A la UE

Lagarde reclama acelerar y ampliar la regulación europea de los criptoactivos

  • La presidenta del BCE lamenta la lenta entrada en vigor del reglamento MiCA e insta a mejorar la regulación de las entidad financieras no bancarias

Lagarde reclama acelerar y ampliar la regulación europea de los criptoactivos
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Pablo Allendesalazar
Pablo Allendesalazar

Periodista

Especialista en banca, finanzas, política monetaria y mercados de capitales

Escribe desde Madrid

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El Banco Central Europeo (BCE) ha urgido este jueves a la Unión Europea a acelerar y ampliar la regulación de los criptoactivos. Su presidenta, Christine Lagarde, ha reclamado una "rápida implementación" del Reglamento del Mercado de Criptoactivos (conocido como MiCA), una norma pionera en el mundo que va a regular por primera vez la actividad de buena parte de los emisores y proveedores de servicios de dicho sector en la UE, pero que va con retraso. También ha defendido que la regulación "podría y debería mejorarse" en otros aspectos no incluidos en dicha norma europea. 

Durante su intervención en la conferencia anual de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (ESRB, por sus siglas en inglés), Lagarde se ha mostrado especialmente crítica con la lenta entrada en vigor de MiCA: "Su implementación tardará algunos meses, si no un par de años, desafortunadamente". Así, el reglamento, que comenzó a discutirse en septiembre de 2020, fue aprobado definitivamente hace unas semanas tras el acuerdo entre la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo, pero contempla un periodo de adaptación que retrasará su puesta en práctica efectiva. 

Lagarde ha advertido de que los "criptoactivos son excepcionalmente volátiles y presentan riesgos considerables para los consumidores". En este sentido, ha recordado que el precio del bitcoin ha caído casi un 75% desde el máximo que alcanzó en noviembre de 2021, así como el reciente "colapso caótico y completo" de FTX, una plataforma de intercambio de criptoactivos que llegó a estar valorada en 32.000 millones de dólares. "Si bien el impacto de tales episodios se ha contenido hasta ahora, el riesgo sistémico podría surgir fácilmente de las crecientes interconexiones entre el ecosistema cripto y el sistema financiero tradicional", ha alertado.

Brechas regulatorias

Por ello, Lagarde ha insistido en que la implementación rápida de MiCA es "clave para cerrar las brechas regulatorias", pero también ha defendido que "solo puede ser un primer paso". En este sentido, ha reclamado que la regulación financiera aborde el "riesgo de las interrelaciones a través de las exposiciones de las instituciones financieras a los criptoactivos", clarifique el tratamiento de las actividades de préstamo y 'staking' (compra y bloqueo de criptoactivos con el objetivo de recibir ganancias o recompensas), y tenga en cuenta los desarrollos que se produzcan en el mercado de las finanzas descentralizadas. Eso, como poco: "Estoy seguro de que vendrán más (asuntos) en las próximas semanas y meses".

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La presidenta del organismo supervisor también ha reclamado a los legisladores europeos que mejoren la regulación de las entidades financieras no bancarias (como los fondos de inversión), que han pasado de aportar el 15% de la financiación que reciben las empresas en 2009 a cerca del 25%. En particular, les ha instado a mejorar la regulación de los fondos del mercado monetario, tras los problemas de liquidez que sufrieron durante el estallido del covid o más recientemente en el Reino Unido. "Una acción legislativa rápida en este frente es vital para permitir que las entidades no bancarias ayuden a fortalecer la capacidad de nuestro sistema financiero para resistir impactos", ha sostenido.

Lagarde, asimismo, ha alabado que las reformas aprobadas desde la crisis anterior han permitido que los bancos sean actualmente más sólidos que en el pasado, pero ha advertido de que "no hay motivos para la autocomplacencia". En esta línea, les ha reclamado que hagan las "provisiones adecuadas" para afrontar pérdidas de valor de los activos, lleven a cabo una "planificación prudente del capital", estén "atentos" al riesgo crediticio y a los posibles fallos de sus modelos internos de medición del riesgo.