Foro del Mediterráneo

Pamesa convierte el medio ambiente en clave para la competitividad industrial

La compañía cerámica presidida por el empresario valenciano Fernando Roig pone la innovación tecnológica al servicio de un compromiso con la sostenibilidad que multiplica las expectativas de crecimiento y de desarrollo

Fernando Roig, en la sede principal del grupo empresarial Pamesa, en el municipio castellonense de Vila-real.

Fernando Roig, en la sede principal del grupo empresarial Pamesa, en el municipio castellonense de Vila-real. / GABRIEL UTIEL

Ángel Baez

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El Grupo Pamesa, presente en más de 150 países y líder en la fabricación cerámica con sus casi 1.200 millones de euros en facturación y 133 millones en inversión en 2023, sobresale no solo por la excelencia de sus productos, sino también por su demostrado compromiso con el medio ambiente. A través de innumerables iniciativas, ha implementado prácticas sostenibles que abarcan la gestión de residuos, la recuperación de agua, el uso de energía solar, la cogeneración, la recuperación de calor de hornos, la formación ambiental y el desarrollo de ecombustibles. Estas iniciativas no solo han permitido a la multinacional que preside Fernando Roig reducir el impacto medioambiental, sino que también la han llevado a optimizar los procesos productivos, promoviendo una industria mucho más verde y eficiente.

En la provincia de Castellón, en cuyo triángulo azulejero se asientan las empresas de Pamesa, la reserva de los embalses está actualmente en torno al 24%, lo que hace imprescindible un uso responsable del agua. El grupo, en este aspecto, también se muestra totalmente comprometido con la reducción del consumo de este recurso vital. Para ello, cuenta con cuatro depuradoras que recuperan el agua utilizada en el proceso de pulido y la autorización para la gestión de aguas residuales industriales, operada a través de siete empresas productivas. 

Gracias a esta gestión, la compañía ha logrado reducir en un 25% el consumo de agua limpia en el grupo. Además, no solo reutiliza el agua de sus propias plantas, sino que anualmente recupera cerca de 400.000 metros cúbicos de aguas residuales procedentes de más de 30 industrias de azulejos y esmaltes, entre las que se incluyen las propias instalaciones productivas de Pamesa. Esta agua reutilizada se reintroduce en el proceso de molienda para su posterior atomizado, lo que permite no solo conservar recursos hídricos, sino que también promueve un ejemplo de economía circular aplicado a la industria cerámica.

Gigante fotovoltaico

Pero si de algo se enorgullece el Grupo Pamesa es el de poseer el mayor parque fotovoltaico en autoconsumo de Europa, con una superficie total de 115.677 metros cuadrados. Este parque cuenta con paneles solares instalados en las oficinas de Pamesa en Almassora y las oficinas centrales en Vila-real, así como en las fábricas de Ascale, Cottocer, Pulidos Pamesa, Abrasivos y Keramex. Además, ocho de sus centros logísticos están asimismo equipados con paneles solares, y los centros logísticos 1, 2 y 3 abastecen a Compacglass. En total, la multinacional cuenta con una potencia instalada de 21,4 megavatios (MW), lo que sería suficiente para abastecer de energía renovable a 4.000 viviendas. Esta extensión de placas solares evita la emisión de 12.045 toneladas de CO2 a la atmósfera cada año, lo que contribuye significativamente a la reducción de la huella de carbono del propio grupo empresarial y, con ello, a la promoción de energías limpias y renovables.

Por otra parte, desde 1994, el Grupo Pamesa, cuya factura energética alcanzó los 225 millones de euros en 2023, ha sido pionero en la utilización de la tecnología de cogeneración en su proceso de atomizado de arcilla para la producción cerámica. La cogeneración es un sistema que permite obtener simultáneamente dos tipos de energía (mecánica y térmica) a partir de una única fuente de energía primaria, normalmente gas natural. La energía mecánica se utiliza para generar electricidad, mientras que la energía térmica se emplea como fuente de calor para los atomizadores. 

