El teletrabajo, a la baja y poco reglado

  • El Ministerio de Trabajo registra 123 convenios que regulan el empleo remoto

Un hombre teletrabaja en su casa.

Un hombre teletrabaja en su casa.

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Lorena Martín

El teletrabajo era algo alejado de los esquemas de la gran mayoría hace pocos años. Pero llegó la pandemia y dio un vuelco al día a día de las empresas y empleados. Reducción de los desplazamientos, mejora de la conciliación, la flexibilidad y un impacto positivo sobre el medio ambiente tomaron relevancia. El 47% de los profesionales reconoce haber conseguido mejores resultados bajo esta modalidad y nueve de cada diez quieren tener la posibilidad de teletrabajar, según un estudio de Robert Walters. Pero, ¿está suficientemente regulado?

"Se auguraba que el teletrabajo había llegado para quedarse, pero la realidad siempre es más compleja y la gente ha vuelto a la presencialidad", explica Carlos Gutiérrez, secretario de estudios y formación sindical de CCOO. El primer trimestre de este año ha marcado las cifras más bajas desde que se produjo el confinamiento por la pandemia, reflejan los últimos datos de la EPA. Tras el récord histórico en el segundo trimestre del 2020, en que teletrabajan el 16,97% de los asalariados en España algún día de la semana a causa de las restricciones, el número no ha parado de caer. En el primer trimestre de 2022, un 5,85% operaban desde casa la mitad de los días de la semana y un 4% ocasionalmente. Es un paso adelante respecto a la implantación previa a la pandemia. Anteriormente, solo el 2% laburaba a distancia. La bajada después del pico de la pandemia es la evolución natural y previsible, según considera Fernando Luján, representante de acción sindical de UGT. Prácticamente solventada la pandemia, poco a poco la normalidad ha vuelto a las oficinas.

Con todo, España no logró alcanzar las cifras del resto de Europa durante el ciclo pandémico -según un estudio de CCOO- en que la Unión Europea contabilizó al 20% de asalariados trabajando desde sus casas. "Es reflejo, en parte, de la asentada cultura empresarial del presentismo en España, que se traduce en la necesidad de acudir físicamente a los puestos de trabajo y mantener un mayor control presencial de los trabajadores", refleja el informe del sindicato. La presencialidad necesaria de la hostelería y el comercio, principales sectores en España, agrandan la brecha.

Un año después de la publicación en el BOE de la Ley del Teletrabajo, el Ministerio de Trabajo informa que en 2021 hubo un total de 123 convenios de teletrabajo registrados y acuerdos con cláusulas que regulan el teletrabajo a distancia. Sobre el total de 16,9 millones de asalariados en activo actualmente, solo el 6,24% tienen un convenio o acuerdo que regule la modalidad (1.055.451 trabajadores), aunque no todas las personas bajo estos convenios tienen permitido teletrabajar. La compensación de costes que cada empresa ofrece al empleado dependerá de cada caso concreto, mientras unas compensan comprando los accesorios necesarios, otras aportan tres euros al día.

"Como la ley marca que por debajo de los dos días a la semana no tienen porqué efectuar convenio ni pagar costes, muchas empresas se aferran a un día por semana y así no firman acuerdos", señala José Varela, responsable de digitalización de UGT. Traspasar los costes a los trabajadores podría ser uno de los principales riesgos de la no regulación del teletrabajo, según las fuentes consultadas, a lo que se suma las diferencias de capacidad entre las pymes y las grandes empresas.

Aunque, lo que realmente se está instalando con fuerza es el modelo híbrido. "Realizar una parte de las labores en los centros de trabajo y otra en los domicilios es una forma de hacer frente a los puntos negativos del teletrabajo pero también exprimir los puntos positivos", añade Gutiérrez. Esto solucionaría la problemática de aquellos que echan en falta poder interactuar y compartir experiencias con los compañeros.

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Grandes empresas como Deutsche Bank o Telefónica son ejemplos de organizaciones que tienen un convenio laboral de teletrabajo híbrido. En el caso de Deutsche Bank, por ejemplo, el teletrabajo se realiza durante dos días a la semana y con carácter temporal de seis meses, como explica el abogado laboralista y profesor de la UOC, Pere Vidal. Otros convenios se han llevado a cabo a nivel sectorial, como en la industria química.

El Gobierno, por su parte, ha habilitado un plan para que los funcionarios puedan trabajar en remoto hasta tres días a la semana para ahorrar energía. Esto contrasta con la poca instalación de la medida por parte de las empresas, mientras que las fuentes consultadas señalan que siempre se deberá asegurar la atención presencial en las administraciones y que el ahorro energético debería ser una consecuencia y no "el motivo".