Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Derecho laboral

El síndrome del trabajador: la enfermedad laboral que está en auge

Las enfermedades están creciendo debido al estrés y la presión laboral

Alerta autónomos: estas son las consecuencias de la reducción de la jornada laboral

Auge de las enfermedades laborales

Auge de las enfermedades laborales / DDEG

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

S.A.

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El trabajo, un deseo para muchos, y un sufrimiento para otros. Aunque tener trabajo tiene más aspectos positivos que negativos, muchas veces, al hacer una balanza, gana la parte menos agradable de esta realidad. De cada diez trabajadores, siete afirma sufrir agotamiento laboral, lo que deriva en lo que se conoce como 'síndrome del trabajador quemado'. No es un mito, es un caso real que le ha sucedido a una mujer en Canarias, a la cual el juez le ha concedido la incapacidad permanente absoluta por padecer este síndrome.

El síndrome del trabajador o "bornout"

Esta enfermedad se ha convertido en una preocupación creciente laboralmente. Afecta ya a millones de personas, y se caracteriza por un agotamiento físico y emocional, desmotivación y disminución del rendimiento laboral. Aparece por la combinación de diferentes factores. Las causas principales son las largas jornadas de trabajo, la presión para cumplir los objetivos y, en conclusión, un entorno laboral tóxico. Además, también hay que considerar que factores como la inseguridad laboral, el trabajo repetitivo y las expectativas irreales contribuyen al desarrollo del síndrome.

Consecuencias de la enfermedad

Un estudio de la Organización Internacional del Trabajo señala que el estrés laboral puede reducir la productividad hasta un 25%. Los problemas de salud no solo afectan a la vida de los trabajadores, sino que también tienen un impacto negativo en la productividad y rendimiento laboral.

El perfil más afectado

Las personas que tienen más posibilidades de sufrir esta enfermedad son las que tienen un trabajo de cara al público y que tienen alta sensibilidad. Normalmente, son personas que se implican demasiado en lo que hacen, ya que tienen una gran pasión y conexión con su profesión, por lo que quieren que todo salga como esperaban y que no haya ningún fallo. La imposibilidad de que todo salga impecable siempre es lo que despierta el estrés y la ansiedad, por lo que poco a poco van cultivando el síndrome del trabajador quemado. Para que las personas que lo padecen puedan ser diagnosticados, tienen que someterse a gran cantidad de pruebas que aseguren que los niveles de estrés son muy altos.

Las personas afectadas por esta enfermedad reclaman que se desarrollen medidas eficaces para reducir el estrés, por lo que el Ministerio de Trabajo está desarrollando algunas medidas para mejorar la vida laboral de los trabajadores que están sometidos a mucha presión, como la reducción de la jornada laboral, la creación de entornos de trabajo saludables y la promoción de políticas de conciliación laboral y personal.