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Jesús Maza, presidente de DAQUAS: "El déficit de inversión en el sector del agua es de 5.700 millones al año"

Con un volumen de negocio de 9.600 millones de euros y más de 35.000 empleos directos, el sector de las aguas urbanas representa el 0,6% del PIB español

Jesús Maza, presidente de DAQUAS

Jesús Maza, presidente de DAQUAS / 'activos'

Natàlia Ríos

Natàlia Ríos

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El nuevo presidente de la patronal española de aguas urbanas DAQUAS -que representa a más del 85% de los gestores del agua del país, ya sean modelos públicos, privados o mixtos- hace pedagogía de la importancia de un sector que requiere, según sus datos, más inversión para seguir desarrollando con eficacia su labor. Reivindica más transparencia y tarifas homogéneas para el ciudadano.

¿Cómo y cuándo se gesta el nacimiento de DAQUAS y por qué consideran necesario crearla?

Antes existían principalmente dos grandes asociaciones en España: La Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), con un componente eminentemente técnico, y la Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua Urbana (AGA), con un enfoque más empresarial, más de patronal. Hay un momento en que se produce una cierta crisis porque Agbar, que tiene cerca del 20% de la cuota de mercado en España, no se siente bien en AEAS, se sale y crea su propia asociación de empresas; aunque permanece en AGA. Esto provoca que, un sector que necesita una interlocución permanente con la administración, pierde notoriedad.

¿Por qué es necesario ese diálogo con la administración?

En los últimos años está llegando de la Unión Europea (UE) una cantidad de normativa enorme que hay que aplicar y que requiere hacer frente a un volumen de inversión muy alto. Necesitamos recuperar esa interlocución. En este contexto, en julio de 2024 se acordó fusionar AEAS y AGA, con Agbar incluida. Y en octubre me incorporé como presidente de DAQUAS, que agrupa al 85% de los operadores del sector, más un número importante de empresas proveedoras como fabricante de válvulas, de tuberías, ingenierías, centros de investigación, universidades e incluso algunos ayuntamientos y diputaciones.

¿Cuál es su primer objetivo?

Contar el agua. Eso quiere decir que el ciudadano sepa qué supone abrir un grifo. Todo el mundo piensa que el agua es gratis. Y, efectivamente, el agua es totalmente gratis. Lo que no es gratis es cogerla del pantano, limpiarla, potabilizarla, llevarla a tu casa y después de utilizarla, retirarla de tu casa, volver a limpiarla y devolverla al cauce en condiciones normales. El transporte y el tratamiento del agua no es gratis. DAQUAS nace para contar todo lo que hay detrás del grifo.

Como por ejemplo ...

Llevar una tonelada de agua a una octava o novena planta en Barcelona cuesta 2,23 euros. No sé si hay algo que cueste menos. Una persona consumes al día aproximadamente unos 100 litros de agua de media. Una tonelada de agua te dura diez días, lo que se traduce en que pagas 0,20 céntimos al día. Un céntimo de agua te llena 16 vasos de agua, cuatro litros.

¿Ese precio cubre los costes?

Actualmente, el sector invierte en España entre 4.500 y 5.000 millones de euros al año gracias a lo que se recauda por la tarifa y a las posibles ayudas públicas que se puedan conseguir. Ahora bien, hay dos factores que hacen que esa cifra sea deficitaria. Hay que invertir el doble. Ahora mismo calculamos que el déficit de inversión se sitúa en torno a los 5.700 millones de euros al año.

¿Por qué?

Por dos motivos fundamentalmente. Uno, porque la nueva legislación europea nos obliga a que la depuración que se hace del agua, es decir, el agua que se limpia después de usarla, tenga unos parámetros de calidad que actualmente no cumplimos ni de lejos. Solamente hay una depuradora en España que los cumple. Europa ha subido las exigencias para que el agua se pueda volver a utilizar en condiciones. Las nuevas exigencias requieren que debamos prácticamente reinventar todas las depuradoras españolas para depurar en mejores condiciones.

"Llevar una tonelada de agua, que dura diez días, a una octava o novena planta en Barcelona cuesta 2,23 euros"

¿Cuánta agua se depura en España?

España todos los años potabiliza en torno algo menos de 5.000 hectómetros cúbicos. Eso es una barbaridad de agua. Sin embargo, depura algo menos, unos 4.600 hectómetros cúbicos. De esos 4.600 solo se reutiliza el 10%. El resto se va al mar. Eso en un país como España, que es deficitario en agua no es lógico. Ahora Europa está exigiendo que el agua que sale de la depuradora sea reutilizable y para eso hay que reinventar el modelo existente.

¿Y el segundo motivo?

El índice de renovación de las tuberías de abastecimiento en España es aproximadamente de 400 años. Es decir, con el ritmo de renovación de tuberías de abastecimiento que tenemos cada 400 años actualizaríamos las tuberías porque no hay dinero para hacerlo. No se contempla en la tarifa que se paga. Y en las tuberías de saneamiento, las que retiran el agua usada, es todavía peor. No se cumple con la eficiencia hidráulica. Esto es importante porque se pierde en torno al 23,5% del agua que se depura. Son cerca de 800 hectómetros cúbicos. Eso es muchísima agua. Una parte se pierde por el estado de las tuberías; pero otra parte se pierde por lo que se llama el agua no registrada, o sea, el agua que no se paga. Ayuntamientos, diputaciones, municipios, muchos de ellos no pagan el agua. Esa agua no se factura. Insisto, en un país con un déficit hídrico como el que tenemos en España, primero, que no se reutilice el agua que se tiene o que no se facture todo el agua que se trata es peligroso. Necesitamos esos 5.000 millones de más para adaptarnos a la normativa europea en temas de depuración y también para la renovación de infraestructura de distribución tanto saneamiento como abastecimiento.

