Girona y Figueres, afectadas

Renfe estudia penalizar a Talgo por el retraso en la entrega de trenes

La recuperación de servicios de AVE-Larga Distancia no se está realizando al no disponer estos nuevos trenes

La entrega de las primeras unidades estaba prevista para enero de 2021

Renfe estudia penalizar a Talgo por el retraso en la entrega de trenes

El Periódico

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Eduardo López Alonso
Eduardo López Alonso

Periodista.

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Renfe estudia penalizaciones a Talgo por el incumplimiento de plazos de entrega de trenes de alta velocidad. Como consecuencia de ese retraso, Renfe está incumpliendo el plan de recuperación de los servicios de larga distancia. Los trenes de alta velocidad S106, que debían haber sido entregados para poder entrar en servicio este verano, Renfe estudia tomar medidas, que pasarán por algún tipo de compensación económica por los daños causados. La entrega de las primeras unidades estaba prevista para enero de 2021 y desde la empresa constructora no se ha fijado fecha de entrega definitiva todavía, informan fuentes de Renfe.

Renfe adjudicó a Talgo la fabricación de 30 trenes de alta velocidad de los que 15 serán de ancho variable (lo que permite circular por vía convencional y estándar). La inversión en estos nuevos trenes asciende a los 786,5 millones de euros. 

Los nuevos trenes hubieran permitido mejorar considerablemente la oferta de Renfe en todo el ámbito AVE-Larga Distancia. Algunas de las poblaciones afectadas de manera indirecta por el empeoramiento del servicio en los últimos meses en términos de frecuencias han sido Girona y Figueres, cuya conexión con Barcelona se ha resentido. Otros servicios afectados han sido los trenes entre Madrid y Santiago de Compostela, A Coruña y Vigo. En todos los casos, si Renfe hubiese tenido más trenes hubiera podido incrementar el número de frecuencias, poner a la venta mayor oferta de plazas y haber reducido los tiempos de viaje en algunos recorridos.  Todo esto ha sucedido en plena recuperación de la movilidad de los pasajeros tras la pandemia. También el retorno del turismo, para cuyos clientes Renfe ha puesto grandes esperanza como mercado. La dirección de la compañía debe ahora cuantificar los ingresos que ha perdido como consecuencia del retraso en la entrega de trenes.

La flota de Renfe no ha aumentado en los últimos años, pero sí las relaciones ferroviarias. La apertura de nuevas líneas de alta velocidad, como Madrid-Orihuela (febrero de 2021), Madrid-Ourense (diciembre de 2021) o el túnel pasante Chamartín – Torrejón de Velasco (julio de 2022), implica que la compañía tenga que redistribuir la flota existente, hasta que lleguen los nuevos trenes que tiene que entregar Talgo. A estas aperturas se unirá en unos días la puesta en servicio de la línea Madrid-Burgos de alta velocidad. 

El Talgo S106, también conocido como Avril G4 es la versión más avanzada de la familia Talgo Avril que incorpora técnicas innovadoras en el mercado europeo. Avril es el acrónimo de alta velocidad, rueda independiente ligero. Se trata de un tren de tracción concentrada con dos cabezas motrices idénticas con cabina y doce coches de pasajeros articulados en diversas configuraciones con un largo total de 200 metros. Cada cabeza motriz incorpora dos bogies motores. La potencia máxima que puede desarrollar este tren es de 8 000 kW y la velocidad en pruebas piloto ha llegado a los 380 kilómetros por hora. 

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Fuentes de Renfe aseguran que las dificultades de Talgo para cumplir el contrato se han traducido en excusas, fundamentalmente en cuestiones de homologación. Los ensayos que se han estado llevando a cabo están destinados a comprobar el comportamiento dinámico de todos los elementos del tren y en particular de los sistemas de rodadura, ya que la velocidad prevista de homologación se ha previsto en más de 360 km/h. 

El Talgo Avril está llamado a resolver buena parte de los problemas de capacidad de Renfe en su expansión del servicio en el norte de España como Asturias o País Vasco, pero en particular en Galicia, cuya red ferroviaria de altas prestaciones se mantendrá en ancho de vía ibérico. En paralelo, la homologación del tren Avril en territorio francés, en el punto de mira de Renfe, también está afectada.