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Empresas

El grupo Planeta eleva sus ventas hasta los 1.950 millones, el 8% más

Los descendientes de José Manuel Lara Bosch ponen a la venta su tercio del Grupo Planeta

jose creuheras atresmedia

jose creuheras atresmedia

Agustí Sala

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Barcelona
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El grupo Planeta, propietario de más de una setentena de sellos editoriales, máximo accionista de Atresmedia (Antena 3, La Sexta y Onda Cero) junto con la italiana De Agostini; y del diario La Razón, así como titular de 22 instituciones educativas de formación superior y universitaria, alcanzó el año pasado una facturación de 1.950 millones de euros, en torno al 8% más que en el ejercicio anterior, según ha explicado el presidente de la compañía, Josep Creuheras, tras la presentación del premio Planeta, que se celebra mañana martes. El resultado de explotación, 375 millones, mejora en torno al 7%.

El grupo, en el que después de sus primeros 75 años el negocio de los medios de comunicación supone en torno a la mitad de los ingresos y el editorial y de formación alrededor del 25% del total cada uno, asegura el de 2023 ha sido "el mejor ejercicio de la historia de la empresa". Uno de los motores del crecimiento ha sido la venta de libros, especialmente entre los jóvenes, que desde la pandemia se han volcado en la lectura, según fuentes de la empresa. Creuheras ha explicado que la compañía sigue reduciendo su deuda, que ha pasado de los 250 millones del año pasado a 240 millones actuales, Esta cifra supone apenas 0,7 veces el resultado de explotación.

Una de las ramas del grupo, la de los Lara García, hijos del anterior presidente, José Manuel Lara Bosch, fallecido en 2015, decidió poner a la venta su 34% del capital por discrepancias con la estrategia del grupo. Creuheras, sin embargo, cuenta con el apoyo de las dos otras ramas accionistas, la de los Lara Hoces (descendientes de Fernando Lara Bosch, fallecido en accidente en 1995), con el 34%; y los Falcó Lara, (descendientes de Inés Lara Bosch), con el 32%. La cuarta accionista, María Isabel Lara Bosch, falleció el año pasado sin descendencia y su participación se repartió entre las otras tres ramas. Según la compañía, no se han producido novedades desde que los Lara García (José Manuel, Pablo, Marta y Ángela) anunciaron que querían vender. De hecho mantienen representación en el consejo de administración.

Discrepancias

Y ¿por qué los Lara García se quieren desvincular del grupo? El origen viene del fallecimiento de su padre, José Manuel Lara Bosch, presidente entonces de Planeta. Tras su desaparición, Creuheras pasó a ocupar esa plaza, Carlos Fernández, otro de los hombres de confianza, la de vicepresidente y José Manuel Lara García, el mayor de los cuatro hijos de José Manuel Lara Bosch, la de consejero delegado. Las discrepancias sobre la estrategia llevaron a Creuheras, con el apoyo de las otras ramas familiares, a rebajar a Lara García a solo consejero tres años después, hasta que este decidió abandonar el puesto, que cubrió su hermano Pablo. Carlos Fernández pasó a ser el consejero delegado.

El capital de Planeta estaba dividido en cuatro: los Lara Bosch; los Lara Hoces -hijos de Fernando Lara; los Falcó Lara -hijos de Inés Lara- y María Isabel, la única de los cuatro hijos del fundador que no tuvo descendencia. Esta última falleció el año pasado y su participación del 24% se repartió entre las otras tres ramas familiares. Así los Lara García, que tenían el 26%, pasaron a controlar el 34%, al igual que los dos hijos de Fernando Lara, el que estaba llamado a ser el gran mandamás y que falleció en un accidente de en 1998; también elevaron su participación al 34%, mientras que los Falcó Lara, hijos de Inés Lara Bosch, pasaron del del 24% al 32%.

El actual imperio tiene su origen en José Manuel Lara Hernández (El Pedroso, Sevilla, 1914- Barcelona 2003) que tras estar en el ejército se pasó a la vida civil, trabajó en la Pirelli, pero su inquietud y olfato comercial le llevaron a buscar la manera de tener su propio negocio. En este periodo conoció a la que pasaría a ser su esposa, Maria Teresa Bosch, hija de una familia acomodada originaria de Maçanet de Cabrenys, en el Alt Empordà. Tras probar, comprar la editorial Tartessos y otros experimentos, constituyó Planeta (dicen que aseguraba que era el nombre que se le ocurrió que definía algo muy grande) en 1947. El gran empujón lo recibió después de decidir la publicación de 'Los cipreses creen en Dios' de José María Gironella, que nadie se atrevía a asumir por su extensión, pero por el que apostó por consejo de su esposa, que era la que solía leerse los originales. En 1952 creó el premio que todavía hoy sigue vigente.