¿Y de dónde calculan que pueden salir esos 5.000 millones extra que necesitan?

Ese dinero tiene que salir, una parte, de la tarifa. Actualmente, supone un 0,8% del gasto familiar. Se está pagando de media en torno a 131 euros al año. Eso al mes son unos diez euros al mes por persona aproximadamente. Ahí hay margen suficiente como para adaptar un poco el precio del agua para que incluya parte de la inversión necesaria. El sector factura unos 9.600 millones de euros anuales, representa el 0,6% del PIB español. Si subiéramos un 50% la tarifa, que dicho así suena una barbaridad, pasaríamos a facturar 13.000 millones. Ahí salen 4.000 millones de euros que podían ir directos a la inversión.

¿Cómo afecta eso al bolsillo del ciudadano?

El ciudadano pasaría de pagar cerca de diez euros a pagar 16 euros al mes. La cantidad en valores absolutos no es muy grande. Pero no todo lo tiene que pagar el ciudadano, ni muchísimo menos. El ciudadano tiene que pagar una parte. La otra parte tiene que venir de lo que se llama la responsabilidad ampliada del productor.

Y eso es ...

Eso explica por qué cuesta más depurar hoy día el agua. Porque en origen el agua se contamina más y la contaminan distintas industrias. Ahora mismo el efecto, por ejemplo, que la industria farmacéutica o de la cosmética tiene sobre el agua nos obliga a incrementar los costes para eliminar sus productos del agua. Cada vez que te tomas un ibuprofeno o que te pintas la cara o te lavas los dientes se contamina el agua y hay que depurar. Eso incrementa muchísimo el coste de depuración. Entonces una parte importante del importe que se necesita puede obtenerse de la tarifa; otra parte, de la responsabilidad ampliada del productor y otra parte puede venir de la colaboración público-privada. Es decir, habría entidades privadas que estarían dispuestas a llevar adelante estas inversiones siempre y cuando tengan un marco jurídico que les permita en un plazo de tiempo razonable recuperar esa inversión.

¿No existe ese marco normativo ahora?

El agua es pública pero intervienen los municipios, intervienen las comunidades autónomas, el Estado y la Unión Europea. Todo el mundo mete mano en el agua y cada uno es de su padre y de su madre. Es decir, el agua es de titularidad municipal, nuestro interlocutor siempre es el ayuntamiento, pero quien se ocupa de trasladar la normativa europea es el estado. Y, después, en muchas de esas normativas, también tienen potestad los gobiernos autonómicos. Cuando llega el momento de tomar decisiones la pelota va de un lado a otro y nosotros no sabemos dónde debemos quedarnos. Convendría ser un poco más transparente y sobre todo establecer mecanismos de contratación y de colaboración público-privada más ágiles y más seguros. De este modo, los fondos que están interesados en participar estarían dispuestos a hacerlo.

Y, con todo, ¿cómo afecta el cambio climático?

Nos vemos muy afectados por los dos puntos extremos: la sequía y las inundaciones. Las inundaciones suponen, por ejemplo, que muchas de estas redes de distribución se colapsen, se vengan abajo. Cuando hay una inundación el arrastre de lodos y de material hace que la potabilización de esa agua sea imposible y eso hace que el abastecimiento se vea alterado. Exactamente igual en el en los periodos de sequía. Cuando el pantano, el embalse está a bajo mínimo, el agua que llega mezclada de lodos y la potabilización es mucho más complicada. Pedimos incrementar los espacios para acopiar y acumular agua.

"Hay que clarificar el cálculo de la tarifa al ciudadano"

¿Cómo está el sector en el resto de Europa?

El precio actual del agua doméstica en España está un 45% por debajo de la media europea y esto sucede porque cuando llegan las elecciones municipales el precio agua se convierte en una arma entre los políticos que hoy defienden una cosa y cuando están en la oposición, otra. En Europa se paga de media 3,23 euros. España (2,23 euros) es el sexto país con la tarifa más baja por detrás de Grecia, Hungría, Bulgaria, Portugal y Lituania. En Dinamarca se paga 7,8 euros y en Alemania 6 euros, por ejemplo. La factura del agua en España, además, lleva incluída muchos otros conceptos como recogida de basuras, parte de los residuos, etc. Por eso, una de nuestras reclamaciones es una mayor transparencia en la tarifa del agua y que sea homogénea en las diferentes comunidades. Hay que clarificar el cálculo de la tarifa al ciudadano.

¿No se paga lo mismo en todos sitios?

La composición del precio del agua por comunidades autónomas es absolutamente diferente. La media en España es de 2,23 euros cada mil litros, 1,29 euros para el abastecimiento y 0,94 es saneamiento. Pero hay zonas que pagan más de 3 euros por metro cúbico y otras que pagan menos de uno y medio. Y si se observa la composición: en uno se cobra mucho de abastecimiento y poco de saneamiento y al revés, no es para nada uniforme. El agua urbana representa el 20% del total. El 80% restante es agricola. Los operadores del sector son público-privados 22%, privados 33%, públicos 35% y municipales 10%. Del agua registrada el 67% es de uso doméstico; industrial, el 12% y otros que son comercios, bares, turismo y todo el mundo, el 21%.

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