Actividad económica

Los grandes eventos dejan en Barcelona más de 5.100 millones al año

  • Los congresos suponen el 90% de este volumen, pero la Copa América de Vela alterará de forma importante la tendencia

  • Se calcula que este evento deportivo supondrá un impacto económico de 1.000 millones: más que el Mobile, el Alimentaria, el Primavera Sound y la Fórmula 1 juntos

Los grandes eventos dejan en Barcelona más de 5.100 millones al año

Manu Mitru

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Paula Clemente
Paula Clemente

Periodista

Especialista en start-ups, sector emprendedor

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Antes de la última edición del Sónar y sus 120.000 asistentes, durante dos fines de semana seguidos se celebró el Primavera Sound, que supuso para Barcelona 350 millones de euros. Es el impacto económico que calculan los organizadores que deja este festival de música en la ciudad, una cifra -dijeron en la rueda de prensa de balance- que lo colocaba justo después del Mobile World Congress en importancia. No andaban equivocados con su apuesta dos de los codirectores del evento, Alfonso Lanza y Gabi Ruiz, sobre todo este año, que el festival ha duplicado los días de concierto y que el congreso de tecnología móvil ha cerrado todavía con menos asistentes que antes de la pandemia y sin buena parte de su público asiático. Así, la feria tecnológica ha rebajado este año prácticamente a la mitad la huella económica que dejaba en la capital catalana antes del covid (473 millones de euros).

De todos modos, elaborar el ránking no es tarea sencilla. Ni siquiera saber hasta dónde llega el impacto conjunto de todos los grandes eventos que se celebran en la ciudad: como poco, y según datos de 2019 recopilados por EL PERIÓDICO, la cifra alcanza los 5.100 millones de euros, un volumen que se centra tanto en el cálculo de gasto diario de los asistentes de un acontecimiento en función de sus características, como de las empresas que trae a la ciudad el encuentro o incluso del negocio que se estima que se crea en torno a él.

“Cada uno tiene su metodología”, advierte una fuente que conoce bien la elaboración de estos informes y que añade a este problema que falta mucha información para hacer un análisis completo. “Muchas veces lo que ocurre es que no tenemos datos: por un lado porque los propios festivales no los generan y por el otro porque es difícil analizar si un impacto está estrictamente vinculado a un solo evento”, detalla la profesora e investigadora de los estudios de arte y humanidades de la UOC y experta en gestión de eventos, Alba Colombo. “¿Cómo saber si alguien ha venido solo por el Sónar o también por el Primavera Sound?”, ejemplifica la académica.

Congresos, festivales y deporte

Pese a todo, hay fórmulas para aproximarse a una cifra. Así, la Fira de Barcelona calcula, con datos de 2019, que las 155 ferias y congresos que se celebraron en la ciudad aquel año supusieron un impacto económico de 4.700 millones de euros. El Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, que la quincena de festivales musicales más importantes de la comunidad generaron un impacto de más de 320 millones también antes de la pandemia, de los cuales la inmensa mayoría vino del Primavera Sound (120 millones según los organizadores) y del Sónar (cerca de 125 millones si se tienen en cuenta las actividades que despliega por toda la ciudad y en base a datos de 2016). Según sus organizadores, el GuitarBCN y el Festival de Jazz suponen otros 15 millones. A esto, el Circuit de Barcelona suma 192 millones de euros sobre todo entre Fórmula 1 y Moto GP. Y, según l'Institut Barcelona Esport, la Vuelta Ciclista añadirá otros 2 millones el año que viene.

En total, mínimo 5.100 millones de euros que no tienen en cuenta las convenciones, los encuentros culturales que no son musicales, y otras competiciones deportivas como la Marató de Barcelona, el World Pàdel Tour o el Torneo Conde de Godó de Tennis, que, de hecho, son también clave para la ciudad. Sin ir más lejos, se calcula que la Copa América de Vela supondrá 1.000 millones de euros de impacto económico, un volumen tan elevado que bajaría en 15 puntos el peso de los congresos y las ferias en el cálculo total (ahora del 90%), y que es más importante que cuatro de los eventos más importantes juntos: el Mobile, el Alimentaria, el Primavera Sound y la Fórmula 1.

Porque de acuerdo con estos datos -muchos todavía desactualizados- los eventos que más dinero dejan en Barcelona son el Mobile World Congress (473 millones en su edición prepandemia), el congreso Alimentaria & Hostelco (200 millones), las pruebas deportivas del Circuit (192 millones), el Sónar (125 millones en 2015), el Primavera Sound (120 millones también en su última edición antes de la pandemia con solo un fin de semana, que es la dinámica que prevalecerá de nuevo a partir del año que viene), el Seafood Expo (100 millones de euros este año), el Smart City Expo (90 millones), el ESC Congress, congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología (unos 70 millones en base a datos de bastante antes de la pandemia) y el salón de reuniones e incentivos IBTM World (aproximadamente 50 millones también según datos antiguos).

En esta lista se cuela ahora en segunda posición el Integrated Systems Events (ISE), que ha valorado su paso por Barcelona este año en los 215 millones de euros.  

Exposiciones universales y Olimpiadas

“Un evento, bien sea cultural, deportivo o corporativo, genera un impacto económico que va desde la movilidad de personas extranjeras o su gasto por día en la ciudad, hasta el desarrollo económico que aporte ese evento en concreto”, contextualiza Colombo. “Esto genera también turismo, interés de marca… porque si Barcelona es marca actualmente es primero gracias a las exposiciones universales, luego a las Olimpiadas y en tercer lugar, al Forum”, continúa.

Sin embargo, una de sus grandes reivindicaciones es que a todo esto debería sumarse el análisis del impacto social, porque hay muchos eventos en Barcelona muy importantes porque ponen a personas en contacto, les dan oportunidades o generan identidad comunitaria. “Hay muchos tipos de impacto y estos también pueden generar luego impacto económico”, apunta.

Público en el Parc del Forum durante el festival Primavera Sound 2022

/ FERRAN SENDRA

"Los grandes eventos son para la ciudad de Barcelona un catalizador de oportunidades tanto para promocionar la ciudad, como para mejorar nuestras infraestructuras, atraer turismo y generar desarrollo económico y empleos", coincide el primer teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Según este representante municipal, el hecho que la ciudad sea "un destino aspiracional para grandes eventos internacionales" supone "una generación de valor tanto para la ciudad como para los propios eventos".

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Además, según la profesora de la UOC, los nuevos eventos de bandera de la ciudad están logrando que se vincule Barcelona con sectores muy específicos, como son el arte, la tecnología y la ciencia.

“Después también tienes la visión crítica, porque hay impactos que también pueden ser negativos: hay eventos que vienen de fuera a exportar su marca, que explotan nuestro territorio pero que fomentan un tipo de turismo que no interesa a la ciudad y que puede ocasionar daños a nivel de convivencia”, advierte Colombo, pensando por ejemplo en las grandes finales de futbol. La conclusión “es que un evento no será nunca solución total ni culpable total: sobre todo, porque cada vez es más complejo aislar un acontecimiento de otro”, remata. Y más en Barcelona, que rebosa de ellos.