Cita global

El mayor congreso mundial del audiovisual, ISE, afianza a Barcelona como plaza ferial y tecnológica

  • El salón, que se celebra de este martes hasta el viernes, prevé atraer casi el mismo público que el último Mobile World Congress

  • Se exhibirán en el evento compañías como Google, Microsoft, Panasonic, Samsung o Sony, que mostrarán los últimos avances en tecnología audiovisual

El mayor congreso mundial del audiovisual, ISE, afianza a Barcelona como plaza ferial y tecnológica

ZOWY VOETEN

4
Se lee en minutos
Paula Clemente
Paula Clemente

Periodista

Especialista en start-ups, sector emprendedor

ver +

Tras meses y meses de reuniones, negociaciones y obstáculos sobre todo en forma de pandemia, el ISE está listo para su “auténtico debut”. El salón, considerado el congreso más importante del mundo para el sector del audiovisual y de los sistemas integrados, abre este martes 10 de mayo sus puertas en Barcelona esperando a unos 50.000 visitantes (cerca de los 60.000 que ha cosechado el último Mobile World Congress) y aspirando a consolidar la idea tanto de que el sector ferial está plenamente reactivado tras el parón del covid, como de que mudarse a la capital catalana ha sido una idea acertada. Y la ciudad, que por fin podrá hacer gala del logro que supuso ganarse otra cita tecnológica de carácter mundial, no puede estar más de acuerdo.

Porque hasta el año pasado, el Integrated Systems Europe (ISE) llevaba 16 ediciones celebrándose en Ámsterdam (Países Bajos). Fue en 2018 que la Fira de Barcelona convenció a sus organizadores de trasladar el evento a la ciudad. “La demanda de expositores y los continuos incrementos en las cifras de visitantes, nos han demostrado que con la limitación en el espacio expositivo corríamos el riesgo de poner freno al desarrollo del salón”, justificaba entonces el director ejecutivo de la feria, Mike Blackman, en un comunicado en el que también se avanzaba que la mudanza se consumaría en 2021.

El ISE logró despedirse de Ámsterdam con una última edición en la que, pese a que el covid ya generaba estragos (firmas como LG y Ericsson ya habían anunciado que no participarían en el Mobile), asistieron unas 50.000 personas. Eso sí, la cifra era más de un tercio inferior a la de la edición previa, primera complicación que trajo la pandemia al evento. Luego vino tener que aplazar el estreno en Barcelona a cinco meses de la fecha pactada, y, después, que el salón se acabara celebrando virtualmente y troceado en varias ediciones presenciales simultáneas en distintas ciudades. En Barcelona fueron unos 5.000 visitantes y en torno a 80 expositores.

Lejos, en definitiva, de los 50.000 asistentes y los 800 participantes con que cuentan los organizadores en la edición que arranca ahora tras haberse aplazado de nuevo en enero. De hecho, la cifra de expositores se acercaría a los 1.000 si no se hubiera vetado al participación a las empresas rusas y si las compañías chinas pudieran viajar con normalidad. El congreso se desplegará, así pues, sobre cinco de los ocho pabellones del recinto Gran Via de la Fira de Barcelona, en Hospitalet de Llobregat, hasta el viernes 13 de mayo. Es decir que ocupará unos 42.000 metros cuadrados.

Vuelve la presencialidad

“Las ferias comerciales presenciales constituyen una verdadera piedra angular para nuestra industria y se las ha echado mucho de menos en los últimos dos años; sin embargo, al mismo tiempo, personas de todo el mundo han descubierto que sus hogares, a través de una tecnología bien integrada, pueden constituir un eje central para todos los aspectos de sus vidas, por lo que el momento de regreso de ISE no podría ser mejor”, apuntaba en la presentación oficial del evento el presidente y consejero delegado de Cedia, una de las compañías organizadoras del evento, Daryl Friedman. “Lo que hemos preparado para nuestra conferencia cumplirá las expectativas de la formación presencial que todos anhelamos desde principios de 2020”, remató.

De acuerdo con lo avanzando entonces, el propósito básico de la feria es exhibir las últimas tecnologías audiovisuales y los usos que pueden darle sectores como el de la educación, el comercio, los eventos en vivo, el mundo del espectáculo, el de las conferencias o incluso el de la seguridad o la salud. Y lo harán, entre otras, compañías de la talla de Google, Microsoft, Panasonic, Samsung, Sony, Epson o Zoom. Independientemente de eso, el salón también mostrará novedades tecnológicas para el mercado residencial como nuevos modelos de televisores, altavoces o proyectores.

A modo de ejemplo, el Clúster Audiovisual de Catalunya tendrá una instalación audiovisual inmersiva que, montada en colaboración con profesionales de Gestmusic, Filmax, Mediapro o Eurecat presentará el tejido empresarial catalán y las novedades del sector. La entidad se encarga además de distintas mesas redondas que reflejan lo que está ocurriendo en esta industria: metaverso, espectáculos inmersivos, pantallas LED o las posibilidades que les abre el turismo de negocios.

Plan de futuro

Sin embargo, y aunque el entusiasmo sea común en todas las partes implicadas, Blackman ha rebajado algo el furor este fin de semana reconociendo, en una entrevista con Europa Press, que el evento no celebrará “una edición normal” hasta el año que viene. Así, si bien este directivo cuenta con que la feria suponga este año un impacto de 215 millones de euros para la ciudad, en 2023 su estimación es que esta cifra oscile entre los 250 y los 300 millones.

Noticias relacionadas

Más allá de eso, de cara a 2026, el director ejecutivo del congreso prevé un evento de más de 1.700 expositores, que ocupe 77.000 metros cuadrados y que genere más de 500 millones de euros para la ciudad, donde además podrían instalarse muchas empresas del sector de forma permanente, tal como Blackman asegura que ha sucedido en Ámsterdam.

De momento, el ISE solo tiene acuerdo para celebrarse en Barcelona hasta 2024, un tiempo que los organizadores dedicarán a estudiar, según esta misma entrevista, si efectivamente la ciudad es el lugar correcto. Este debut será, en definitiva, la primera gran prueba de fuego.