TRANSPORTE
Freno del impuesto: esto es lo que se ahorrarán los conductores de coches diésel
La medida pretendía equiparar esta tributación a la de la gasolina
Este es el número de españoles dispuesto a pagar más por un coche eléctrico que por uno de combustión

La medida pretendía equiparar esta tributación a la de la gasolina. / RICARDO RUBIO
Los conductores de coches diésel están de suerte. La Comisión de Hacienda ha dejado caer unas cuantas medidas con el objetivo de salvar la mayor parte de la reforma fiscal. Entre ellas, se frenó el proyecto de ley de un gravamen mínimo del 15% a las multinacionales para cumplir con el mandato de la Unión Europea (UE) y evitar sanciones, o el impuesto a las energéticas. La idea inicial es que hubiese entrado en vigor en abril de 2025.
Uno de esos puntos que se han congelado es la subida del impuesto del diésel para equipararlo a la gasolina. Se trata de una buena noticia para todos aquellos propietarios de un coche diésel, que en España ascienden al 52% del mercado automovilístico, por lo que impacto económico hubiese sido amplio, especialmente para aquellos con vehículos más antiguos.
El objetivo de aplicar el incremento de este impuesto era doble. Por un lado, es una medida destinada a desincentivar el uso de los coches diésel, que producen más emisiones contaminantes que otros tipos de motor. Y por otro, el país debe cumplir con la reforma fiscal exigida por la Unión Europea. Solo cumpliendo este requisito, España puede obtener una partida millonaria de fondos Next Generation que se dirigen a promover la transición ecológica y el crecimiento económico del Estado.
Cuánto se ahorrarán los conductores de coches diésel
El acuerdo para incluir esta medida en el paquete de la reforma fiscal preveía equiparar el tipo general del gasóleo al de la gasolina 95 del Impuesto sobre Hidrocarburos. A partir del momento en que entrase en vigor, en lugar de gravarse cada litro de diésel con 30,7 céntimos, se aplicarían 40,069 céntimos, lo que supondría una subida de 9,369 céntimos por litros. A esto habría que añadirle el IVA de los carburantes, que llevarían el incremento total por encima de los 11 céntimos por litro (11,33649 céntimos).
Es decir, para llenar un depósito de 50 litros, habría que pagar 5,67 euros más. Aquellos conductores que recorriesen 15.000 kilómetros al año, pagarían unos 102,03 euros adicionales al año solo en impuestos por utilizar diésel en su coche.