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Inversiones

El salario no lo es todo: estos son los ingresos que debes conocer según el experto en finanzas, Richard Gracia

El experto comparte su visión sobre qué otros tipos de herramientas se pueden usar para tener una mejor salud financiera

Richard Gracia revela cuáles son las "oportunidades de oro" para ser un gran inversor

Richard Gracia, autor del libro 'El Método Rico'

Richard Gracia, autor del libro 'El Método Rico' / YouTube

Marcos Rodríguez

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Richard Gracia, experto en inversiones, revela que depender solo del salario limita tu vida financiera. El autor del libro El Método Rico explica los tipos de ingresos que existen y cómo los hogares españoles pueden diversificarse según los últimos datos del INE y el Banco de España.

En una España marcada por salarios que crecen por debajo de la inflación y un mercado laboral que no garantiza estabilidad a largo plazo, la dependencia casi exclusiva del sueldo mensual sigue siendo la realidad de la mayoría de los hogares. Según el Banco de España, solo un 12,5% de las familias posee acciones cotizadas en Bolsa, mientras que la gran mayoría basa su economía doméstica en ingresos activos, es decir, aquellos que dependen directamente del tiempo de trabajo.

El experto en finanzas personales Richard Gracia, autor del libro El Método Rico, advierte que limitarse al salario es una de las causas más comunes de vulnerabilidad financiera. "El tiempo es un recurso limitado", señala el experto. Por ello, si solo se vive del sueldo, siempre se estará atado a él.

Más allá del sueldo: tres formas de generar ingresos

Richard Gracia distingue tres grandes tipos de ingresos, cada uno con sus propias dinámicas, riesgos y oportunidades:

  • Ingresos activos: los que recibes a cambio de tu tiempo o trabajo, como ser asalariado o trabajador autónomo. Aquí es donde la mayoría de las personas concentra su fuente principal de ingresos.
  • Ingresos por ganancia de capital: aquellos beneficios derivados de vender un activo por más de lo que costó, por ejemplo la venta de acciones, inmuebles, automóviles u objetos valorados. No dependen directamente de tus horas trabajadas, aunque sí requieren esfuerzo para hacer la compra, mantenimiento, la venta, etc.
  • Ingresos pasivos: los ingresos generados por activos que operan (o producen) sin que tengas que emplear tu tiempo activamente. Algunos ejemplos que cita Gracia son los dividendos de acciones, las rentas por alquileres de inmuebles y las regalías o derechos por propiedad intelectual (libros, canciones, patentes, etc.).

Los inversores internacionales controlan ya más de la mitad de las acciones españolas

El perfil inversor en nuestro país es reducido si se compara con otros socios europeos. Datos recientes del Banco de España muestran que la inversión en vivienda sigue siendo el activo preferido, con un peso del 5,7% del PIB en 2022. Una parte creciente de estas compras se destina al alquiler, lo que refleja el interés por generar rentas inmobiliarias, una de las formas clásicas de ingresos pasivos. Sin embargo, la inversión en Bolsa continúa siendo minoritaria y más de la mitad de las acciones españolas cotizadas en 2022 estuvieron en manos de inversores internacionales, según Bolsas y Mercados Españoles (BME).

Este contraste subraya la falta de cultura financiera en una sociedad donde el salario mantiene un protagonismo casi absoluto. Gracia defiende que esto no se trata de demonizar el sueldo, sino de entender que no basta por sí solo. Si se quiere alcanzar libertad financiera, el experto considera que se debe complementar con ingresos que no dependan directamente de las horas trabajadas y el tiempo.

Educación financiera, el gran reto

La llamada del experto coincide con el debate sobre la necesidad de mejorar la formación económica en las aulas y en la vida adulta. Tanto la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como el Banco de España impulsan desde hace años programas para fomentar el ahorro y la inversión responsable, como Finanzas Para Todos. Sin embargo, los resultados muestran que todavía queda un largo camino para que la ciudadanía incorpore con naturalidad conceptos como dividendos, fondos de inversión o regalías.

La propuesta de Richard Gracia no es inmediata ni sencilla, pero sí plantea un cambio de mentalidad: pasar de una economía dependiente casi en exclusiva del salario a otra en la que diferentes fuentes de ingresos convivan y aporten estabilidad. En un país con una tasa de paro estructural alta —aunque cuenta con alguna provincia sin paro— y un coste de vida creciente, diversificar las fuentes de ingresos puede dejar de ser un consejo teórico para convertirse en una necesidad urgente.