Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Memoria anual de la Cambra

Catalunya no comparte su prosperidad: los trabajadores son más productivos pero sus salarios reales bajan

La Cambra de Comerç augura que el PIB catalán continuará siendo uno de los que más crezca de toda la UE

La economía catalana creció más de lo esperado en el primer trimestre por un mayor empuje de la industria

Un camarero en un chiringuito.

Un camarero en un chiringuito.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

"Prosperidad compartida" es una de los mensajes estrella del president de la Generalitat, Salvador Illa. No hay foro en el que no lo repita y este jueves, en la presentación de la memoria económica Cambra de Comerç de Barcelona, no ha sido una excepción. "Todos debemos hacer un esfuerzo para que todo el mundo pueda beneficiarse de la prosperidad que se genera en nuestra casa", ha reclamado el president ante un público repleto de empresarios y representantes del mundo político y económico. No obstante, a tenor de los datos presentados por la Cambra en su memoria, una parte importante de esa prosperidad generada no se está repartiendo. 

Desde que los precios se dispararon, allá por el 2021, cuando la inflación llegó a aumentar a ritmo de dos dígitos como hacia dos décadas que no ocurría, la productividad por hora trabajada de los empleados catalanes no ha dejado de aumentar, mientras que sus salarios reales no han seguido el mismo ritmo. De hecho, son hoy un 0,2% inferiores a cómo eran antes de la escalada del IPC, mientas que la productividad es un 2,4% superior

Este segundo dato es un buen síntoma, sobre todo porque Catalunya durante las últimas décadas, se ha caracterizado -al igual que el conjunto de España- por unos niveles de productividad inferiores a los de la Unión Europea. “Hace falta continuar trabajando para que no sea flor de un día”, ha reclamado la directora de análisis económico de la Cambra, Carmen Poveda

No así el primero, que revela una pérdida de poder adquisitivo por parte de la mayoría de catalanes. “Si la gente ve estos datos pero no un punto de mejora para su familia no sirve”, se ha lamentado Illa. Y es que la macroeconomía va bien, con unos aumentos del PIB de los más elevados de todo el Viejo Continente, gracias a los récords de visitantes turísticos o la progresiva mejora del empleo.

Pero gran parte de ese crecimiento no es cualitativo, sino cuantitativo. La economía crece porque se hace más grande, pero no porque sus gentes se hagan más ricas, con un PIB per cápita estancado. Para seguir creciendo en productividad, la Cambra insta a las empresas a incrementar su inversión en innovación y corregir el diferencial que separa a Catalunya -que destina el 1,2% de su PIB a I+R+D+I- con Europa -que de media destina un 1,5% de su PIB-.

La alta presencia de micro empresas en Catalunya en comparación con el resto del Viejo Continente no contribuye. Si aquí solo el 11,5% de corporaciones tiene 10 o más empleados, en Alemania dicho porcentaje es del 19,7%.

Falta gente pero hay más paro que antes de la burbuja

Las previsiones de la Cambra es que la economía catalana siga creciendo a buen ritmo, por encima del 2% -referencia que históricamente se ha asociado como un buen síntoma del devenir de la economía-. Para este año estiman que crecerá el PIB un 2,7% y otro 2,4% en 2026. Por ponerlo en contexto, la media de la UE está creciendo a un ritmo del 0,6%.

No obstante, hay varios obstáculos que tiene identificada la Cambra que pueden entorpecer dicho avance. Uno puede parecer contradictorio y es la creciente preocupación de las empresas por encontrar personal cualificado para contratarlos y seguir creciendo.

Puede parecer contradictorio, porque pese a que la sensación de que falta gente supera la que había antes de que estallara la burbuja inmobiliaria, en Catalunya siguen habiendo más parados que entonces. Empresas que dicen no encontrar gente y gente que no encuentra trabajo, con un desempleo del 8,9%, según los últimos datos del Idescat.  

Según datos recopilados por la Cambra, el 37,4% de las compañías catalanas afirman tener problemas para encontrar personal debidamente cualificado. Destacan especialmente sectores como la construcción (58%) o la hostelería (46%).  

Y esa sensación de falta de personal se produce en un contexto de llegada récord de migrantes, que llevan siendo desde que estalló el covid el principal sostén del crecimiento del empleo. El 85% de los nuevos empleos creados durante el último lustro los han asumido personas nacidas fuera de España y hoy estas representan en Catalunya el 29% del total de ocupados. Durante el último año solo Alemania ha recibido en términos absolutos más migrantes que Catalunya.