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SECTOR INMOBILIARIO

Quiebra el principal inquilino de los restaurantes del complejo de lujo Canalejas de Madrid

La empresa Mad Gourmets, que contaba con 16 locales dentro del complejo inmobiliario propiedad de OHLA y Mohari, el brazo inversor del fundador de Pokerstars, ha declarado concurso de acreedores

La zona de restauración de Galería Canalejas

La zona de restauración de Galería Canalejas / Galería Canalejas

Gabriel Santamarina

Gabriel Santamarina

Madrid
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Nuevo frente para Galería Canalejas, complejo de moda y restauración del centro de Madrid propiedad de OHLA y Mohari Hospitality, brazo inversor del fundador de Pokerstars. Mad Gourmets, principal inquilino de la zona de comidas con 16 locales, ha presentado concurso de acreedores voluntario ante el Juzgado de lo Mercantil n.º 12 de Madrid, con más de 2,23 millones de euros en deudas a corto y largo plazo.

El concurso voluntario fue declarado el pasado mes de septiembre, el cual ha recaído sobre la jueza Ana María G. S., que ha designado al despacho Dictamconsult administrador concursal. La compañía, constituida en 2018, arrastraba más de 700.000 euros en pérdidas en los dos últimos ejercicios fiscales. En 2023, según las cuentas depositadas por Mad Gourmets en el Registro Mercantil a las que ha accedido este periódico a través de Insight View, la empresa de restauración logró unos ingresos de 1,24 millones de euros, pero afrontó unos gastos de explotación de 1,63 millones, motivo por el que cerró el año con unas pérdidas de casi 642.000 euros.

El principal gasto de la compañía en su último ejercicio completo son los arrendamientos y cánones que paga a la propiedad de Canalejas, un total de 1,02 millones de euros, seguidos de los relativos al personal, que suman 364.000 euros. Después hay diferentes partidas que suman más de 150.000, entre ellas reparaciones, servicios profesionales independientes, primas de seguros, servicios bancarios, publicitarios o de suministros.

Mad Gourmets suma pasivos corrientes y no corrientes por un total de 2,23 millones, la mayor parte corresponde a acreedores comerciales, 1,75 millones. Entre las deudas a cierre de 2023 figuran más de 410.000 euros en anticipos de Hijos de Rivera, sociedad de la cervecera Estrella Galicia, 1,22 millones de empresas que prestaron sus servicios, 172.000 euros en créditos con BBVA, casi 60.000 euros con Hacienda y la Seguridad Social y 3.419 euros con empleados.

La oferta de la empresa en concurso en Canalejas era variada: desde corners de bebidas hasta comidas de diferentes lugares a nivel mundial. En una visita presencial este periódico ha corroborado que la mayor parte de los locales arrendados por Mad Gourmet tienen la persiana echada, aunque otros siguen abiertos y en la zona permanecen empleados con ropa de la compañía sigue trabajando en el lugar. Este periódico ha intentado ponerse en contacto con la empresa a través de diferentes vías, sin éxito al cierre de la primera edición.

Se multiplican las deudas incobrables de Canalejas

Las cuentas del complejo propiedad de OHLA y Mohari desvelan que los diferentes inquilinos de Canalejas, entre los que se encontraría Mad Gourmets, deben 2,266 millones por alquileres no abonados, cantidad que la propiedad ha calificado como de "dudoso cobro" y que se ha multiplicado por más de cuatro veces entre 2022 y 2023, tal y como desveló este periódico. Esta cuantía contrasta con los ingresos que obtuvo el lugar en el último año, 8,91 millones de euros, frente a los 3,83 millones del ejercicio anterior.

Estos problemas de cobro de Canalejas se suman a los que vive su propietario, OHLA, que necesita refinanciar su deuda para poder seguir operando y está inmerso en una ampliación de capital de 150 millones de euros. Parte de su supervivencia pasa por la venta de Canalejas, un proceso que está en marcha, aunque en una fase inicial. El principal escollo es que el fundador de Pokerstars y OHLA aspiran a recibir hasta 1.000 millones de euros, una cuantía prácticamente inalcanzable en el mercado. Deloitte en su informe de auditoría valoró el activo en 539 millones (restando su deuda), mientras otras fuentes privadas rebajan aún más la cifra.