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ENTREVISTA AL DIRECTOR DE LA RED DE DISTRIBUCIÓN DE ENDESA EN CATALUNYA

Francesc Alemany: "Si no nos adelantamos, la red eléctrica podría saturarse en los próximos años"

El aumento del peso de las renovables y el previsible crecimiento de la demanda requiere, tal y como afirma Alemany, “invertir más para mejorar la calidad y la resiliencia” de la red de distribución

Francesc Alemany, en el centro de control de la red de distribución eléctrica situado en la sede de Endesa, en Barcelona.

Francesc Alemany, en el centro de control de la red de distribución eléctrica situado en la sede de Endesa, en Barcelona. / Eli Penya

Eduard Palomares

Barcelona
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Pulsar el interruptor de la luz, encender cualquier electrodoméstico, preguntar a ChatGPT… Todo implica un consumo de electricidad creciente, y muchas veces la sociedad no es consciente de la complejidad del sistema que hay detrás de estas acciones cotidianas. A ello hay que sumarle el incremento del peso de las energías renovables y una economía que busca electrificarse para reducir las emisiones. Un escenario que precisa, tal y como remarca Francesc Alemany, aumentar las inversiones en la red de distribución para asumir esta transformación clave.

¿Qué papel juega la red de distribución en el sistema eléctrico?

Conecta la generación con la demanda. Tradicionalmente, la red funcionaba en un solo sentido, de las grandes plantas generadoras hacia los consumidores, con curvas de demanda previsibles. Con la llegada de las renovables, la red ha pasado a ser multidireccional y muy variable en el tiempo, ya que depende del sol y del viento. Esto nos obliga a gestionar mejor la red, con más control y más información, y por eso llevamos tiempo trabajando en su digitalización.

¿El objetivo es disponer de información a tiempo real para gestionar los picos de generación?

Sí, porque eso nos permite gestionarla con más eficiencia según la producción de las grandes plantas renovables y también controlar los excedentes del autoconsumo que se vierten a la red. Con una buena información podemos reconfigurar la red o invertir para resolver saturaciones puntuales o cuellos de botella. No podemos duplicar la red cada vez que se necesita más capacidad, porque no es viable. Hay que hacerla crecer ordenadamente y, sobre todo, optimizar la existente con mejor información para regular los flujos.

Afrontar la crisis climática implica, además de aumentar el peso de las renovables, electrificar la economía. ¿Está la red preparada?

Ahora mismo no estamos en máximos de demanda. Podríamos decir que hoy el pico máximo en Catalunya ronda los 5 GW, cuando el máximo histórico es de 7–7,2 GW. Estamos lejos del máximo, pero las solicitudes de conexión que recibimos apuntan a un fuerte crecimiento de la demanda en el futuro: nuevas industrias, centros de datos, ampliaciones de potencia de plantas existentes… No podemos perder ese tren. El problema que tenemos es que nos vemos obligados a rechazar solicitudes porque en algunos puntos no hay potencia disponible. Hace falta un marco regulatorio que permita aumentar inversiones y agilizar la obtención de permisos.

Francesc Alemany, durante la entrevista.

Francesc Alemany, durante la entrevista. / Eli Penya

Endesa anunció una inversión de 884 millones de euros para el próximo trienio para invertir en la red, siempre y cuando el nuevo marco regulatorio fuera favorable. ¿Consideran que el último incremento de la tasa de retribución financiera es suficiente?

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha fijado una tasa del 6,58% frente al 5,58 % anterior, y reconocemos el esfuerzo, pero creemos que es insuficiente, sobre todo si miramos a los países de nuestro entorno. Debería ser al menos del 7%, porque al ritmo actual no podremos asumir la revolución que viene. Además, hay un tope: las inversiones de distribución se pagan vía tarifa y el regulador quiere contener costes. Los 884 millones que planteábamos ya superaban en un 25% ese tope, porque queremos invertir más para preparar la red. Por otro lado, la TRF retribuye inversiones a 40 años y nosotros necesitamos reducir el riesgo de las inversiones anticipatorias.

¿En qué punto se encuentra entonces el plan de inversión?

Continuamos con él. Estamos priorizando los proyectos en aquellos lugares donde los permisos son menos complejos, para empezar cuanto antes. Yplaneamos ya las inversiones del 2026 para no perder ritmo, aunque algunas tenemos que descartarlas. El objetivo es mejorar la calidad y la resiliencia, porque el volumen de nuevas solicitudes saturará la red en dos o tres años si no nos adelantamos con inversiones.

"Hace falta un marco regulatorio que permita aumentar las inversiones que necesita la red y agilizar los permisos"

¿Trabajan con las administraciones para mejorar ese marco?

Con la Generalitat compartimos diagnóstico: hay que aumentar inversiones. El reto ahora es convencer a la CNMC y al Ministerio para fijar parámetros que permitan desplegarlas, aunque buscan austeridad para evitar incrementos de tarifa. Es razonable, pero quizás hace falta una ventana temporal de inversión incremental si creemos en una economía descarbonizada, y el crecimiento de la demanda eléctrica que requiere.

La red, además, está cada vez más expuesta a fenómenos meteorológicos más intensos.

Sí, y cuando se producen, nuestra prioridad es que no afecte a los clientes. Por eso, tenemos un sistema de prealerta interna, nos coordinamos con Protección Civil y disponemos de un sistema digitalizado para aislar rápidamente las incidencias desde el centro de control y reducir los tiempos de afectación. La fiabilidad actual es del 99,99%, pero hay que seguir mejorando la calidad, porque somos conscientes de que cada vez existe una mayor dependencia eléctrica.

¿La mejora de la red de distribución evitaría situaciones como el apagón del pasado abril?

Es un caso diferente, y existen investigaciones en curso para depurar responsabilidades. Según nuestra visión, fue un problema de gestión de la red de transporte, es decir, del operador del sistema. Aquel día el mix energético (con mucho peso de las renovables) y las condiciones hacían que el sistema fuera muy inestable. En los instantes previos ya notamos grandes fluctuaciones. No creo que se vuelva a repetir, porque se ha aprendido del impacto de ese 28 de abril. Pero es necesario invertir en tecnología y soluciones en la red para que las renovables emulen mejor la generación síncrona de las energías tradicionales. Necesitamos que alcancen su máximo potencial para avanzar hacia la descarbonización.