EPA 2nT

¿Cuál es el primer impacto de la reforma laboral en los contratos temporales?

  • La EPA del segundo trimestre releva un descenso sin precedentes del número de trabajadores temporales

¿Cuál es el primer impacto de la reforma laboral en los contratos temporales?
4
Se lee en minutos
Gabriel Ubieto
Gabriel Ubieto

Redactor

Especialista en Mercado laboral, empresas, pensiones y las diferentes derivadas del mundo del trabajo

Escribe desde Barcelona

ver +

La Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre del 2022 deja la primera fotografía del impacto que está teniendo la reforma laboral en el mercado de trabajo español. El principal objetivo de la norma pactada entre el Gobierno, patronal y sindicatos era reducir los altos índices de eventualidad que arrastra desde hace décadas el mercado laboral español. Las nuevas fórmulas de contratación entraron en vigor el pasado abril y durante los tres primeros meses de aplicación la tasa de temporalidad ha experimentado un descenso sin precedentes. 

Temporalidad: caída histórica

Los tres primeros meses de reforma laboral han conseguido un efecto sin precedentes: que la temporalidad baje mientras el empleo sigue subiendo. Hasta ahora la cifra de eventuales ha tenido momentos a la baja, pero siempre han estado vinculados a periodos de crisis y contracción del empleo. Es decir, bajaba el número de temporales porque estos eran los más baratos y fáciles de despedir por las empresas y cuando venían vacas flacas las direcciones les cesaban a ellos antes de recurrir a eres. El episodio más reciente es cuando estalló la pandemia. En los primeros compases miles de trabajadores se fueron al paro y casi todos eran eventuales, pues los fijos pasaron a erte.

En este segundo trimestre se ha registrado un saldo positivo en la creación de empleo de 375.400 asalariados, que sale de sumar 616.700 ocupados con un contrato indefinido, mientras que los contratados temporales se reducen en 241.300. Lo que deja una tasa de eventualidad del 22,3%, casi dos puntos por debajo que en el trimestre anterior. La nota positiva no tapa que España tiene todavía un largo camino por recorrer para converger con las estadísticas europeas y es que la media en la UE ronda el 15% y España sigue siendo el país con mayor temporalidad del Viejo Continente.

Los jóvenes siguen atados a la temporalidad


Los tres primeros meses de reforma laboral a plena vigencia han tenido un impacto sustancial en términos generales, pero no han conseguido doblegar la temporalidad entre uno de los colectivos que más la sufren: los jóvenes. Entre los menores de 30 años el 47,2% siguen teniendo un contrato eventual. Ha bajado, sí, 4,6 puntos respecto al trimestre precedente, pero todavía es muy elevada y sustancialmente más elevada que entre otras franjas de edad. La incógnita ahora es qué camino marcará esta estadística en los próximos meses y si los jóvenes conseguirán seguir creciendo en empleo de manera indefinida o no.

Sube la eventualidad en el sector público

Las normas de contratación de la reforma laboral rigen en el sector privado, pero no en el público. Y ello ha tenido un efecto durante este segundo trimestre del 2022, en el que la brecha entre asalariados de la Administración y de la empresa privada se ha agrandado hasta 10 puntos. En el sector privado la temporalidad ha caído hasta el 19,8%, mientras que en el sector público ha crecido y se sitúa en el 32,4%.

El proceso que ha diseñado el Gobierno para reducir la eventualidad en la Administración va por otra vía y es la nueva ley de estabilización. Esta habilita a las diferentes administraciones -la eventualidad se concentra en los servicios gestionados por las autonomías- a convocar procesos de concursos de méritos para cubrir de manera fija centenares de miles de plazas ocupadas actualmente por interinos ya con personal fijo. Y sin que estos tengan que pasar por una oposición, únicamente acreditando méritos previos. Está previsto que estos procesos se acaben cerrando durante la parte final del año.

La reforma no dispara la parcialidad

Uno de los posibles efectos colaterales de las nuevas fórmulas de contratación era que estas dispararán los contratos parciales. Especialmente dado que la reforma incentiva el traspaso de contratos temporales a fijos discontinuos (que tienen la categoría de indefinido). Durante los tres primeros meses de vigencia eso no ha pasado, tal como reflejan las estadísticas. La tasa de parcialidad ha disminuido respecto a trimestre precedentes, bajando desde el 14,9% del trimestre precedente al actual 14,7%. El año pasado para este mismo periodo era del 15,3%, cinco décimas más que el actual.

Y es que la principal explicación de que baje el número de eventuales no es que estos se pasen mayoritariamente al fijo discontinuo (sí, en parte de los casos), sino que pasan a un contrato indefinido clásico. Así lo muestran los datos, pues si la tasa de temporalidad (22,3%) ha caído 4,1 puntos respecto al 2019, los fijos discontinuos sólo explican el 13,4% de esa caída (0,55 puntos).

Baja la temporalidad en agricultura y servicios

Los sectores donde más ha bajado la eventualidad en los tres primeros meses de reforma laboral han sido la servicios y agricultura, si bien las tasas de contratados temporales han caído de manera transversal. En los servicios la eventualidad ha caído casi cinco veces más en el segundo trimestre (con la reforma laboral ya plenamente en vigor) que en el trimestre precedente. En el caso de la agricultura el descenso ha sido casi dos veces mayor, mientras que en industria y construcción prácticamente ha bajado lo mismo de lo que bajaba este indicador en los meses precedentes.

Temas

Empleo Paro