sentido, piden actualizar los costes operativos en función de la inflación, ya que "los costes reales de materiales, suministros y mano de obra han aumentado de forma sostenida" y el 90% de los participantes en la encuesta prevé que los costes de la cadena de suministro sigan creciendo en los próximos años.

Además, la mayoría de los encuestados por Aeléc (92%) añaden que la nueva metodología debería incorporar el reconocimiento del capital de trabajo, "especialmente ante el incremento previsto de las inversiones y el mayor ciclo de cobros y pagos asociado a la gestión de proyectos de red de gran escala".

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