Economía azul

Una empresa catalana gana el concurso para instalar 500 placas de arrecife artificial en la primera isla energética del mundo

Ocean Ecostructures se adjudica un contrato valorado en 1,2 millones de euros y que esperan que les dé "credibilidad, visibilidad y prestigio"

Las dos empresas catalanas que compiten para ser la 'startup' del año en el 4YFN 2024

Ignasi Ferrer: “Si le damos la oportunidad, la naturaleza es extremadamente generosa

Una estructura marina de Ocean Ecostructures

Una estructura marina de Ocean Ecostructures / Ocean Ecostructures

Paula Clemente

Paula Clemente

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Prevista a 45 kilómetros de distancia de la costa de Bélgica, la isla Princess Elisabeth va cogiendo forma. La llaman isla por su forma y situación en medio del mar, aunque, en realidad, se trata de un gran centro de transformadores de parques eólicos que un proyecto europeo pretende convertir en una construcción amable con el océano. Lo que será, una vez terminada, es la mayor infraestructura civil construida en alta mar en Europa. Y lo que tendrá, más pronto que tarde, es huella catalana. La empresa Ocean Ecostructures ha ganado el contrato para ser quien instale 500 placas de arrecife artificial en la parte submarina de la estructura con el objetivo de regenerar el ecosistema del lugar.

“Estamos muy orgullosos de que una empresa de aquí y tan joven haya sido la compañía seleccionada en un proyecto global de tanta repercusión”, ha celebrado este martes el cofundador y consejero delegado de la empresa, Ignasi Ferrer. Esta primera fase del contrato supondrá unas ventas de 1,2 millones de euros para Ocean Ecostructures, una cifra que irá creciendo una vez se confirme que la instalación funciona y se vayan colocando más de estas unidades alrededor de la construcción. Con ello esperan, además, ganar "credibilidad, visibilidad y prestigio", y, por supuesto, avanzar considerablemente en su objetivo de compensar la huella humana en el universo marítimo.

Ocean Ecostructures ha desarrollado una solución cuyo centro es un arrecife biomimético (es decir, un arrecife artificial que imita a la perfección las cualidades del arrecife natural y, como tal, consigue multiplicar los efectos beneficiosos que este elemento tiene en el mar), pero que también cuenta con monitorización robótica y con analítica de datos para que el cliente extraiga cuanta más información mejor de tener un termómetro así en medio del mar.

Han trabajado con los puertos de Barcelona, Tarragona y Mallorca, entre varios otros; consiguen regenerar casi 60 especies marinas distintas en una sola pared de puerto; tienen instaladas 165 unidades y unas 800 en camino; y, ahora, dan formalmente el salto internacional al participar en este proyecto europeo que se propone reducir el impacto medioambiental de una plataforma a priori muy invasiva con el ecosistema donde se instala. Allí se conectarán todos los molinos eólicos marinos de la zona para que salga un único cable para cada uno de los países que se nutran de ellos.

Así quedará la isla Princess Elisabeth una vez esté terminada

Así quedará la isla Princess Elisabeth una vez esté terminada / Elia Group

“Es una tendencia cada vez más importante, que es la que nos hizo nacer a nosotros, que es esta transformación de las infraestructuras que necesitamos y a las que, con una tecnología como la nuestra, podemos dar una nueva funcionalidad y un nuevo rol ambiental”, explica Ferrer. En este sentido, si el consorcio publicoprivado capitaneado por la empresa TM Edison les ha elegido a ellos para la misión, creen que es por el material con el que trabajan, por los análisis y simulaciones que son capaces de hacer, por la adaptabilidad de sus unidades a casi cualquier tipo de plataforma y por su capacidad de escalar la fabricación y hacer frente a un pedido de estas dimensiones. “Todo esto es lo que nos ha permitido entrar y ganar este proyecto”, se felicita el consejero delegado de Ocean Ecostructures, que hace frente, así, al mayor pedido que ha tenido hasta la fecha, aunque también admite que pronto será superado.

Esta isla tendría que entrar en funcionamiento en 2026, y, por el camino, la ‘startup’ ya tienen proyectos nacionales e internacionales a punto de ser firmados. No puede dar mucho más detalle al respecto, pero sí avanza que prevé llevar su plantilla de las 18 personas actuales a las 21 de cara a septiembre, así como cerrar una ronda de financiación a finales del año que viene para poder seguir creciendo.