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Tecnología

El sector TIC ya aporta el doble de riqueza a Catalunya que el de la automoción

La brecha laboral entre oferta y demanda se estrecha ligeramente, pero la comunidad terminó el último trimestre del año con 1.800 vacantes por llenar

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La IA mete a Catalunya en la carrera de los centros de datos, un sector que crece a un ritmo del 200%

Lorenzo Di Pietro (Barcelona Activa), Joan Ramon Barrera (Cercle Tecnològic) y los secretarios Maria Galindo (Polítiques Digitals) y Albert Tort (Telecomunicaciones y transformación digital)

Lorenzo Di Pietro (Barcelona Activa), Joan Ramon Barrera (Cercle Tecnològic) y los secretarios Maria Galindo (Polítiques Digitals) y Albert Tort (Telecomunicaciones y transformación digital) / Cercle Tecnològic

Paula Clemente

Paula Clemente

Barcelona
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Sabido el momento dulce que vive la industria tecnológica en Catalunya, no hay riesgo en lanzar el ‘spoiler’ de entrada. “Los datos son todos positivos”, empieza Joan Ramon Barrera, presidente del Cercle Tecnològic de Catalunya. Es el encargado de presentar las principales conclusiones del Baròmetre del sector tecnològic a Catalunya 2025, un informe que vuelve a constatar que esta región cuenta con cada vez más empresas dedicadas al desarrollo TIC (unas 16.000, además de 6.800 autónomos), que ven incrementar su facturación por undécimo año consecutivo (son 27.031 millones de euros, en 2024, cerca de un 5% más que en 2023) y que ve dispararse, asimismo, los trabajadores que a él se dedican: son 168.000 personas, con datos del primer trimestre de 2025, un 12% más que hace un año.

Tanto es así, que la aportación del sector a la economía catalana ya roza los 10.000 millones de euros, el doble que hace justo una década. “Este dinamismo del Valor Añadido Bruto [VAB] evidencia la importancia creciente del sector TIC dentro del tejido económico del país, que actualmente representa un 3,95% del VAB catalán, por encima de sectores como la automoción o los productos farmacéuticos”, subraya el informe.

A partir de datos de Idescat, el documento muestra que van por delante la hostelería (que aporta el 6,8% de la riqueza de Catalunya), la construcción (4,8%) o la sanidad (4,3%), pero la tecnología empata ya con el comercio minorista y supera, efectivamente, a la automoción (2,4%) y a los productos farmacéuticos (1,7%). Le aúpa, además, ser el que más rápidamente crece de todos. Un +1,27% entre 2015 y 2022, frente al 0,4% de la automoción, al 0,3% de la hostelería y al decrecimiento de farmacia, construcción, sanidad o comercio.

La única sombra, en este cuadro, es que siga habiendo predominancia absoluta de la pyme y que el avance venga más por el nacimiento o llegada de nuevas empresas, que por el crecimiento drástico de las mismas.

En cualquier caso, “el sector se consolida, porque, además, casi el 80% de las empresas [encuestadas] prevén crecer este año, por lo tanto, seguimos en un entorno positivo: como sector, seguimos aportando valor a la economía y al país”, ha afirmado Barrera. “La percepción de las empresas es un elemento muy poderoso, es difícil de evaluar, pero marca el futuro y refuerza los datos que tenemos de fuentes oficiales”, ha apuntado, sentado a su lado, Lorenzo Di Pietro, director general de Barcelona Activa.

“Los datos demuestran esta tensión optimista, esta fuerza colectiva y este empuje del sector TIC para traccionar la economía del país”, ha resaltado, también, el secretari de Telecomunicacions i Transformació Digital de la Generalitat, Albert Tort, quien ha asegurado que prácticamente ninguno de los planes que tiene el Govern encima de la mesa pueden hacerse sin un sector tecnológico “potente”. “Es un sector que queremos continuar impulsando para generar oportunidades”, ha declarado la secretaria de Polítiques Digitals, Maria Galindo, que ha puesto el foco en el empleo.

El reto de la ocupación

Lo ha hecho para reconocer, primero, lo positivo que es que dos tercios del millar de compañías consultadas pretendan mantener su capacidad de generar ocupación, un elemento “muy positivo” sobre todo teniendo en cuenta el “contexto geoeconómico global general de inestabilidad”. Sin embargo, también se ha referido al asunto como uno de los principales frenos de crecimiento de este sector.

El barómetro muestra que sigue habiendo 13,4 vacantes de empleo en el sector por cada 1.000 personas ocupadas. Es una tasa ligeramente inferior a la de los trimestres anteriores, pero que sigue preocupando enormemente, sobre todo porque el sentir subjetivo de la industria es que la tasa es mucho mayor de lo que sale en los registros. El dato más reciente, también incluido en el informe, habla de que Catalunya terminó el último trimestre del año pasado con 1.800 puestos de trabajo TIC por llenar.

Aún hay una tercera estadística, igualmente alarmante, que es que el sector lleva desde la pandemia con más demanda que plazas disponibles en las universidades. De ahí que la receta de Galindo, Tort o Pietro pase por fomentar las formaciones no regladas y los modelos formativos más flexibles. Especialmente teniendo en cuenta que en muy poco tiempo, la inteligencia artificial se ha convertido en la competencia más demandada por las empresas. La siguen la ciberseguridad, la computación en la nube, el desarrollo web o el big data.