Este sistema es altamente eficiente, permitiendo un ahorro de entre el 20% y el 25% en el consumo de energía primaria. Solo en 2023, gracias a la cogeneración, la empresa que dirige Roig evitó la emisión de 68.369 toneladas de CO2, equivalente a la capacidad de absorción de contaminantes de más de tres millones de árboles. La cogeneración no solo optimiza el uso de recursos energéticos, sino que también disminuye significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Recuperación de calor

Otra estrategia eficiente que utiliza el Grupo Pamesa es la recuperación del calor de los hornos. El gran poder térmico que genera los hornos, a una temperatura aproximada de 300 grados centígrados, se conduce a través de tuberías calorífugas hasta los atomizadores o secaderos. Este aire caliente es necesario para atomizar la tierra o alcanzar la temperatura óptima de secado. Para proporcionar una visión más global, los atomizadores operan a temperaturas cercanas a los 500º, mientras que los secaderos lo hacen a aproximadamente 150º.

Al recuperar el calor de los hornos y dirigirlo a estos procesos, se logra alcanzar las temperaturas óptimas necesarias, logrando un significativo ahorro energético. El año pasado, esta técnica evitó la emisión de 9.548 toneladas de CO2, cantidad que habría requerido casi medio millón de árboles para ser absorbida. Esta práctica no solo optimiza el consumo energético, reduce asimismo la dependencia de fuentes de energía externa.

En esa búsqueda continua de alternativas sostenibles, el Grupo Pamesa también está invirtiendo en un combustible a base de hidrógeno para reemplazar el gas natural en su proceso productivo: el eCombustible. Este combustible es completamente libre de emisiones de carbono y se consigue mediante un proceso de electrólisis. La energía necesaria para la producción de eCombustible se genera en equipos instalados en las mismas plantas de producción de Pamesa, eliminando la necesidad de transporte y reduciendo así las emisiones de carbono asociadas al ciclo de vida de los combustibles convencionales.

Actualmente, la empresa está trabajando en adecuar esta tecnología. Para Pamesa, esta inversión no solo representa un avance tecnológico significativo, sino que también reafirma su compromiso con la sostenibilidad y la innovación en la industria cerámica.

Reaprovechamiento

En ese compromiso por reducir el impacto medioambiental destaca una eficiente gestión de los residuos y su reaprovechamiento para reintegrarlos a la fabricación del producto. Durante la manufactura de azulejos, es común que algunas piezas se descarten por roturas, clasificándose como testillo crudo o testillo cocido, dependiendo de si la rotura ocurre antes o después de la cocción. Conscientes de la importancia de cuidar el medio ambiente, en Pamesa reciclan todas estas piezas, tanto propias como de otras firmas del sector, y las reincorporan en su proceso de fabricación, lo que representa aproximadamente el 5% de la formulación de tierras

Para llevar a cabo esta tarea, la empresa cuenta con autorizaciones para triturar 80.000 toneladas anuales de testillo cocido y 177.000 de testillo crudo. Estas piezas, una vez convertidas en partículas finas, se incorporan de nuevo al proceso productivo, contribuyendo a una importante reducción de residuos y al ahorro de materias primas.

Reducir costes

Pero la implementación de nuevas tecnologías y prácticas sostenibles en el Grupo Pamesa no solo está contribuyendo a la conservación del medio ambiente, también genera beneficios económicos y sociales. La adopción de energías renovables, como la solar fotovoltaica y la cogeneración, reduce significativamente los costos operativos al disminuir la dependencia de combustibles fósiles y mejorar la eficiencia energética. Asimismo, estas tecnologías ayudan a estabilizar los costos energéticos a largo plazo, protegiendo a la empresa de fluctuaciones en los precios de los combustibles convencionales.

Cada vez es más constatable que los consumidores y las empresas valoran y prefieren productos que se fabrican de una manera responsable y sostenible. En este contexto, Pamesa viene a refrendar su firme compromiso con la protección del planeta, ya que, a la vez que fortalece su marca, también atrae a consumidores y proveedores que comparten sus mismos valores.

Las buenas prácticas medioambientales implementadas por el Grupo Pamesa son hoy un modelo a seguir para la cerámica y su potente industria auxiliar, además de empresas de otros sectores. A través de la innovación tecnológica, la educación y la sensibilización ambiental, y un compromiso firme con la sostenibilidad, la compañía viene demostrando que es posible combinar la eficiencia productiva con la responsabilidad ambiental.

A medida que se avanza hacia un futuro más sostenible, Pamesa ya ha manifestado su interés por seguir liderando y hacerlo a través de la innovación y los nuevos desarrollos, adoptando nuevas tecnologías y prácticas que no solo beneficien a la compañía, también a un entorno natural que habla de vulnerabilidad y de compromisos y que estos valores sean claves para impulsar la capacidad competitiva de cada una de los negocios que componen el entramado empresarial de Pamesa.