Turismo invernal

Las estaciones de esquí confían en abrir la semana próxima, tras la gran nevada

Esquiadores en PortAiné durante el puente de la Constitución de 2012.

Esquiadores en PortAiné durante el puente de la Constitución de 2012. / Delegaciones

María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La gran nevada y la bajada de temperaturas previstas a partir de este sábado van a llegar tarde para las estaciones de esquí del Pirineo. En torno a 48 horas tarde. Los complejos invernales, que en los últimos años tienen por costumbre iniciar la temporada durante el puente de la Constitución, han tenido que modificar este año sus planes por falta de nieve y este sábado han anunciado que abrirán finalmente la semana próxima, una vez haya pasado el frente. Allí donde no llegue la precipitación, los responsables confían en que el frío les permita al menos poner en marcha los cañones para fabricar nieve artificial, que a partir de los cuatro de temperatura son ya eficientes.

Según ha indicado Carles Ruiz, presidente de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC), la empresa pública que gestiona varias de las estaciones catalanas, las instalaciones de La Molina (Cerdanya), Vall de Núria y Vallter (Ripollès), Espot Esquí y PortAiné (Pallars Sobirà) y Boí Taüll (Alta Ribagorça) ya lo tienen todo listo para ponerse en marcha en cuanto los grosores de nieve lo permitan.

También Baqueira Beret, que este puente ya ha abierto algunos servicios de atención al público y varios de sus restaurantes, sitúa la apertura para los próximos días. La estación aranesa se prepara para recibir la primera gran nevada de la campaña, según apuntan todos los pronósticos, que señalan que la borrasca descargará con intensidad en el área entre el Vall d'Aran, el norte del Pallars Sobirà y la Alta Ribagorça.