EMPRESAS
VEKA, el fabricante que hizo de la sostenibilidad su bandera
La compañía fabricante de marcos de PVC, afincada en Burgos, sigue las directrices de su matriz alemana, con 1.500 millones de facturación, para lograr la neutralidad climática en 2045, cinco años antes de lo establecido en el Acuerdo de París
2025, la gran esperanza climática

El director general de Veka Ibérica, Luis del Fraile / Cedida

Muchas empresas, hoy en día, trabajan a contrarreloj para alcanzar los objetivos de sostenibilidad. No siempre ha sido un requerimiento reducir las emisiones, pero con la amenaza del cambio climático, la industria ha tenido que modificar sus procesos de producción para adoptar una postura más respetuosa con el medio ambiente. Estos cambios, claro está, requieren tiempo, inversión y mucho trabajo. Por tanto, aquellas compañías que los hubiesen adoptado con anterioridad, desmarcándose de sus competidores en un esfuerzo que no era necesario, pero que terminó mereciendo la pena.
Este es el caso de VEKA, una empresa dedicada a la fabricación de perfiles de PVC para ventanas. Fundada en 1969 en la localidad alemana de Sendenhorst, VEKA siempre apostó por el PVC, cuando en aquella época proliferaban, sobre todo en España, los marcos de aluminio en las ventanas. Precisamente en nuestro país desembarcaron en 1984, al adquirir la compañía burgalesa Stroyer, del mismo sector, naciendo así VEKA Ibérica. Tal y como relata Luis del Fraile, director general de VEKA Ibérica, los comienzos de la compañía en España fueron duros, precisamente por esa tradición aluminera del país.
"En el año 2009, la cuota de mercado del PVC en España era del 12% en el sector de la ventana. Hoy en día, estamos por encima del 40%", relata Del Fraile. Hoy en día, el grupo VEKA factura 1.500 millones de euros al año, cuenta con 26 plantas de producción a nivel mundial y vende a más de 40 países. VEKA Ibérica, por su parte, supera los 32 millones, y emplea a 126 personas en su planta de Burgos, que establecieron en dicha ciudad al ser la sede de Stroyer, la compañía con la que se introdujeron al mercado español.

Interior de la fábrica de VEKA en Burgos / Cedida
Pionera en varios sentidos
Sin embargo, VEKA no solo fue valiente al introducir el PVC en los hogares españoles. También lo fue con el reciclaje, una de sus principales prioridades. Como es natural, Alemania es un país con una tradición mucho más sostenible que España. Al mirar hacia la política, el partido alemán "Los Verdes", cuyas principales banderas son el desarrollo sostenible y la política verde, cuenta con una amplia representación en el Bundestag, el Parlamento alemán.
Volviendo al ámbito empresarial, Del Fraile relata que VEKA lleva reciclando "desde 1993". "Hay gente que ahora es cuando comienza a hablar de sostenibilidad y reciclado. Nosotros llevamos ya más de 30 años reciclando, imagínate", recuerda. El director general remarca que, en su planta de Burgos, el 47% del material utilizado fue reciclado. "El PVC puede reciclarse muchísimas veces. Pero en España no resulta tan sencillo, porque la mayor parte de ventanas que retiramos son de aluminio, porque hace 20 o 30 años el PVC era muy residual", relata.
Otra de las dificultades que enfrentan las empresas están relacionadas con la inestabilidad energética. Desde el apagón nacional de abril, la robustez de la red eléctrica española ha quedado en entredicho. Para VEKA, como para tantas otras empresas, el apagón supuso "tener que parar", a pesar de contar con paneles solares con los que generan su propia energía. Sin embargo, durante el 'cero energético' no pudieron utilizar dicha energía, puesto que la regulación obliga a vender la potencia generada al sistema.
Afectados por el problema de vivienda
La empresa, como es natural, tiene vocación de crecimiento. Sin embargo, una de las mayores trabas con las que se topan es la falta de suelo, y por ende, el problema de vivienda. "Hay 600.000 viviendas de déficit que se necesitan, y algo que para mí es brutal es que cada año se genera la necesidad de 300.000 nuevos hogares, construyéndose poco más de 100.000 viviendas. El sector va a tardar en amoldarse, porque no está preparado, también falta mano de obra. Pero creo que iremos creciendo, con lo cual hay muchas oportunidades en el sector de la construcción".
Sin embargo, por lo que VEKA destaca de verdad es por su ambición. En un movimiento audaz, decidieron establecer el objetivo de ser climáticamente neutros en 2045, cinco años antes de lo que establece el Acuerdo de París. La neutralidad climática consiste en lograr un equilibrio entre las emisiones y la absorción de carbono. En su tradición pionera en la sostenibilidad, VEKA considera que, mediante la implementación de pequeños cambios como la implementación de vehículos eléctricos, tanto para transporte como para logística, o la instalación de paneles solares, pueden lograr dicho objetivo, aunque no deja de ser ambicioso.
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