Sector financiero

El BBVA trata "de forma proactiva" de acelerar la autorización de la CNMC a la opa sobre el Sabadell

Belausteguigoitia evita informar de qué hará el banco si el dictamen de competencia llega después del periodo de aceptación de su oferta de compra

El responsable de BBVA España, Peio Belausteguigoitia.

El responsable de BBVA España, Peio Belausteguigoitia. / EUROPA PRESS / JUANMA SERRANO

Pablo Allendesalazar

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El BBVA está siendo "muy proactivo" en entregar la documentación adicional que le ha empezado a solicitar la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) con el objetivo de obtener lo antes posible la autorización a su integración con el Sabadell. Así lo ha asegurado este miércoles el responsable del negocio español del banco, Peio Belausteguigoitia, en un curso organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. El banquero, sin embargo, no ha querido valorar las implicaciones que tendría para su entidad que el dictamen del organismo llegase después de que se haya cerrado el periodo en que los accionistas del banco catalán podrán aceptar la opa hostil del BBVA. Se ha limitado a reiterar, como ya anunció el banco cuando anunció la oferta, que si la compra no sale adelante, el grupo no buscará una adquisición alternativa de otra entidad.

El presidente de la entidad de origen vasco, Carlos Torres Vila, se mostró confiado este lunes en que el dictamen de la CNMC se produzca antes de que se cierre dicho periodo de aceptación, pero la presidenta del organismo, Cani Fernández, admitió este martes que su pronunciamiento podría demorarse más. Es un escenario plausible: la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tiene que esperar a que el Banco Central Europeo (BCE) apruebe la operación para aprobar a su vez la opa, pero no tiene que aguardar a la autorización de la CNMC. El periodo de aceptación de la oferta, así, podría producirse dentro de entre seis y ocho meses, pero el dictamen de competencia podría retrasarse aún más, lo que genera la duda del impacto que podría tener sobre los accionistas del Sabadell a la hora de aceptar o no la opa.

Se trata, por tanto, de una cuestión con implicaciones relevantes. El BBVA ha condicionado la operación a obtener la autorización de la CNMC, pero la ley de opas le permite desistir si, antes de que acabe el plazo en que los accionistas pueden aceptar la oferta, las autoridades de competencia no se han pronunciado o condicionan la concentración al cumplimiento de algunos requisitos. El banco, en cualquier caso, ha apuntado a que no valora desistir si se produce ese caso, al tiempo que se ha mostrado convencido de que el organismo aprobará la operación con unos compromisos y condiciones asumibles

Condiciones

Sin embargo, está por ver si la operación se aprueba en la conocida como primera fase ("operaciones que no planteen problemas de competencia") o en la más lenta segunda fase (una concentración que "puede obstaculizar el mantenimiento de la competencia efectiva en todo o parte del mercado nacional"). En este último caso, además, el Consejo de Ministros tendría la potestad de imponer condiciones adicionales a las que hubiera fijado la CNMC, lo que es un escenario realista visto el rechazo expresado por el Gobierno a la operación. De ser así, el BBVA tendría que cumplir dichas condiciones, aunque también se le abriría la posibilidad de vender la participación en el Sabadell recién adquirida, una desinversión compleja dada la elevada dimensión que tendría dicha participación.

Es en ese escenario que el BBVA está trabajando "de la mano y de forma proactiva" con los supervisores para obtener sus autorizaciones, según ha insistido Belausteguigoitia. La presidenta de la CNMC, así, apuntó en la víspera que los técnicos de su organismo han empezado a recabar información del banco y el Sabadell para poder valorar el impacto de la operación en la competencia bancaria. También deslizó que el hecho de que se haya vehiculado como una opa hostil y no una fusión pactada podría retrasar los plazos: la autorización de la unión CaixaBank-Bankia, recordó, se demoró entre seis meses pese a que "las dos partes iban de la mano y facilitaban información". 

Por otra parte, el consejero delegado de Andbank, Carlos Aso, ha sostenido en el mismo foro que la compra de Sabadell por parte del BBVA sería "positiva para las entidades restantes, es un banco menos". Asimismo, ha admitido que en España hay un nivel elevado de concentración bancaria, pero ha negado que ello sea malo, siempre que sigan existiendo las "bases para que haya nuevos entrantes y los ciudadanos tengan alternativas atractivas"