Macroeconomía

La economía catalana crece en el segundo trimestre pese al frenazo en industria y agricultura

  • El PIB catalán se mantiene en números positivos, acaricia los niveles previos al covid pero los retrocesos en agricultura e industria le hacen perder velocidad

Una camarera sirve una consumición a un cliente en un chiringuito de playa en Barcelona.

Una camarera sirve una consumición a un cliente en un chiringuito de playa en Barcelona. / Maite Cruz

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Gabriel Ubieto
Gabriel Ubieto

Redactor

Especialista en Mercado laboral, empresas, pensiones y las diferentes derivadas del mundo del trabajo

Escribe desde Barcelona

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La economía catalana creció el 1,5% durante el segundo trimestre del 2022, condicionada por el alza generalizada de precios que ha lastrado especialmente la actividad en la agricultura y la industria. El PIB catalán se mantiene en número verdes y registró un crecimiento intertrimestral del 1,5%, por encima de la media española (1,1%) y con una marcha más respecto al 0,1% con la que cerró el primer trimestre del año. El impacto de la guerra de Ucrania y la crisis inflacionista -siete de cada 10 empresas catalanas han subido precios- que azota a la gran mayoría de economías occidentales entra dentro, de momento, de las previsiones manejadas por la Generalitat, que en su última revisión auguraba un crecimiento del 4,9% para este año.

En el segundo trimestre del año fue el sector servicios, aupado por la primera Semana Santa sin apenas restricciones y los primeros efectos de otra campaña de verano de turismo de masas, el que impulsó la economía catalana. Los servicios mantienen un elevado ritmo de actividad (7,0%), con gremios como el transporte aéreo, la hotelería y la restauración como sus principales motores. Mientras la actividad de la construcción consigue ganar algo de terreno (0,5%), pese al incrementos del precio de determinadas materias primas y el sustancial frenazo que ello le ha acarreado, restándole tres puntos respecto a la tasa de crecimiento del trimestre anterior.

En cambio, la agricultura y la industria no han conseguido esquivar los números rojos este trimestre y muestran tasas de crecimiento negativas del 1,6% y del 1,5%, respectivamente. Idescat atribuye estas bajadas al "deterioro del contexto internacional y de los efectos del incremento generalizado de costes". Siendo ambos campos especialmente vulnerables al encarecimiento de la energía y a materias primas -como el trigo- importadas desde el este de Europa. En los dos sectores ha habido un crecimiento de las ventas, aunque el alza de los costes hundió ligeramente sus márgenes este trimestre.

Si bien el aumento de costes es un denominador común en casi todas empresas, ya sea por el propio encarecimiento de la energía o porque las compañías -hayan o no visto aumentar sus costes-, han decidido aumentar precios. Así lo constata la encuesta publicada por el propio Idescat la semana pasada, en la que señala que más del 85% de los establecimientos en todos los sectores se dicen afectados por el encarecimiento de bienes y servicios. Una de cada cuatro empresas afirma haber visto incrementados sus costes más del 25%, porcentaje que en la industria se eleva al 36,8%. Y es que solo tres de cada 10 empresas no ha repercutido el aumento de costes a sus precios.

Más cerca de Europa que de España

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Desde Idescat destacan el sesgo en la comparativa interanual que presenta el segundo trimestre de este año, dado el fuerte acelerón registrado en el segundo trimestre del año pasado. Y es que interanualmente Catalunya avanza al 4,8%, mientras el año pasado lo hacía sobre el 18%, marcado este inaudito resultado por la inaudita caída de la actividad provocada por el covid. Lo que no evitó que el PIB de España, para esas mismas fechas, siguiera un sentido inverso y cogiera algo de velocidad, con un crecimiento interanual del 6,3% (1,5 puntos por encima del catalán). En este sentido la evolución de la economía catalana tiene más en común con la europea, que con la española.

Catalunya, pese a la desaceleración, acaricia los niveles de actividad económica y producción previos a la irrupción del coronavirus. De hecho, a nivel de horas trabajadas ya se sitúa por encima del segundo trimestre del 2019, tal como evidenciaron los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados la semana pasada. Según las estimaciones del avance del PIB publicadas este lunes, solo falta un 1,1% para recuperar el nivel del PIB anterior a la pandemia. Y es que el avance del PIB del segundo trimestre del 2022 deja a la economía catalana en el 98,9% de valor producido respecto del nivel en volumen del PIB del cuarto trimestre del 2019, trimestre anterior al inicio de la pandemia de la covid-19.

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