Relevo tecnológico

Las tarjetas de crédito dejarán muy pronto de ser como las conocemos hoy día

Las bandas magnéticas serán eliminadas en Europa antes del 2024, un cambio que llegará más tarde en Estados Unidos y Canadá

Las tarjetas de crédito dejarán muy pronto de ser como las conocemos hoy día

Pixabay

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Alexandra Costa

Aunque el auge de los pagos a través de los 'smartphone' y otros 'wearables' han permitido dejarlas en casa a buen recaudo, seguimos llevando las tarjetas de crédito con nosotros a todas partes. Ahora, cambiarán el formato y dejarán de ser tal y como las conocemos desde la década de los años 60 del siglo pasado.

La principal novedad es que las redes de pagos van a eliminar la banda magnética tradicional como método de pago, una medida que llegará a todos los países europeos en el año 2024 y estará implantada a nivel mundial antes de 2033. Es más, ninguna tarjeta en circulación deberá llevar la banda oscura ese año.

MasterCard coge la delantera

En España, MasterCard es la primera red de pagos en quitar el código que identifica a las tarjetas y comenzará a hacerlo este 2022. De esta manera, el dinero de plástico funcionará a través de chips y de los pagos inalámbricos.

Estos márgenes de tiempo tan amplios tienen como objetivo adaptarse a los nuevos tiempos. O, mejor dicho, a las nuevas tecnologías. De esta manera, las empresas dejarán atrás la banda magnética para implementar el procesado de tarjetas con chip y con 'contactes'.

A otro ritmo en EEUU y Canadá

En Estados Unidos y Canadá, la cosa irá más lenta: la eliminación de la banda magnética no será en 2024, sino en 2027, cuando los bancos no estarán obligados a emitirlas con esta tecnología. Para 2029, Mastercard no fabricará nuevas cartulinas con banda oscura, ni de débito ni de crédito. En cambio, el objetivo para el 2033 es el mismo que tienen los países europeos.

El futuro: tarjetas biométricas

Los expertos indican hacía donde evolucionarán los métodos de pago. Obviamente, seguirán habiendo tarjetas de crédito, pero no con el formato actual. A través de la tecnología biométrica se podrá utilizar el cuerpo humano para pagar. En concreto, la huella dactilar de los usuarios estará unida a un chip electrónico para confirmar la identidad del titular de la cuenta bancaria para, así, verificar pagos y confirmar operaciones.

Esta tecnología no solo aportará más seguridad a las transacciones, sino que evitará fraudes y robos, explican los expertos, que recuerdan que hay tarjetas que funcionan sólo por contacto, sin firma ni pin, dependiendo de las cantidades.

Antes de la banda magnética: a mano y en papel carbón

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La banda magnética fue creada por el gigante IBM. Antes de su llegada, los comerciantes tenían que anotar a mano la información de la tarjeta de cada cliente. Más tarde, se usaron máquinas de impresión para registrar esa información en papel carbón, las conocidas como 'rompenudillos' o bacaladeras, las conocidas "knuckle-buster" en inglés.

Luego llegó el chip, que crea un código de transacción único que, a su vez, es validado por el banco para garantizar la autenticidad de la tarjeta. En los 90 se introdujo la norma estándar de interoperabilidad EMV, que actualmente se usa en el 86% de transacciones presenciales en todo el mundo, según Mastercard.